El
Banco General: ¡Dejando
huellas en la comunidad! 
Para
que no estén en las calles... ¡ampliamos
las instalaciones de
Casa Esperanza en Samaria!
Vivir en
las calles es muy duro, sobre todo para un niño.
Por eso, el Banco General ha apoyado la labor de Casa Esperanza desde
sus inicios, contribuyendo a que menos niños vivan la dura
realidad de trabajar en las aceras y calles de nuestra ciudad. Nuestro
compromiso con el futuro de estos niños es claro, tan claro
como la total remodelación y ampliación del Centro
de Atención Integral de Samaria de
Casa Esperanza, donado
y mantenido gracias a aportes realizados por el Banco General.
¡Qué satisfacción ver las caras de alegría
de cientos de niños que a diario acuden al Centro para recibir
buena alimentación, atención médica, educación
y una mano amiga que los guíe en sus atribuladas existencias!
"Casa Esperanza me ha ayudado a mejorar en mis
estudios. Me ayudan con mis tareas y, cuando no tengo, me ponen
algo que hacer.
Allí puedo compartir con los demás. Es muy divertido.
Juego y disfruto con mis amigos. Me dan una buena alimentación.
Mi mamá está muy agradecida y yo también. Aconsejo
a los papás que manden a sus hijos y le doy muchas gracias
a la gente del Banco General por arreglar nuestro Centro. Gracias
a ellos la casa está muy hermosa y otros niños también
pueden asistir y disfrutar igual que yo". Darshell Sujhani,
10 años

Para que puedan estudiar... ¡adoptamos
una escuela!
La educación nos abre nuevos horizontes y oportunidades para
llevar una vida más plena y completa, más aún
en el caso de personas de escasos recursos. En el Banco General creemos
en apoyar el talento de tantos panameños para quienes el acceso
a la educación realmente hace una diferencia en sus vidas.
Así, por tercer año consecutivo patrocinamos el programa "Empresas
Ciudadanas" organizado por CoSPAE.
¿Cómo hacer una diferencia en la vida de tantos niños
y jóvenes? Adoptando una escuela, específicamente la
escuela Santa Cruz en La Chorrera, la cual se beneficia directamente
del programa "Empresas Ciudadanas", mediante el cual
además de invertirse fondos para el desarrollo educativo de
personas de bajos recursos, se capacitan maestros en las escuelas
públicas. Aparte, el Banco General beca estudiantes para que
puedan realizar sus estudios, porque creemos firmemente que promoviendo
la educación lograremos tener un mejor país para todos.
"Me sentí muy afortunada en el momento que me eligieron
como una de las becarias del Programa de Becas EDUCA, ya que para
mí, eso significaba un logro muy importante en mi vida estudiantil.
Fue una experiencia extraordinaria porque tuve la oportunidad
de convivir con jóvenes muy talentosos que se merecían,
al igual que yo, esta beca. Quiero concluir diciendo que estoy muy
agradecida con el Banco General por haberme dado la oportunidad de
tener una educación secundaria de calidad, en una excelente
escuela. También deseo exhortar a las diferentes empresas
privadas para que, al igual que el Banco General, ayuden a la formación
de muchos jóvenes que tanto lo necesitan". Idegloria
Morales, 18 años.

Para que luchen como campeones... ¡les
ayudamos a desafiar los retos!
Esforzarse, competir y ganar son sus objetivos, y para
ello se preparan durante todo el año. No hay obstáculos
que les impidan luchar para ser campeones, ni siquiera el hecho de
que tengan alguna discapacidad. Para ellos, el lema "Déjame
ganar, pero si no puedo déjame ser valiente en el intento" es
un compromiso.
Nos referimos a los jóvenes de Olimpiadas Especiales, a quienes
el Banco General tiene dos décadas de estar ayudando a cumplir
sus sueños, una de ellas en calidad de "Patrocinador
Platinum" de Olimpiadas Especiales. ¿Por qué lo
hacemos? Porque nuestro granito de arena contribuye a
cambiarles la perspectiva de la vida y brindarles retos
para ser mejores cada
día.
"Gracias al Banco General soy feliz pues puedo hacer lo que
me gusta: correr en las Olimpiadas Especiales". José Antonio
Rodríguez Amores, 9 años.

Para que sean felices... ¡les
cumplimos sus deseos!
La cara de un niño feliz es el mejor regalo que podemos recibir,
más cuando se trata de un pequeño cuya vida se ve amenazada
por alguna enfermedad. En este caso, llevarle felicidad y cumplirle
un deseo es una sensación indescriptible, una satisfacción
que durante años ha tenido el Banco General al apoyar a la
Fundación Pide Un Deseo y sus actividades, como la "Gran
Carrera del Patito de Hule".
Y, como todo lo bueno se contagia, el compromiso social del Banco
General inspiró a sus colaboradores a crear el programa "Vecinos
en Acción", mediante el cual muchos miembros de la organización
colaboran voluntariamente, en sus ratos libres, a llevar felicidad
y
respuestas a quienes más lo necesitan, en este caso a muchísimos
niños con "deseos especiales", brindándoles
alegría y esperanza en sus momentos más difíciles.
"Me sentí super feliz cuando se me cumplió mi
deseo. Fue una fiesta inolvidable, primero porque todo fue sorpresa
y eso me gustó mucho. Segundo, porque me sentí como
un rey. Y tercero, porque me regalaron el carro que quería.
Melisa, la muchacha del Banco General que me acompañó,
fue muy buena conmigo". Domingo Velásquez, 12 años