Un grupo
de destacados asesores internacionales, que ofrecen
sus servicios gratuita
y voluntariamente al Canal de Panamá, en una
entrevista exclusiva nos explican por qué es
importante realizar la ampliación del mismo
ahora, qué involucraría y sus potenciales
beneficios para el país.
Sabios
consejos para nuestro Canal
Por:
Ximena Eleta de Sierra
Supervisar el funcionamiento de la vía canalera,
mejorar su eficiencia, administrar sus recursos naturales
y financieros, planificar su futuro y asegurar su vigencia
son sólo algunas de las responsabilidades de la
Junta Directiva de la Autoridad del Canal de Panamá (ACP),
su Administrador y su equipo. Para enfrentar estos retos,
la Ley Orgánica de la Autoridad del Canal, en su
artículo 19, crea la Junta Asesora de la ACP.
La misma está conformada por un grupo de 17 individuos
de calibre internacional provenientes de muchos rincones
del mundo “quienes representan una sólida
amalgama que integra el conocimiento del transporte y comercio
mundial, de los negocios, las telecomunicaciones, la construcción
civil y el desarrollo, la banca y el sector académico”.
La misma se reúne un mínimo de dos veces
al año (una vez en Panamá y otra vez en un
lugar concertado entre las partes) por espacio de dos días,
durante los cuales la Administración del Canal presenta
los temas que requieren discusión y solicita las
recomendaciones de los miembros de la Junta.
Al conocer que dicha Junta se estaría reuniendo
en tierra panameña, y dado el renovado interés
general en los temas del Canal por el futuro referéndum
sobre la construcción de un tercer juego de esclusas,
En Exclusiva solicitó a la ACP entrevistar a tres
de sus miembros quienes, en conjunto, fueran representativos
de la diversidad de perspectivas que abarca la Junta.
El rol de la Junta Asesora y las contribuciones
individuales de los entrevistados
El Sr. Gerhard Kurz, Presidente y Director Ejecutivo
de Seabulk International, una naviera dedicada al transporte
de crudo y sus derivados, y previamente Presidente de
Mobil Shipping and Transportation Company, ha brindado
a la Autoridad del Canal no sólo sus conocimientos
y vasta experiencia en la industria naviera, sino también
su punto de vista como cliente importante del Canal.
Para Kurz, la creación de esta Junta Asesora es
una de las iniciativas más inteligentes que ha
tenido Panamá, pues “la Administración
tiene la posibilidad de obtener aportes, ideas e información
que de otra manera le costaría muchísimo
por medio de consultores”.
El Dr. Aaron J. Gellman, catedrático de Administración
y Estrategia en la Escuela Kellog de Administración
de Negocios de Northwestern University, comenta que la
Junta Asesora está comprometida no sólo con
el Canal sino también con el bienestar de los panameños.
El ha realizado aportes relacionados a temas económicos,
técnicas de planeamiento, gerencia y, más
recientemente, la importante área de comunicación
con la población.
Por su parte, el Sr. Francis Rooney (L.F. Rooney, III),
Presidente y Gerente General de Rooney Brothers Company,
añade sabiamente que cada uno de los miembros de
la Junta Asesora sirve de elemento transmisor acerca de
la situación actual del Canal en su parte del mundo. “Cuando
representantes del gobierno estadounidense me preguntan
sobre el tema”, nos dice a manera de ejemplo, “yo
les digo, Mira las cifras del crecimiento en la eficiencia
y la seguridad, la disminución del tiempo de tránsito
por buque, y las ganancias. Esta es mi manera de ayudar
a mis amigos en Panamá: articulando el progreso
del país y del Canal.” Por estar involucrado
hace muchos años en la industria de la construcción
en los EE.UU., ha realizado aportes en cuanto a las tecnologías
de punta utilizadas a nivel mundial y su posible adaptación
a las necesidades del Canal.
La industria marítima a nivel mundial
y el papel del Canal de Panamá
Nuestros tres asesores resaltaron el incremento del comercio
que mantiene China con Europa y los EE.UU. (especialmente
su costa este) y el consiguiente aumento en el transporte
de contenedores, lo cual ha constituido una gran parte
del incremento del tráfico en el Canal durante
los últimos cinco años. Para poder movilizar
estos mayores volúmenes de mercancía, coincidieron,
cada vez se están construyendo más buques
de tamaño postpanamax (o sea, más grandes
que los panamax, los cuales tienen las dimensiones máximas
para entrar por las esclusas del Canal de Panamá).
