Apoyado
en cifras y datos contundentes, el Ministro de Comercio
e Industrias nos explica claramente la importancia
de los Tratados de Libre Comercio para el país
y la situación actual de Panamá en
el marco económico internacional.
Panamá y
los Tratados de Libre Comercio
Por: Alejandro Ferrer
*
Un tratado de libre comercio es un acuerdo internacional
entre dos o más países, cuyo objetivo principal
es establecer reglas claras, equitativas y comunes para
normar la relación comercial entre ellos, brindando
mecanismos de solución de controversias comerciales
eficaces que garanticen el cumplimiento de los acuerdos.
Los Tratados de Libre Comercio (TLC) también tienen
un efecto de proporcionar seguridad jurídica y confianza
para el desarrollo de su actividad productiva.
Con ese propósito, los TLC suelen incorporar reglas
en materia de bienes, comercio de servicios, inversión,
propiedad intelectual, mecanismo de defensa comercial y
solución de controversias. En algunos tratados recientes
se incluyen ciertas disposiciones en materia laboral y
ambiental.
Para Panamá, la negociación de un acuerdo
de libre comercio de tercera generación –aquel
que se distingue por tener un texto normativo moderno y
una cobertura sumamente amplia- con inclusión de
disposiciones específicas y transparentes, permitirá un
mayor acceso de nuestros productos agrícolas e industriales
a estos mercados. De igual manera, nuestro sector de mercado
externo nos permitiría acceder en condiciones ventajosas
a la mayoría de estos mercados en los que este sector
no es competitivo.
Valga la oportunidad para aclarar que existen diferencias
entre un TLC y los otros acuerdos bilaterales que mantiene
vigente Panamá desde los años sesenta con
los países de Centroamérica, Colombia y República
Dominicana. La mayor diferencia se encuentra en lo que
respecta a la cobertura de productos y temas negociados.
Por otro lado, en los acuerdos bilaterales de libre comercio
y trato preferencial la normativa no era lo suficientemente
clara lo que creaba muchas incertidumbres para los agentes
económicos interesados en exportar, toda vez que
los textos de los acuerdos eran interpretados de manera
muy discrecional por los gobiernos, y por ende no se garantizaba
el flujo normal y continuo de las exportaciones. Hoy día,
los TLC contienen disposiciones sobre solución de
controversias que otorgan transparencia y seguridad jurídica
en el intercambio comercial de los miembros, reduciendo
así la vulnerabilidad de nuestros exportadores ante
medidas unilaterales de nuestros socios comerciales, fomentando
así un mayor flujo de inversión extranjera
directa hacia Panamá.
Grandes beneficios para nuestro país
Al hablar de beneficios para el país es importante
manifestar que los TLC son instrumentos comerciales que
promueven las exportaciones y la competitividad del sector
productivo e inciden positivamente en la creación
de empleos. El hecho de que los productos panameños
tengan asegurada la entrada a diversos mercados libres
de arancel de importación estimulará la creación
de más empresas exportadoras y la ampliación
de las ya existentes y, con ello, de más fuentes
de trabajo.
Vale destacar que no sólo quienes venden directamente
productos panameños en el exterior se beneficiarán
de la exportación; también se beneficiarán
las empresas que producen los bienes que luego son exportados
por las comercializadoras, así como las empresas
que venden a estas otras sus insumos, servicios y materias
primas. Así, por ejemplo, las exportaciones de carne
bovina y avícola benefician no sólo a las
plantas procesadoras, sino a los miles de panameños
que participan en todo el proceso. Lo mismo es cierto para
todos los demás bienes de exportación. Además,
como el valor agregado que generan las exportaciones es
muy grande, con ello se benefician también restaurantes,
profesionales, empresas de transportes y todo tipo de empresas
nacionales que necesitan que los panameños tengan
ingresos para que puedan comprarles. Igualmente, la eliminación
de barreras al comercio entre los países del acuerdo,
brinda a su vez nuevas opciones a los consumidores.
