La admisión de latinoamericanos en universidades
extranjeras
Por: Ximena Eleta de
Sierra*
Obtener un cupo en la clase entrante de una universidad en el extranjero
es el sueño de muchos graduandos de secundaria en nuestros colegios.
Los Estados Unidos es el país que más estudiantes panameños
atrae, por la amplia oferta de carreras y la alta calidad de sus programas
educativos. Según estadísticas del consulado de este país,
el año pasado había 12,000 panameños cursando carreras
universitarias en los Estados Unidos. México es, tradicionalmente,
otro de los destinos más populares para graduandos de secundaria que
buscan una opción de calidad para sus estudios universitarios, donde
el idioma de enseñanza sea el español. Actualmente hay unos
300 estudiantes panameños en universidades mexicanas.
En base a estas realidades, decidí investigar acerca del proceso
de admisión de latinoamericanos en dos instituciones de amplia trayectoria,
cada una de las cuales es sinónimo de excelencia educativa en su país:
Georgetown University, en Washington, DC, y el Instituto Tecnológico
de Estudios Superiores de Monterrey, en México, mejor conocido como
el Tec de Monterrey. Con este fin, realicé entrevistas personales
con Charles Deacon, Director de la Oficina de Admisión de Georgetown
University, y con Ronald Miranda, Director de Promoción y Administración
a Carreras Profesionales de la sede del Tec de Monterrey en Panamá.
Además de exponer las opiniones de los representantes de estas instituciones,
me permito agregar mis pensamientos profesionales al respecto. La mayoría
de la gente conoce los parámetros y requisitos comúnmente tomados
en cuenta para la aceptación de estudiantes en universidades en el
extranjero, tales como la importancia de las calificaciones, las recomendaciones
de directores y profesores, los exámenes estandarizados y las actividades
extracurriculares. Sin embargo, no todos conocen "lo otro" que
se toma en consideración dentro del proceso. Mi objetivo es brindar
algunos datos adicionales que pudieran serles de utilidad a estudiantes panameños
en el proceso de solicitar admisión a universidades en estos países.
- Dominio del idioma de enseñanza
En el caso de Georgetown University, y creo que el Sr. Deacon
habla por todas las instituciones con admisión selectiva en los
Estados Unidos, "un pleno dominio del inglés es un sine-qua-non
para los estudiantes latinoamericanos que aspiran ingresar en la universidad".
En este sentido, recomiendo que, como complemento al TOEFL y
a la parte verbal del SAT , por lo menos una
de las recomendaciones de los profesores
del estudiante comente sobre sus habilidades
orales y de redacción
en inglés.
Además, un ensayo bien redactado,
lógicamente estructurado
y completamente desprovisto de errores gramaticales, de puntuación
y de ortografía hará mucho por darles la certeza,
a los oficiales de admisión de una universidad, de que este estudiante
puede redactar un escrito coherente en inglés para cualquiera de sus
materias.
Igualmente, en el caso del Tec de Monterrey, un dominio
claro del español
es indispensable. Aunque para los estudiantes de habla hispana este punto
no pareciera tener importancia al aplicar a una universidad que se maneja
en el mismo idioma, la realidad no siempre es ésta. Nos comenta el
Sr. Miranda, del Tec de Monterrey, que la parte del examen de aptitudes
del Tec que mide el uso del idioma, equivalente al SAT1 pero en español,
a menudo se presenta como un reto difícil de vencer para algunos estudiantes
latinoamericanos, debido a la sofisticación del vocabulario utilizado.
Para
este "mal" no existe "cura inmediata". A los
estudiantes que aspiran a estudiar su carrera en una universidad
selectiva en los Estados Unidos o en algún país latinoamericano, lo único
que les puedo sugerir es la vieja pero no por ello obsoleta fórmula: "Lean!" A
eso yo añadiría: "Lean más a menudo y lean mejor".
Es decir, lean diariamente publicaciones o textos "bien escritos",
independientemente del contenido. A los profesores en sus respectivos
colegios les resta la segunda parte: la responsabilidad de hacerlos
redactar y de
revisar sus escritos para que mejoren progresivamente. Sólo así podrán
estar preparados para cumplir con sus asignaciones una vez que
lleguen a sus "destinos universitarios".
- Programa de estudios
en la secundaria
En la mayoría de las universidades competitivas
en los E.E.U.U., los oficiales de admisión, acostumbrados a
recibir cientos de solicitudes de estudiantes extranjeros, están
concientes de que existen limitaciones respecto a la variedad
de materias que ofrecen gran parte de las escuelas
en Latinoamérica. Además, saben que en la mayoría
de estos colegios el estudiante no tiene la potestad
de escoger sus materias, sino que existe un único programa de estudios
impuesto a la totalidad de la clase. Sin embargo, el Sr. Deacon enfatizó la
importancia de que el estudiante siga "el programa de estudios más
exigente que su colegio ofrezca". Por ejemplo, si una escuela
ofrece un nivel "avanzado" en
una o más de sus materias, llámese "Honors" o "Higher
level", sea parte o no del sistema "Advanced Placement (AP)" o
del programa "International Baccalaureat (IB)", ese estudiante
debe matricularse en esos cursos, de serle posible. "Esto es particularmente
cierto en las materias más relevantes al campo donde el estudiante
planea concentrarse en la universidad", añadió. Por
ejemplo, que tome el curso avanzado de biología o química
si planea estudiar pre-medicina o cualquiera de las
ciencias.
