Cómo usar y mantener
sus piezas de plata
Por:Alida Fábrega de Ansin
Disfrutar apreciando lo hermoso de una pieza de plata nos motiva con frecuencia
a preguntarnos: ¿Cómo saber que tipo de piezas de plata adquirir? ¿Cómo
limpiar sus bandejas y cubiertos? ¿Qué alimentos pueden dañar
sus objetos de plata? ¿Cómo guardarlos para que se mantengan
bien a través de los años? Revisemos estas frecuentes inquietudes
y descubrirá lo fascinante del maravilloso mundo de los objetos de
plata.
Empecemos por considerar el contenido del noble metal que nos ocupa. Quizás
la más frecuente duda sobre el tema se inicia al escuchar ofertas
de piezas de plata 925, 900, 800. ¿Y esto qué significa? Básicamente
esta diferencia se refiere a la cantidad de plata que está presente
en su aleación con los otros metales con que se fragua para obtener
la fortaleza y rigidez necesaria, creando así un objeto útil.
Salvo que se nos ofrezca un objeto de alto contenido de plata -muy poco usual
en nuestros mercados- no podrá usted notar mayor diferencia en cuanto
a la solidez de la pieza en las concentraciones antes mencionadas. Sí,
aunque parezca contradictorio, a menor contenido de plata mayor fortaleza
de la pieza.
La enorme ventaja que ofrece una pieza de plata versus
una de acero inoxidable o plateada es su durabilidad. La plata
es un metal que, bien mantenido, nos brindará "servicio" por
muchísimas generaciones, lo que lo hace aún más
amigable. Reiteramos que la vida útil de un objeto de
plata -sean cubiertos, bandejas, jarras, floreros, candelabros
o cualquier artículo- es muy larga si tomamos las medidas
correspondientes. Como cualquier metal, y la plata no es excepción, ésta
tiende a ponerse negra en nuestro clima (debido a la gran cantidad
de humedad que hay en Panamá), pues ocurre una reacción
química de oxidación entre el metal y el medio
ambiente. Esto no es un problema, tiene solución sencilla
e inmediata.
¿Cómo limpiar sus piezas de plata?
El mercado local ofrece
un sinnúmero de productos para la limpieza de los objetos
de plata y en su mayoría todos son eficaces. Es conveniente,
sin embargo, elegir un producto que no contenga gran cantidad
de abrasivos tales como partículas de arena o arcillas
-frecuentemente encontrados en los productos para limpiar cobre
o bronce-, o componentes químicos que pueden ir, con
el tiempo, mermando la capa de plata del objeto. Se sugiere
que la limpieza sea efectuada con un pequeño cepillo
de cerdas muy suaves que le permitan, al producto limpiador,
llegar por todos los pequeños e intrincados diseños
de la pieza. Se utiliza el cepillo con movimientos suaves y
rotativos para asegurarse de cubrir todas las áreas
sin causar daño a la pieza. Jamás debemos frotar
con mucho vigor, pues podríamos abollar la pieza.
¿Puede el huevo dañar mis cubiertos de plata?
Es muy común
que los dientes de los tenedores se oscurezcan al entrar en contacto con
el huevo -ya sea en una salsa blanca o directamente-. No se preocupe, esto
también tiene solución, pues el mismo producto de limpieza
eliminará esa mancha temporal que ha causado el huevo. No se ha "dañado" la
pieza, ¡sólo ha ocurrido una reacción química
reversible!
¿Y cómo eliminamos la esperma de las velas que siempre
llora en nuestros candelabros después de haberlos encendido?
Hay un muy útil y sencillo método para resolver
esta situación. Aplíqueles, cerca de la superficie
donde la esperma está derramada, un secador de cabello
a temperatura mediana por unos segundos. Observará usted
que al calentarse la cera, ésta se irá derritiendo
y soltándose del candelabro sin tener que utilizar ningún
otro mecanismo, más que un poco de agua caliente sobre
aquellas áreas en las que nos haya quedado cera rezagada.
Estemos tranquilos, pues, a excepción de la sal que
esté en contacto directo por un período prolongado,
no hay ningún otro alimento que dañe la plata.
En un tiempo se consideraba que el zumo del limón podía
manchar perennemente al cubierto, sin embargo, esto no es cierto.
Muchos de los cubiertos, sobre todo los modelos antiguos, poseen
dentro de su selección de artículos un pequeño
trinchante para manipular el limón a la hora del té,
lo que nos indica que no debemos tener reparo en manipular
el limón con toda libertad.
Aun cuando tengamos muchísima libertad en el uso de
los objetos de plata, es imprescindible seguir el siguiente
consejo: lavar muy bien los cubiertos inmediatamente después
que éstos hayan estado en contacto con la comida, para
evitar que los residuos de la misma mermen el brillo de las
piezas. Es esencial que no dejemos cubiertos, bandejas o jarras
con comida o bebidas para el día siguiente. Lo recomendable
es, primero, lavarlos con agua tibia y un detergente de platos
suave, para eliminar la comida y, luego, darles brillo con
su producto favorito, secarlos muy bien y guardarlos.
