Es gratificante
saber que hay tres magnos proyectos turísticos
en proceso, cada uno con un enfoque distinto pero
todos apostando al despegue de Panamá como
destino turístico y de jubilación a
nivel mundial.
Posicionándonos
en el turismo mundial
Por: Ximena Eleta de
Sierra
Está de boca en boca, la
forma más eficiente de comunicación entre
los panameños: turistas de placer, turistas en conferencias
de negocios y extranjeros en busca de un destino para su
jubilación están empezando a descubrirnos.
Muchos de nosotros reaccionamos igual que cuando leemos
textos históricos que insisten que Cristóbal
Colón nos descubrió: “Pero si hace
tiempo estábamos aquí!” La incógnita
es, ¿qué es lo que los está atrayendo? ¿Qué es
lo que ahora han visto que antes no veían?
Antes que nada, está el tema de “valor por
su dinero”. A pesar de ser un país que ofrece
toda gama de servicios y facilidades, Panamá no
es un destino caro, más bien es muy accesible al
bolsillo de los extranjeros. Con el fruto de muchos años
de trabajo, los jubilados extranjeros quieren vivir de
la mejor manera posible en base al presupuesto mensual
con el que cuentan. En Panamá, obtienen mucho más
metraje y calidad de vida que en otros destinos como el
Caribe, la Florida o, incluso, Costa Rica.
Nuestro clima cálido, los 12 meses del año;
la estabilidad del dólar –que para los estadounidenses
significa, además, no tener que bregar con un cambio
de moneda–; la ausencia de controles en el ingreso
y salida de dinero; la relativa seguridad que gozamos,
comparados con otros países de la región;
la reconocida calidad de nuestros servicios médicos;
y nuestra accesibilidad, en término de vuelos diarios
y variedad de destinos, hacen una gran diferencia a la
hora de posicionar a Panamá como un lugar turístico
de excelencia.
Existen otros factores, mucho menos tangibles pero igual
de significativos, a la hora de escoger a Panamá.
Aunque los panameños no tengamos la cultura de servicio
que tienen, por ejemplo, los mexicanos o los colombianos,
somos innegablemente amigables y afables, espontáneos
y transparentes; tenemos “sabor caribeño” y
estamos acostumbrados a tener personas de distintas razas
entre nosotros. Los extranjeros se sienten bienvenidos,
cómodos, acogidos y seguros entre nosotros, y eso,
que no es fácilmente cuantificable, ¡pesa
más que el oro!
¿Quieren playa? Aquí hay. ¿Quieren
montaña? Aquí hay. ¿Quieren bosque
húmedo tropical? Aquí también hay.
Esa variedad nos ayuda porque atrae personas con variedad
de gustos y preferencias. ¡Y qué decir de
la tranquilidad! Venir a Panamá de paso o para quedarse
es una experiencia sin mayores riesgos.
¿Y quién es el típico turista o jubilado
que viene a Panamá? ¡Quiénes mejor
para saberlo que tres inversionistas visionarios que apuestan
por nuestro país a través de proyectos extraordinarios
desarrollados de la mano del Banco General! Herman Bern,
de Playa Bonita Resort & Spa, en tierras de la antigua
base de Howard; Roberto Eisenmann II, de El Alcázar
de Coronado, un condominio de lujo situado en la cancha
de golf de Coronado; y John Haley, de Red Frog
Beach Club,
en Isla Bastimentos, Bocas del Toro, nos explican por qué estos
proyectos complementarán la oferta de alojamiento
que ya tiene Panamá y lograrán atraer más
extranjeros a nuestras tierras, una excelente manera de
contribuir con el desarrollo del país.
Playa Bonita Resort & Spa
Como un espectro entre el bosque y el mar, de
manera inesperada en la calle hacia Veracruz y a sólo 20 minutos del
centro bancario, encontramos Playa Bonita Resort & Spa.
