Bangkok, joya de Tailandia, es
una ciudad que ha cautivado a muchos. Luego de visitarla
en dos ocasiones, la autora nos brinda un interesante panorama
de su inigualable riqueza cultural, de su arquitectura única
y de su gente.
Bangkok: un increíble tesoro por descubrir
Por: Yazmín
de Cortizo
Tailandia es un país históricamente afortunado.
Su gente, con toda razón, se enorgullece de no haber
sido nunca colonizada; y de ahí es que probablemente
nace ese carácter tan
abierto
y amigable del tailandés. Y es que aunque Tailandia
tiene mucho que ofrecer al visitante, tal vez lo que más
se recuerde con cariño al final del viaje no sean
sus templos maravillosos, ni su comida espectacular, ni
las compras interminables y a excelente precio, sino su
gente maravillosa, simpática, amable y respetuosa
que saluda, se despide o agradece llevándose las
palmas de las manos frente al corazón y, a veces,
frente a la cara.
Su capital, Bangkok, goza de un nombre más largo,
pero para los tailandeses es simplemente Krung Thep, que
significa: “Ciudad de los Ángeles”. Bangkok
emerge como una ciudad cosmopolita, con sus grandes rascacielos,
avenidas, centros comerciales y el congestionamiento vehicular
típico de las grandes urbes. Pero dentro de ese mundo
moderno encontramos los templos budistas de gran esplendor,
y nos asombramos al ver monjes con sus cabezas afeitadas
y túnicas sencillas, de color azafrán, viviendo
de la limosna. A los monjes les está prohibido realizar
actividades que sean para su bienestar material, lo que
incluye manejar dinero y cultivar. Por lo tanto, todo lo
que sea para ellos debe ser ofrecido por personas generosas,
incluyendo la comida. Un dato interesante es que los monjes
no pueden ser tocados por mujeres.
El budismo es la religión más practicada
en Tailandia. Cerca de un 95% de la población es
budista. Para tener un mejor panorama del budismo y sus
majestuosos templos, la primera parada que un visitante
debe incluir en su itinerario es el Gran Palacio Real. Este
punto sobresaliente de Bangkok es un gran complejo en la
calle Na Phra que está rodeado de altas paredes blancas
y ocupa una enorme área de aproximadamente una milla
cuadrada. Desde la calle solo se pueden ver algunos majestuosos
techos, por lo que es necesario entrar en el complejo para
poder disfrutar de la arquitectura tailandesa, altamente
detallista y rica. También se encontrarán
edificios con arquitectura europea de estilo neoclásico.
Para este recorrido es necesario vestir ropa apropiada:
no se permiten camisas sin mangas ni pantalones cortos para
entrar a los templos. Pero no se preocupe, porque si no
va preparado a la entrada le prestarán ropa para
cubrirse. Es importante recordar que dentro de los mismos
templos hay que quitarse los zapatos y, de sentarse en el
piso, nunca colocar los pies hacia la imagen del Buda pues
cada una, por más pequeña que sea, se considera
sagrada. Los tailandeses son gente profunda y tradicionalmente
respetuosa, no exclusivamente con las imágenes de
Buda sino también con la Familia Real. Por esto,
se espera que los visitantes respeten a su rey, que es el
Jefe de Estado dentro de la monarquía constitucional
establecida desde 1932, así
como
al resto de los miembros de la Familia Real.
En el mismo complejo del Gran Palacio Real se encuentra
“La Capilla Real”, llamada Wat Phra Kaeo, la
cual alberga al Buda de Esmeralda, la más sagrada
figura de Buda en Tailandia y a la que le atribuyen el garantizar
la prosperidad e independencia de la nación. A pesar
de que lleva el nombre de Buda de Esmeralda, está
construido de piedra de jade.
El recorrido por el Palacio Real puede ser largo y agotador
debido a su gran extensión, sobre todo si es en un
día típicamente caliente y húmedo.
Lleve unos zapatos extremadamente cómodos y mucho
material fotográfico para poder retratar unas construcciones
que parecieran sacadas de un cuento de hadas. El esplendor
y la magnificencia se desbordan por todas partes con un
trabajo finamente opulento, rico en tallas, en estatuas
y figuras míticas.
Cerca del Palacio Real no podrá dejar de visitar
el gran templo Wat Pho donde se encuentra
un gigantesco Buda recostado que tiene 46 metros de largo
y 15 metros de altura. La planta de los pies de la imagen
está cubierta de concha nácar. Este templo
fue el primer lugar de instrucción pública
y a veces es llamado “la primera universidad de Tailandia.”
Si al final de este recorrido por los grandes templos de
Bangkok se siente extenuado, no hay nada mejor que ir por
un relajante masaje tailandés, una verdadera especialidad.
No es nada raro entrar a un centro comercial y encontrar
hombres y mujeres dando masajes en los pies por una suma
irrisoria. Los salones de belleza y los hoteles también
son sitios predilectos para estos menesteres. En el spa
del famoso Hotel Oriental podrá escoger entre una
gama de masajes con los más exquisitos aceites aromáticos
y, luego, finalizar con un delicioso té caliente.
Si
bien es cierto que los masajes son un placer carnal, el
otro goce que los terrenales podemos disfrutar de manera
fenomenal en Bangkok es la comida. La comida tailandesa
es reconocida a nivel mundial por sus platos exóticos,
tan así es que en los últimos años
Tailandia se ha vuelto –al lado de otros países
como Francia e Italia– un destino gastronómico.