En este sentido, el Sr. Rooney opina que “un Canal
bien ampliado para aceptar los postpanamax puede verse
enormemente beneficiado de este auge en el comercio entre
el oriente y el occidente”.
Al respecto, el Sr. Kurtz señala que ha habido
un incremento tan grande en el comercio mundial, especialmente
con China, que las navieras y los puertos están
teniendo que expandirse muy rápidamente. “Los
astilleros en todas partes del mundo están funcionando
a capacidad y lo estarán haciendo por lo menos por
los próximos cinco años. Por ejemplo, si
uno encarga un barco hoy, no se lo pueden entregar antes
del 2010. Pero hasta ahora, la industria ha tenido que
volar a ciegas”. En otras palabras, la industria
ha tenido que seguir poniendo órdenes para que les
construyan barcos sin contar con las especificaciones provenientes
del Canal de Panamá para darles luces cuando deciden
las dimensiones de estos.
Según el Sr. Kurtz, todos en la Junta Asesora piensan
que, desde el punto de vista del comercio internacional,
es crítico que el Canal mantenga el ritmo que llevan
los participantes en ese intercambio comercial; no puede
darse el lujo de quedarse atrás. Añade con
preocupación que “el Canal se está quedando
rezagado con relación al progreso que está haciendo
la industria, en vez de estar guiándola”.
¿Por qué ampliar el Canal y por
qué ahora?
En esta coyuntura, cuando el país se prepara para un referéndum
sobre la construcción de un tercer juego de esclusas en el Canal, resulta
interesante escuchar la perspectiva global que la Junta Asesora tiene sobre la
importancia y la urgencia de la ampliación del Canal.
Siguiendo su línea de racionamiento, el Sr. Kurtz
nos explica que en la industria naviera a nivel mundial
hay que planificar a muy largo plazo (de 20 a 25 años);
cada vez que manda a hacer un barco, la compañía
naviera quiere saber qué va a hacer y por dónde
va a tener que pasar ese barco durante las siguientes dos
décadas, por lo menos. “Ahora mismo la industria
necesita saber adónde va el Canal, adónde
va el país, porque desde el punto de vista de la
industria marítima, ya hemos perdido tiempo muy
valioso. Si las compañías no saben cuáles
van a ser las dimensiones que el Canal de Panamá va
a tener en el futuro, entonces estas compañías
decidirán las dimensiones de los barcos por su propia
cuenta. El mundo está ansiosamente esperando
que
Panamá tome el paso hacia delante con la expansión
del Canal”.
Cuando les preguntamos qué pasaría si no
se construyera el tercer juego de esclusas, la respuesta
fue una: el Canal se volvería irrelevante para todos
los barcos postpanamax de contenedores, de transporte de
petróleo y de turismo [cruceros], que progresivamente
constituirán un porcentaje mayor de la flota mundial.
El Dr. Gellman nos comunica además un sentido de
urgencia: “Una vez que las navieras de estos barcos
postpanamax encuentren rutas alternas para transportar
su mercancía a su destino (si se van desde China
a Europa y de allí a la Costa Este de los EE.UU.
a través del Canal de Suez, por ejemplo), será difícil
o casi imposible recuperar estos clientes y traerlos de
vuelta a un Canal de Panamá expandido. Y esto ya
está empezando a pasar; en unos pocos años
la situación se exacerbará. El tiempo es
oro en este sentido”.
Tres aspectos esenciales del proyecto de expansión:
financiero, ambiental y el uso del agua
Respecto a la construcción misma de un tercer juego de esclusas en una
ubicación paralela a las esclusas existentes, los asesores coincidieron
al opinar que no existe absolutamente ningún aspecto negativo relacionado
con este proyecto, sólo beneficios. Estuvieron de acuerdo en que la Administración
del Canal ha hecho una magnífica labor de analizar concienzudamente cada
aspecto de la ampliación: el financiero, el ambiental, y el relacionado
con el uso del agua.