Como bien lo dice su nombre, este proyecto hotelero está ubicado
frente a una hermosa playa que hasta ahora conocíamos
como Playa Kobe. Con un total aproximado de 300 habitaciones
entre cuartos y suites, tres restaurantes, dos piscinas,
un enorme spa de lujo y mucho más, este resort es
parte de la franquicia hotelera Intercontinental y está siendo
construido por Empresas Bern. Se está promocionando,
principalmente, entre “operadores” corporativos
cuyos clientes (empresas multinacionales, sobre todo) buscan
destinos novedosos para sus conferencias y seminarios.
Como nos explica el Ing. Herman Bern, a menudo los empleados
de estas compañías han visitado ya muchos
de los hoteles en la región con facilidades apropiadas
para conferencias de cientos de personas. “Nosotros
les estamos diciendo: reúnanse aquí y báñense
en nuestra playa y nuestras piscinas en cualquier época
del año; además, en su tiempo libre, aprovechen
para conocer una ciudad cosmopolita y aprender de su pasado,
admiren el Canal, conozcan nuestra fauna y flora tropical,
salgan en bote a pescar, vayan de compras, coman en algunos
de los cientos de restaurantes disponibles, disfruten Panamá...”.
El Ing. Bern está convencido de que, a nuestros
precios, mucho menores que los del Caribe, ésta
es una oferta difícil de rehusar. Por supuesto que
el hotel también será visitado por turistas
de placer en busca de “playa cerca de ciudad”,
una combinación difícil de encontrar en cualquier
parte del mundo.
Con una arquitectura ecléctica, entre colonial
y mediterránea –con algo de influencia morisca–,
el hotel consta de un edificio principal en el centro con
dos “alas” de cinco pisos de altura a ambos
lados, donde se ubican las habitaciones y suites. El diseño
de hojas de palma tallado en las puertas de madera oscura,
tanto afuera como adentro de los cuartos, en la cabecera
de las camas y en el borde del sobre del baño, brinda
un toque tropical y al mismo tiempo sofisticado a las habitaciones.
El mobiliario y adornos refuerzan este estilo.
El spa del hotel, de calidad internacional y con una bella
vista al mar, y su “bonita” y limpia playa
son los dos atractivos principales del resort. Sin embargo,
entre los planes a corto plazo están una cancha
de tenis y varios caminos ecológicos para visitas
guiadas –precisamente porque parte de la propiedad,
en su punta oeste, pertenece a la Reserva Punta Bruja–.
Respecto a la calidad del agua, la misma ha sido revisada
varias veces. “El resultado de diversos laboratorios
ha sido siempre el mismo: gracias a las corrientes, el
agua está limpia, libre de las impurezas que sí tienen
las aguas del otro lado de la Calzada de Amador y de residuos
de los barcos que esperan su paso por el Canal”,
nos comentó el Ing. Bern.
Tras sólo un año de haberse iniciado la
construcción de este proyecto de ocho hectáreas
de terreno, los planes originales se están concretando.
Luego de una carrera contra el tiempo, en la que participaron
cerca de 500 trabajadores, este mes de diciembre estarán
recibiendo al primer grupo de huéspedes que vendrá para
una convención internacional, una de muchas que
esperamos se realicen en nuestro país.
El Alcázar de Coronado
Cuando pensamos en Coronado, pensamos en las casas
de Coronado es Vida, su sapito verde, su Club de Golf, las
dos torres frente al mar que llevan aproximadamente 30 años
de construidas, sus competencias ecuestres. No imaginamos
siquiera lo que Roberto Eisenmann II y su hijo, Roberto Eisenmann
III, tienen entre manos: un condominio de lujo de estilo
colonial, con 60 apartamentos de 265 mts2 y 4 penthouses
de casi el doble, ubicado entre los hoyos 11 y 12 de la cancha
de golf. A tan sólo 4 meses de haberse develado y
con más del 35% de los apartamentos vendidos, El
Alcázar
es un proyecto muy prometedor. Su nombre, de origen árabe
que significa “castillo”, resulta muy apropiado
para este proyecto residencial exclusivo y con acabados de
primera calidad, diseñado hábilmente por el
arquitecto panameño Juan Manuel Vásquez.