¿Cuáles son las piezas que componen un juego básico
de cubiertos de plata? ¿Se deben utilizar modelos iguales
de piezas de plata?
Estas y muchas otras interrogantes se nos
presentan en estos momentos donde contamos con una gran oferta
de modelos, formas y estilos de cubiertos, bandejas, candelabros,
etcétera. Trataremos de responderle las más frecuentes
inquietudes sobre este fascinante mundo de la platería.
Ataquemos el tema desde todos sus ángulos. Cuando el
mercado de metales -la plata en específico- experimenta
una baja, es el momento apropiado para efectuar su compra.
El precio de la onza de plata incide en el precio del objeto
de plata que se desea adquirir. Una bandeja de plata donde
se utiliza más material que en un cubierto reflejará el
precio de la onza de plata mucho más; por ello es importante
que usted esté informado de la realidad del mercado
antes de efectuar su compra.
El estilo que elijamos para nuestros objetos de plata
es sumamente personal pues, generalmente, éste nos acompañará a
nosotros y a nuestras futuras generaciones. Es perfectamente
correcto poseer una pieza de plata totalmente sencilla -a la
que se le puede o no monogramar- así como optar por
un modelo sumamente elaborado. Ambos tienen ventajas y desventajas
que debemos tomar en cuenta. El cubierto o la bandeja de modelo
sencillo no nos resultará recargado el día de
mañana cuando entremos en una etapa "minimalista" de
la vida. Sin embargo, éstos demandan mucha atención
ya que se tienden a rayar con frecuencia. Tampoco es necesario
poseer un modelo común para sus bandejas. Es agradable
y hasta aconsejable ir adquiriendo estas piezas una a una durante
la vida, eligiéndolas de acuerdo con las circunstancias
que nos rodeen.
Aparte de la limpieza, ¿qué otros cuidados debo
tener con mis piezas de plata?
La piezas de platas, además
de estar siempre supremamente limpias, deben presentarse sin
abolladuras, golpes o torceduras de dientes, en el caso de
los cubiertos. Es indispensable brillar los cubiertos, las
bandejas, candelabros y jarras el día en que se van
a utilizar si se colocan directamente en la mesa de comedor,
expuestos al aire. Se pueden brillar uno o dos días
antes si se mantendrán guardados en un sitio donde no
estén en contacto directo con el ambiente para evitar
su oxidación o ennegrecimiento. Cabe señalar
que los cubiertos recargados con mucho diseño ocultan
mucho más las rayas; sin embargo, son más difíciles
de lustrar. Afortunadamente, contamos en Panamá con
los servicios del señor Francolini, quien ha estado
durante muchos años componiendo y restaurando piezas
de plata que, con el uso o a veces el desuso, pierden su encanto
original.
Hoy en día, los cubiertos y las piezas de plata que
poseamos pueden ser utilizadas combinando varios estilos en
un almuerzo o cena (no hay que esperar que venga el jefe o
la suegra a cenar para utilizarlos), siempre y cuando se mantenga
el mismo estilo en el servicio base para los cubiertos, y se
traigan a la mesa cubiertos de diseño diferente para
el postre, la fruta, el queso o el café. Como hemos
dicho anteriormente, las bandejas podrán presentarse
con diseños variados.
No hay hora correcta o momento correcto o incorrecto
para hacer uso de sus objetos de plata. La durabilidad de los
mismos nos permite disfrutar de estos preciosos instrumentos
con gran libertad. Sin embargo, para el ama de casa que posee
un tiempo limitado y poca ayuda doméstica nuestro mejor
consejo: Dedique un día al mes para repasar todas las
piezas que posea. Esta actividad puede incluso hacerse en compañía
de niños y niñas enseñándoles desde
pequeños a cuidar, apreciar y disfrutar de lo que podrá ser
el día de mañana un lindo recuerdo de sus padres.
¿Cuál es la mejor manera de guardar su platería?
Una vez que haya limpiado sus piezas, envuélvalas individualmente
en papel de seda oscuro, colóquelas en una bolsa de
lanilla o paño bien cerrada y guárdelas en un
sitio cerrado de su comedor. Jamás cubra las piezas
de plata con papel periódico pues éste recoge
humedad, un gran enemigo de las piezas brillantes.
Le aseguramos que la próxima vez que repentinamente
decida hacer uso de sus cubiertos, jarra o cualquier otro artículo
de plata, los encontrará limpios y brillantes como el
día que usted divertidamente los lustró con su
familia. Ahora, a disfrutar de sus artículos de plata. ¡Utilícelos
con libertad sabiendo que siempre podrá devolverles
su brillo y superficie nítida inicial!
Créditos fotográficos:
Fotos: Irene Chamorro/180 Grados