"Quiero
mostrarle al mundo lo maravilloso que es Panamá"
Por: Gladys Navarro de Gerbaud
Cuando llegó a nuestro país, hace dos años,
sintió que finalmente había llegado a trabajar a "La
Meca" de la biología tropical, al sitio más famoso
de investigaciones tropicales en el mundo, del cual había
leído mucho durante sus años como estudiante universitario.
Y es que, para este biólogo entrenado en la Universidad de
Harvard y especialista en los campos de la conservación biológica
y las políticas ambientales, venir al Instituto Smithsonian
de Investigaciones Tropicales (STRI), en calidad de científico
y subdirector, era un sueño hecho realidad.
No imaginaba entonces, este talentoso joven de 37 años, que
su labor como líder en el conocimiento, conservación
y divulgación científica apenas empezaba. Tampoco sabía
que su excelente labor en Panamá jugaría un papel trascendental
en su futuro, llevándolo a ser no sólo el primer latinoamericano,
sino además la persona más joven escogida para dirigir
uno de los museos más importantes, grandes y visitados del
mundo.
Les presentamos a Cristián Samper, actual director del Museo
Nacional de Historia Natural del Smithsonian, con sede en Washington,
D.C., quien desde el momento en que fue escogido para el nuevo puesto
por una Comisión de Ciencias del Instituto Smithsonian, se
autodenominó "embajador de Panamá ante el mundo",
para beneplácito y fortuna de todos los panameños.
Una estadía muy significativa... para él
y para nosotros
Cristián Samper pensaba quedarse al menos unos diez años
en nuestro país. Su trabajo en el STRI y nuestra nación
lo cautivaron desde el primer momento y, aunque su estadía
resultó ser más corta de lo esperada, fue intensa e
inmejorable.
Podríamos hablar de su fascinación por nuestra geografía
y sus incesantes visitas a la Isla de Coiba, al Archipiélago
de San Blas y al Bosque de Fortuna, en Chiriquí. Podríamos
destacar sus excelentes relaciones y las perdurables amistades que
nacieron de sus días en Panamá. También podríamos
decir que, profesionalmente, Samper siente que ganó mucho
en el STRI, aprendiendo y trabajando con colegas a los cuales considera "de
los mejores científicos del mundo". Pero hay algo más,
una anécdota que nos revela lo que este colombiano
siente por nuestro país y por lo cual
jamás lo olvidará: aquí decidió traer
a su novia, Adriana Casas, una abogada
ambientalista con un postgrado
de la Universidad de Yale, para proponerle matrimonio. "La
llevé a la entrada del Canal, a Punta Culebra en la Calzada
de Amador, y allí, sentados en una banca y con una botella
de vino, le pedí que se casara conmigo. ¡Era el mejor
escenario posible! Nuestra relación de pareja se formó aquí,
en Panamá, y eso jamás lo olvidaremos", nos cuenta
emocionado.
¿Y por qué esto es tan importante para Panamá?
Porque en Cristián Samper no tendremos a "cualquier
embajador", sino uno que descubrió las maravillas de
nuestra diversidad de especies de primera mano, que se sintió plenamente
identificado con nuestra cultura y con nuestra gente, y que fue testigo
del compromiso existente, tanto por parte del Gobierno como de la
empresa privada, por fomentar las actividades del STRI, a largo plazo,
en nuestro país. En cada nueva iniciativa que involucre a
Cristián Samper dentro de los planes de esta megaempresa,
que es el Instituto Smithsonian a nivel mundial, en cada conversación
que tenga con miembros de las más altas esferas en Washington,
en cada actividad o negociación importante que tenga que realizar,
allí estará, casi sin quererlo, el cálido recuerdo
de un país que le abrió sus puertas para enseñarle
lo mejor de sí.
La importancia del Museo Nacional de Historia Natural del Smithsonian
Quienes hayan tenido la oportunidad de visitar el complejo
de museos más grande del mundo, los museos del Instituto
Smithsonian, en Washington, D.C., localizados en un área
conocida como "The Mall", sabrán lo impresionante
y gratificante que resulta poder entrar a cada uno de ellos. Es
increíble cómo, a través de enormes y preciosas
exhibiciones, estos museos nos llevan a descubrir la historia de
la humanidad, del aire y el espacio, del arte africano, del diseño,
del pueblo americano... en fin, es maravilloso poder obtener un
cúmulo de valiosos conocimientos mediante interesantes y
bien planeados recorridos.