Cada apartamento contará con tres recámaras
y sus baños privados, más un cuarto adicional
con baño que podrá ser utilizado como recámara
para huéspedes o servicio doméstico, o bien
como un estudio-biblioteca. Los futuros dueños de
estos lujosos condominios con vistas al mar, a la cancha
de golf y a las montañas de Coclé tendrán
dentro de su propiedad un spa de calidad internacional,
con terapistas entrenados en medicina alternativa y nutrición,
una enorme piscina estilo infinity, rodeada de hermosos
jardines, y muchos servicios personalizados. Además,
tendrán acceso a la cancha de golf de 18 hoyos diseñada
por el famosísimo Tom Fazio, al Club Ecuestre, y
a los restaurantes y demás facilidades del Coronado
Hotel & Resort, incluyendo cuatro canchas de tenis.
Su “mercado objetivo” es mayoritariamente
conformado por extranjeros que están a punto de
jubilarse y que tienen un espíritu aventurero, aunque
algunos apartamentos seguramente serán comprados
por parejas, panameñas y extranjeras, que quieran
un apartamento para vacacionar. Según Roberto Eisenmann
II, quien habla con la convicción que proviene de
largas conversaciones con parejas de jubilados extranjeros
ya radicados en nuestro país, Panamá es un
destino realmente atractivo. “Estos son de los compradores
más minuciosos del mercado de bienes raíces
a nivel mundial, los que hacen las investigaciones más
exhaustivas, los que más miden y comparan. Así que
si vienen es porque les vale la pena”.
El Alcázar de Coronado planea
atraer a este tipo de parejas, con un presupuesto holgado,
con
deseos de practicar el golf y tener acceso a una playa;
parejas que quieran un apartamento lo suficientemente
grande para poder invitar a sus familiares, pero con
servicio de limpieza y otros servicios que hagan la “tercera
edad” más llevadera; parejas que quieran
el spa para sentirse jóvenes y prevenir enfermedades,
pero que también exijan un sistema de emergencias
médicas con un helipuerto que les pueda asegurar
transporte expedito a un complejo hospitalario en la
ciudad.
“Esta generación que está viniendo
ahora son los baby boomers de los Estados Unidos y Europa,
los bebés de la post-guerra, los de la revolución de los años ’60 y ’70. Por lo que les
tocó vivir, son personas más arriesgadas
que la generación anterior y quieren emoción
aún en la etapa final de sus vidas”, nos comenta
Eisenmann. Ese sentimiento de aventura hace que se inclinen
por un destino “por descubrir”, el cual estamos
seguros atraerá muchos turistas y futuros residentes
a nuestro país.
Red Frog Beach Club
Para individuos en busca de aún más aventura, más
naturaleza y más aislamiento, pero con todas las comodidades de un resort
y las aguas cristalinas características del Mar Caribe, ya comenzó la
construcción del Red Frog Beach Club en Isla Bastimentos, Bocas del Toro.
Ubicado en 600 hectáreas de terreno sobre la costa norte de esta hermosa
isla, el complejo estilo “cotel” (combinación de condominios
y hotel) cuenta con cuatro millas de playa de arenas blancas, Red Frog Beach,
llamada así por ser hogar de una subespecie de rana roja que supuestamente
habita únicamente en esta isla.
Su promotor, el Sr. John Haley, ha contratado los servicios
del Ing. Ricardo Fábrega, de la constructora local
COCIGE, para construir, en varias fases, unas 800 unidades
entre habitaciones de hotel, condominios y residencias
privadas o “villas”. En la primera fase, que
ya ha iniciado con más de 200 trabajadores, proyectan
construir 300 unidades y vender un número significativo
de lotes. Existen seis modelos de condominios y 12 diseños
de villas distintos, con una amplia gama de posibilidades
de muebles y acabados para escoger.