De igual manera, el Tec de Monterrey, por su naturaleza "tecnológica",
recomienda a sus candidatos que tomen las clases de matemáticas más
avanzadas a las que tengan acceso. En el caso de que el programa
dentro del colegio no sea lo suficientemente riguroso, lo recomendable
sería
suplementar los estudios de esta materia fuera de la escuela.
El propósito
es obtener (y rebasar, de ser posible) el puntaje necesario en
el examen de admisión y, más importante aún, empezar
sus estudios con una base sólida y evitar problemas estando allá,
sobre todo al principio.
- Entrevistas personales
Cuando un estudiante solicita admisión en una universidad en el extranjero,
lo ideal es que vaya a visitar el campus personalmente y solicite (insista,
inclusive) que le concedan una entrevista personal. La realidad, sin embargo,
es que a menudo las familias de los candidatos "extranjeros" no
cuentan con los recursos o el tiempo que requiere una "gira universitaria" a
seis o más universidades distribuidas en un área geográfica
extensa. Otros padres de familia prefieren invertir sus energías en
visitar con su hijo(a) únicamente las universidades que lo(a) aceptaron.
Además, en el caso de muchas universidades en los E.E.U.U., se ha
reemplazado la entrevista personal en el campus con una gira y una sesión
informativa en grupo.
Para asegurarse de tener un contacto personal
con sus candidatos, cada vez más universidades en los E.E.U.U., entre ellas Georgetown
University,
han recurrido a sus ex-alumnos para que realicen las funciones de entrevistadores
desde sus propias ciudades. En Latinoamérica, y específicamente
en Panamá, varias universidades ya llevan algunos años funcionando
con este sistema. En el caso de Georgetown y algunas otras universidades,
el ex-alumno voluntario recibe información de la oficina de admisión
sobre el candidato y realiza el contacto inicial. A veces es lo contrario
y el candidato es el que debe llamar al entrevistador. En otros casos, el
estudiante debe averiguar con la universidad los datos de un ex-alumno que
entrevista y realizar la gestión.
Cuando la universidad no funciona
con ex-alumnos, el estudiante debe averiguar si algún representante de la universidad va a pasar por Panamá para
una feria de universidades ("college fair") o en alguna gira,
y si se puede entrevistar con él o ella. Por último, hay varias
universidades que realizan entrevistas telefónicas a sus candidatos
cuando les es imposible hablarles personalmente.
Mi recomendación en este sentido es que el estudiante debe tomar
la iniciativa y no esperar que la universidad le sugiera cómo entrevistarse; al ser opcional, la entrevista es una preocupación adicional que muchas
instituciones tratan de evadir. Como dice el Sr. Deacon, "la entrevista
para ellos es muy importante y es sopesada en el proceso de admisión
como muy importante". Si generalizamos por un momento, ese comentario
es razón suficiente para ser proactivos y tomarnos la entrevista muy
en serio.
En el caso del Tec de Monterrey, la universidad ha abierto
sedes en ocho países de Latinoamérica, entre ellos Panamá.
Las solicitudes de admisión de candidatos panameños son procesadas
desde la sede local de manera personal con el candidato y en
sus instalaciones se
toman los exámenes de admisión. "Aunque no existe un
sistema formal de entrevistas", nos explica el Sr. Miranda, "sí se
establece una relación personal con el estudiante como parte del proceso
de admisión", lo cual es ideal para ambas partes.
- Motivación
para estudiar en el extranjero: ¿Qué diferencia
haré?
Finalmente, vale la pena mencionar que representantes
de ambas instituciones y, una vez más, creo que hablan por muchos otros, opinaron
que era importante que el estudiante enfatice en algún momento, durante
el proceso de admisión, cómo planea aplicar su educación
cuando regrese a Panamá. Por ejemplo, dice el Sr. Deacon, "queremos
que el estudiante exprese qué diferencia va a ser para Panamá que
estudiantes como él o ella puedan tener la oportunidad de obtener
una educación de calidad en los E.E.U.U.,... qué problemas
en su país o en el mundo actual, le preocupan,... y qué rol
puede jugar." "Estamos buscando líderes que van a hacer
una diferencia", finalmente agrega con una sonrisa. "Esa es la
clave".
Aunque no hay "claves" secretas en el proceso de admisión
a universidades en el extranjero, vale la pena tomar en cuenta los puntos
que con mucha generosidad compartieron con nosotros estos dos caballeros,
conocedores de primera mano del proceso que, año tras año,
decide cuáles estudiantes latinoamericanos se sentarán a escuchar
clases en las aulas de las universidades que representan.
* La autora es consejera de admisión en universidades.
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