¡Y no hay que ser diestro en el uso de los palitos
de madera! El tenedor y la cuchara son los utensilios con
los que se suele comer y aparecen juntos, a la izquierda
del plato, en los restaurantes elegantes. La comida se sirve
estilo familiar, en grandes platos.
Los cocineros tailandeses producen una variedad suculenta
e infinita de platillos con arroces, fideos, pollo, pescado,
carne de cerdo, camarones y los ingredientes más
frescos y de temporada. Hay que estar preparado para probar
platos con una dosis alta de picante. También el
coco hace de las suyas como ingrediente fundamental. Los
platillos agridulces también forman parte de esta
vasta cocina. Pero no solamente los platos elaborados son
exquisitos en Tailandia. Existe una gran variedad de frutas
exóticas como el mango, la piña, la sandía
y otras que nunca hemos probado que son simplemente un regalo
sobrenatural.
La oferta gastronómica en Bangkok va más
allá de la comida tailandesa. Por su población
china (el 10% de la población en Tailandia proviene
de China), la comida china es un éxito en los restaurantes.
Pero también existen innumerables e insuperables
restaurantes de comida occidental como lo es el restaurante
italiano Zenotti, así como muchos más de primerísima
calidad.
Aparte de la abundancia de comida, Bangkok es un paraíso
para ir de compras. Lo que no consigue en Tailandia, difícilmente
lo podrá encontrar en el resto del mundo. Sedas,
platería,
finas
artesanías en madera y bambú, cerámica,
trabajos en madre perla, elegantes joyas, hermosos cubiertos,
antigüedades, ropa de niños y adultos, y prácticamente
todas las creaciones de famosos diseñadores las podrá
conseguir en Bangkok. Bangkok también está
marcado por ser un centro de productos pirateados. Algunos
son, como todo y en su gran mayoría, no de muy buena
calidad, pero hay artículos que a veces al comprador
le cuesta trabajo distinguir si no es original. Solamente
el bajo precio es señal de que no lo es.
Chatuchak es un enorme mercado con todo tipo de mercancía,
desde plantas, vegetales, hasta ropa. Abre únicamente
durante los fines de semana. Aquí, como en todas
partes menos en las grandes tiendas, hay que estar listo
para negociar el precio. Generalmente se puede obtener un
descuento hasta del 30%; todo depende de la habilidad que
se tenga para negociar y del humor del que vende, así
que ¡a disfrutar el arte de comprar!
Hay otros lugares comerciales como lo es el barrio chino.
En el centro comercial de Narayana Phand se encuentra una
extensa variedad de artesanías. Hay un mercado conocido
como “Floating Market” o “el Mercado Flotante”,
donde se toma un barco por el río Chao Phra. Es un
paseo que se ha vuelto turístico y donde podrá
comprar vegetales y frutas frescas dentro del bullicio y
vaivén de las canoas.
Por otra parte, no he conocido ningún hombre que
quiera irse de Bangkok, a
menos
que lo haga con un par de camisas hechas a la medida y traídas
puntualmente hasta el hotel. El acabado de la ropa es nítido
y los sastres tailandeses son capaces de reproducir cualquier
moda con las más selectas telas. El precio por la
confección, incluyendo la tela escogida, es tremendamente
económico. Dificulto que en otra parte del mundo
se encuentre tanta calidad con precios tan razonables. Pero
si de almacenes elegantes se trata, no debe dejar de ir
al centro comercial “Emporium”, donde todas
las finas marcas están representadas.
Hace poco un grupo de panameños de diversas organizaciones
ecológicas tuvo la oportunidad de visitar este inigualable
lugar y me cuentan que sus experiencias fueron indescriptibles.
Y es que, aunque su viaje estuvo ligado al trabajo, ya que
asistían al tercer congreso de la Unión Mundial
de
la Conservación de la Naturaleza (UICN) junto a otros
4,000 delegados del mundo, vivieron de cerca lo que Bangkok
es capaz de brindar.
Ropa, zapatos, casa y comida se dice que es lo que hace
falta para vivir. Pues en Bangkok todo esto se le ofrece
al visitante en abundancia, con un excelente servicio y
hospitalidad. Llevaderos, y de una gran paciencia son los
lugareños, y convierten a la capital en un ambiente
mágico donde se disfruta cada minuto. No en vano
Tailandia significa la tierra de la libertad, y es que en
ella se respira la tolerancia de la vida y sus idiosincrasias.
Fotos:
Cortesía de Irving Bennett, Yazmín de Cortizo
y Virginia de Gerbaud.
Preguntas
frecuentes:
- ¿Cómo ir?La travesía
le puede durar un día entero. Una
de las alternativas es ir de Panamá
a Nueva York (5 horas), de Nueva York a
Narita, Japón (14 horas), y de Narita
a Bangkok (6 horas). Otra alternativa es
ir de Panamá a Los Angeles (7 horas),
de Los Angeles a Taiwán (13 horas),
y de Taiwán a Bangkok (3 horas).
- ¿Por cuánto tiempo ir? Lo
mínimo que alguien se debe quedar
en Bangkok es cinco días, pues deberá
dedicar un día al Palacio Real, un
día al “Floating Market”,
un par de días a las compras, y otro
día para los restaurantes y museos.
- Cuánto cuesta? Se podría
decir que Bangkok es una ciudad económica.
Aunque el pasaje y la estadía cuestan
dependiendo de dónde decida alojarse
y en qué clase viajar, allá
se consiguen las mejores cosas a excelente
precio.
- Cómo vestir? El clima es bastante
parecido al de Panamá, húmedo
caliente, por lo que es recomendable llevar
ropa liviana y casual.
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