El hotel, nos asegura John Haley, será de cinco
estrellas, con todas las instalaciones y servicios de lujo
esperados, incluyendo un spa (“Jungle Spa”),
un centro de ejercicios, dos canchas de tenis, dos restaurantes
y varias piscinas. Además, en enero del 2006 empezarán
las obras para una marina. Muchos propietarios se sienten
atraídos a Bocas del Toro principalmente por su
rica fauna y flora, al igual que por todas las actividades
recreativas relacionadas al mar: buceo, pesca y paseos
en barcos, entre otros. Incluso varios de ellos ya poseen
yates y veleros, por lo que la construcción de la
marina es esencial para brindarle servicios a este segmento
de la población turística.
Pero, ¿cómo vino a dar John Haley a Bocas
del Toro? Proveniente de una familia estadounidense que
ha estado en la industria de la construcción desde
hace varias generaciones, el señor Haley decidió ir
en busca del próximo “hot spot” en el
Caribe. Después de mucho viajar, se “enamoró” de
Bocas del Toro hace cuatro años y escogió Isla
Bastimentos para su futuro proyecto.
Desde entonces se ha dedicado a diseñarlo, conseguir
los permisos con todas las entidades gubernamentales y
mercadearlo, primordialmente, en los Estados Unidos a través
del Internet (donde reciben un promedio de 40 visitas cibernéticas
al día), de ferias y de seminarios de bienes raíces
a nivel mundial. Se espera que aproximadamente la tercera
parte de los condominios y viviendas privadas sean ocupadas
por individuos de la tercera edad, a quienes dirigen gran
parte de sus esfuerzos.
Una excelente noticia es que el mundialmente reconocido
golfista Arnold Palmer ha sido contratado para diseñar
y hacer la cancha de golf de este complejo turístico,
lo cual es una muestra más de lo ambicioso del proyecto.
La misma será construida sobre una plantación
de teca que existía en parte de la isla, adaptando
la vegetación local a la cancha, lo cual permitirá la
conservación de los bosques primarios existentes
en la isla.
Aparte de la creación de la Fundación Red
Frog, la cual se concentrará en realizar proyectos
comunitarios en conjunto con los propietarios –100%
altruistas, algunos, y otros, como las mejoras proyectadas
al pequeño hospital de Bocas del Toro, de mutuo
beneficio– se espera que la construcción del Red
Frog Beach Club traiga divisas y beneficios múltiples
a la comunidad de Bocas del Toro.
Según el boletín de una compañía
dedicada a la venta y alquiler de propiedades alrededor
del mundo, International Living, el despegue de Panamá como
sitio turístico a nivel mundial ya está retrasado.
Según su Indice Anual de Jubilación a nivel
Global (Annual Global Retirement Index), Panamá está posicionado
de primero en una lista de 28 ¡desde hace nada menos
que cuatro años!
La coyuntura para que nuestro país finalmente despegue
en materia de turismo está dada. Otro “as” bajo
la manga será el totalmente modernizado y expandido
Aeropuerto Internacional de Tocumen, con una prometedora
inversión superior a los 70 millones de dólares.
Los visitantes podrán palpar dicha expansión
(de más de 20,000 metros cuadrados) y remodelación
en el transcurso de los próximos meses: 22 nuevos
puentes de embarque, terminales reacondicionadas, nuevos
sistemas de inspección de equipaje y control, escaleras
eléctricas y elevadores, por dar sólo algunos
ejemplos.
Ahora resta conjugar esfuerzos entre las partes interesadas –los
promotores, los inversionistas, las entidades gubernamentales
(IPAT, ANAM, Patrimonio Histórico)– para promover
a Panamá como destino de una manera unificada y
sin perjudicar más de lo estrictamente necesario
nuestro frágil ecosistema. Sólo así lograremos
alcanzar nuestro potencial turístico al tiempo que
maximizamos los beneficios para nuestra población.
Fotos cortesía
de los entrevistados.