En el aspecto financiero, el Sr. Kurtz asegura que en
este proyecto de expansión el dinero no sería
un obstáculo. “La industria está dispuesta
a cargar con una parte del peso y hay suficiente apoyo
para el proyecto alrededor del mundo para ejecutarlo. Vamos
a ponerlo así: si ésta fuera una Oferta
Pública Inicial de las acciones de una compañía,
se vendería como pan caliente. Hay tráfico
e ingresos asegurados. Cualquier institución financiaría
esta transacción. Realmente, es un proyecto muy
atractivo”. En este sentido, el Dr. Gellman nos comenta
que aunque los beneficios materiales en forma de peajes
los reciben solo los panameños, muchos otros en
el mundo se benefician del Canal. “Son estos últimos”,
explica, “los que van a cargar el peso de los costos
relacionados con la expansión. Los panameños
obtienen los beneficios, y casi nada de los costos. Este
es el mensaje que debe ser clara y efectivamente comunicado
a los panameños”.
Con relación al tema del agua, que está íntimamente
ligado al tema ambiental, los asesores nos informaron que
se planea utilizar la tecnología más moderna,
la cual permite reutilizar la misma agua para múltiples
tráficos, de la manera más eficiente posible. “Cuando
empezamos a discutir la ampliación, pensamos que
haría falta inundar ciertas áreas cercanas
al Canal para obtener suficiente agua para operar un tercer
juego de esclusas”, explica el Sr. Kurtz. “Pero
con la tecnología que se va a utilizar, los embalses
ya no serán necesarios, por lo que el tema del agua
ya no es una preocupación”. Añade el
Dr. Gellman:
“La Administración del Canal
ha sido extremadamente consciente en cuanto a este tema,
al igual que al potencial impacto ambiental que el tercer
juego de esclusas tendría”.
Los asesores insistieron sobre lo avanzado de la tecnología
que se utilizaría. Sin embargo, aclara el Sr. Rooney, “en
un proyecto de ocho a diez años pueden surgir avances
en esas tecnologías, por lo que hay que estar alerta
a esos posibles cambios”. El Sr. Rooney dice que
espera poder continuar contribuyendo en esta faceta. No
obstante, nos advierte que “si la construcción
original del Canal fue un verdadero desafío en términos
de construcción, razón por la cual ha sido
calificado una de las ‘maravillas del mundo’,
la ampliación sería un esfuerzo igualmente
retador por el tema del uso del agua y el sistema de drenajes”.
Los potenciales beneficios de este proyecto
En una obra de tal envergadura, los asesores coinciden, son tantos los efectos
favorables que es imposible enumerarlos. Todos están de acuerdo en que
la ampliación del Canal, con una inversión de miles de millones
de dólares, generaría una gran cantidad de empleos y actividad
comercial en la economía local. “Además, la Zona Libre
recibiría un impulso considerable, así como también el
centro bancario, el cual se vería beneficiado con el incremento en la
actividad comercial y financiera”, añade el Sr. Kurtz.
Por su lado, el Sr. Rooney comenta que con la ampliación
del Canal existiría la posibilidad de crear nuevos
negocios internamente y ampliar algunos ya existentes. “Panamá podría
convertirse en un centro más importante de trasbordo,
por medio del cual buques postpanamax se pudieran abastecer
y pudieran descargar su mercancía en puertos panameños
para que la misma fuera dividida en otros barcos de menor
capacidad que a su vez sirvieran mercados más pequeños
en las costas de América del Sur”. En algunos
puertos panameños ya se lleva a cabo este tipo de
operación, pero la misma se podría ampliar
de manera considerable si se diera la ampliación.
A manera de ejemplo, nos menciona que “en Freeport,
Bahamas, se ha desarrollado un muy exitoso centro de trasbordo.
Sería más eficiente para las navieras de
los barcos abastecerse y hacer su traspaso de mercancía
directamente aquí en Panamá antes o después
de cruzar el Canal, en lugar de tenerse que desviar de
su camino para ir a Bahamas”. Por último,
comentaron que también se podrían crear astilleros
mucho más grandes y centros de aprovisionamiento
más completos para suplir las necesidades de los
enormes buques que cruzarían.
“Sin embargo,” opina el Dr. Gellman, “existen
muchos otros beneficios no tan fácilmente cuantificables.