De todos estos museos, el más grande, antiguo
y completo es el Museo Nacional de Historia Natural,
el cual posee más
de 125 millones de ejemplares de colección, de un total de
140 millones pertenecientes al Instituto Smithsonian.
Antes del trágico "11
de septiembre", este Museo tenía nueve millones de visitantes
al año, cifra que ha descendido algo, pero que todavía
le da el mérito de pertenecer al "club de los museos
más visitados" del mundo.
Aparte de su popularidad y vistosas exhibiciones, el Museo Nacional
de Historia Natural es muy importante desde el
punto de vista científico,
logrando ayudarnos a comprender y resolver importantes dudas acerca
de nuestra propia existencia. Allí se estudian tres áreas
primordiales de la humanidad:
- La geología, que busca definir cuál es el origen
del planeta tierra;
- La biología, que se propone descubrir y entender las
formas de vida existentes; y
- La antropología, que busca resolver cuál es
la diversidad cultural del planeta.
¿Qué se propone Cristián
Samper en su nuevo puesto?
Tomar las riendas del Museo Nacional de Historia Natural
no va a ser tarea fácil. Pese a su gran reconocimiento a todos
los niveles, el Museo necesita una reestructuración para mantenerse
a la vanguardia dentro del campo científico internacional.
Samper se ha propuesto cuatro tareas fundamentales que piensa llevar
a cabalidad en los próximos diez años:
- Fortalecer la inversión científica, logrando
crecer y renovar el cuerpo o personal
científico.
- Renovar todas las exhibiciones, una tarea que requerirá una
inversión superior a los 300 millones de dólares.
- Establecer un sistema de bioinformática, para
sistematizar la información de los 125 millones
de especímenes en inventario.
- Mostrar a la sociedad la importancia de los trabajos
realizados por los museos de historia natural alrededor
del mundo.
Es un compromiso serio, y Samper considera que el momento es apto
para cumplir estos importantes retos.
Antes de finalizar, quisimos cuestionar a Cristián Samper
sobre lo que se llevó de nuestro país, aparte de un
gracioso perro labrador llamado "Camú". Le preguntamos: "Si
tuvieses que presentar algo sobre el STRI y sobre nuestro país
a los ojos del mundo, ¿qué sería y por qué?",
a lo que, sin titubear, respondió: "Presentaría
la historia geológica de Panamá y el concepto del país
como puente y barrera. Me impresiona cómo este pequeño
istmo, con 3.5 millones de años de formación, cambió por
completo la vida en la tierra. Es excelente que éste, precisamente,
haya sido escogido como el tema principal del nuevo Museo que hará Frank
Gehry en Panamá, en el cual se logrará divulgar todo
el conocimiento generado por casi un siglo por el STRI en Panamá.
El apoyo del STRI a este proyecto me parece una manera muy interesante
de retribuir a Panamá el cariño y hospitalidad que
le ha brindado el país por tantos años, un cariño
que yo, en lo personal, jamás olvidaré".
Datos curiosos...
-
Sólo el 3% de la colección del Museo
Nacional de Historia Natural es exhibida
en la actualidad. El resto se encuentra
siempre
en proceso de renovación y cuidados especiales, en
varios otros edificios enormes que el Instituto Smithsonian
tiene.
-
Entre los museos de historia natural más
importantes del mundo se encuentran, en primer
lugar, el Museo Nacional de Historia Natural,
seguido por el Museo de Historia
Natural de Londres y el Museo Americano de
Historia Natural de Nueva York.
-
Con el propósito de apoyar, difundir, facilitar y promover
las actividades del Instituto Smithsonian de Investigaciones Tropicales
(STRI) en Panamá y para los panameños, en fue creada
la Fundación Smithsonian.
-
EL Instituto Smithsonian ofrece una serie de interesantes
programas que todos los panameños podemos visitar y aprovechar:
la Isla de Barro Colorado,
en el Lago Gatún; el Laboratorio Marino de Punta Galeta, en
Colón; y el Centro de Exhibiciones
Marinas, en Punta Culebra. Este último ofrece,
entre otros: la exhibición "Panamá: abundancia de peces",
acuarios con corales del Atlántico y el Pacífico, piscinas
con animales de los arrecifes panameños que los visitantes
pueden incluso tocar, y un estanque para
tortugas, dentro de la exhibición
que pronto será inaugurada: "Tortugas marinas: navegantes misteriosas".
Créditos fotográficos:
Cristián Samper en su despacho: Chip Clark.
Fachada del Museo: Instituto Smithsonian.
Cristián y Adriana en banca: Marcos Guerra, STRI.
Sapo y murciélago: Elisabeth Kalko y Dietmar Nill.