Por ejemplo, la ‘canasta de habilidades y oficios’ de
la población panameña se incrementaría
substancialmente con la expansión del Canal, a raíz
del entrenamiento que recibirían miles de panameños
que serían empleados. Este entrenamiento les serviría
para obtener trabajos una vez concluyeran las obras relacionadas
a la expansión”.
Añade el Sr. Kurtz, “el Canal es el motor
propulsor de esta economía y todos los que tengan
un interés en el desarrollo económico de
este país, incluyendo todo el sistema bancario y
la empresa privada, deberían de tener un interés
y un deseo de que este proyecto de ampliación se
realice porque todos se van a beneficiar”.
Finalmente, el Sr. Kurtz nos brinda una perspectiva más
amplia de los posibles efectos de la expansión en
políticas de Estado en cuanto a la promoción
del sector marítimo en nuestro país. “Cualquier
otro país con una ubicación privilegiada
como la que posee Panamá, rodeado de agua, estaría
mucho más activo en la industria marítima.
La ampliación del Canal podría ser el impacto
externo que posiblemente se necesita para hacer un cambio”.
El referéndum
Con relación al debate a nivel nacional sobre la conveniencia de la ampliación,
el Sr. Kurtz opina que “ahora debe venir un período de comunicación
más directa con la población a todos los niveles. Me parece que
todavía hay muchos malos entendidos, muchas dudas, y creo que es por eso
que todavía no hay un apoyo absoluto. Sin embargo, creo que lo que se
necesita es básicamente un proceso educativo”.
Con relación a la posible politización del
tema, el Sr. Kurtz aconseja que “Panamá no
debe desviarse de lo que le conviene como país;
la ampliación del Canal no debe ser convertido en
un tema político porque verdaderamente es un proyecto
que puede tener un impacto tremendo en el futuro de Panamá.
Esta es una cuestión de Estado. Es para el beneficio
colectivo de la población panameña”.
La visión a futuro de la Junta Asesora
sobre el Canal y Panamá
Estos tres miembros de la Junta Asesora tienen, además, muchos sueños
sobre el Canal y sobre Panamá. Al igual que sus colegas, el Sr. Rooney
ve a Panamá como un lugar privilegiado cuyo futuro, de una u otra forma,
gira alrededor del Canal. “Según Thomas L. Friedman, en su libro “The
World is Flat” (El Mundo es Llano), puedes temerle al futuro o puedes aceptarlo
y modificarlo para tu propio beneficio. Panamá fue ubicada por el Señor
en un lugar muy estratégico. Yo veo a Panamá como un Singapur:
un centro de tecnología y comercio, con el Canal como su columna vertebral.
Si se amplía el Canal, el pueblo panameño estará asegurando
su futuro en el mundo del comercio por las siguientes generaciones”.
Por su parte, el Sr. Kurtz nos dice con emoción, “me
encantaría vivir lo suficiente para observar el
Canal operando en su versión expandida y ver el
fruto de nuestros esfuerzos. Tengo la visión de
un Panamá con una economía pujante, con ingresos
provenientes del comercio mundial, turismo mundial, actividad
económica enfocada en exportaciones al extranjero
logrados por medio de tratados de libre comercio, actividad
portuaria muy activa, y una economía abierta a inversionistas
que crean en su futuro de la manera que yo lo hago. Yo
espero ver esta visión en el futuro, después
de la expansión. Esto confirmaría a Panamá y
al resto del mundo que este era el paso correcto a seguir”.
El Dr. Gellman es más sucinto: “Denme una
pala”, dice. “¡Empecemos a cavar!”.
Un sentimiento de tranquilidad al saber que nuestra ACP
recibe sabios consejos, una convicción sobre la
viabilidad y éxito del proyecto de expansión,
al igual que un sentido de necesidad y urgencia sobre el
mismo, es lo que nos queda al final de estas tres entrevistas.
Más aún, una reflexión sobre el contenido
de este artículo me lleva a sugerir que, así como
la construcción del Canal de Panamá definió de
alguna manera el primer siglo de vida republicana, la ampliación
del mismo, de darse, definiría en gran medida este
segundo siglo.
Fotos: Ariel Atencio y cortesía
de la ACP.