Acuerdos firmados y en negociación por
Panamá
Centroamérica
El texto normativo del acuerdo se terminó de negociar
el 16 de mayo de 2001 en el marco de una Reunión
de Ministros de Comercio y Economía de Centroamérica
y Panamá, por lo que en la actualidad nos encontramos
en una segunda fase: rondas de negociaciones bilaterales
con cada uno de los países centroamericanos para
establecer el nivel de acceso en bienes, servicios e inversiones
y las reglas de origen específicas con cada país
para los productos contemplados en el TLC.
Protocolo Bilateral Panamá – El Salvador
El Salvador es un socio comercial importante para la República
de Panamá. Durante los últimos tres años
y posteriormente a la entrada en vigencia del Protocolo
el 11 de abril de 2003 las exportaciones panameñas
han alcanzado un promedio del 17.6% de crecimiento anual,
pasando de USD 7.7 millones en el año 2002 a USD
10.6 millones en el 2004.
La participación de este aumento en las exportaciones
a este mercado centroamericano se debe en gran parte al éxito
que ha tenido el tratado con este país.
Con respecto a los principales productos que exportamos
al mercado salvadoreño tenemos los siguientes: carne
de la especie bovina deshuesada, medicamentos, perfiles
de aluminio sin alear, cuadernos escolares, preparaciones
para salsa, envases de vidrios, ron y demás aguardiente
de caña, además de condimentos y sazonadores.
Sin embargo, el mayor repunte de nuestra actividad comercial
con El Salvador se concentra en los aspectos relacionados
con la inversión de capitales. Según cifras
recientes de inversión en Panamá, El Salvador
es uno de nuestros cinco principales socios inversionistas
en la región. Las inversiones salvadoreñas
se destacan por estar presentes en el sector de la banca,
la construcción, la distribución y venta
de autos y accesorios.
En la banca, El Salvador en los últimos cinco años
ha establecido 2 operaciones importantes que, en su conjunto,
representan sumas millonarias. Nos referimos a las inversiones
realizadas por el Banco Cuscatlán Panamá con
Licencia General y el Banco Agrícola con Licencia
Internacional.
En la construcción, el financiamiento y edificación
de un complejo comercial de 166 tiendas conocido como Multiplaza
Pacific y un Hotel inaugurado en Panamá en el año
2004 con una inversión de 100 millones de dólares,
cierra el círculo en el sector de negocios de consumo.
En esta industria se ha encontrado aliados importantes
que prometen grandes desarrollos urbanísticos a
través del Grupo Robles con Desarrollo Bahía
y el Grupo Harari.
En el sector automotriz de la venta de autos y accesorios
recientemente el Grupo Q adquirió la empresa panameña
distribuidora de automóviles Supermotores por un
monto aproximado de 10 millones de dólares lo que
le permitirá consolidarse a nivel centroamericano
y distribuir en el mercado Panameño las exclusivas
marcas de Mazda, Chrystler, Jeep, SSanYong y Wuling.
Actualmente, Panamá se encuentra en proceso de
negociación con Nicaragua, Costa Rica, Honduras
y Guatemala.
República de China (Taiwán):
Las conversaciones para la negociación de un Acuerdo
de Libre Comercio se iniciaron en septiembre de 1997, quedando
plasmada tal intención en un “Memorandum
de Entendimiento entre Panamá y la República
de China concerniente a un Acuerdo de Libre Comercio”,
en el cual se comprometían a evaluar la conveniencia
de celebrar un Acuerdo de Libre Comercio. Este acuerdo
fue firmado por ambos países el 8 de septiembre
de 1997.
Después de cinco rondas de negociación que
finalizaron en agosto de 2003, el tratado entró en
vigencia el 1 de enero de 2004.
Vale comentar que para el año 2003, antes de la
conclusión del acuerdo, Panamá exportaba
USD 6.6 millones. Un año después de la entrada
en vigencia del mismo, las exportaciones totalizaron USD
11 millones, y para el año 2005 nuestro país
logró exportar USD 20 millones. Lo anterior significa
que en menos de dos años Panamá ha logrado
triplicar sus exportaciones a la República de China,
por lo que se vislumbra un futuro promisorio para aquellos
exportadores interesados en ganar o incursionar en el mercado
taiwanés.
Este Tratado ofrece la posibilidad de diversificar nuestra
oferta exportable en productos como la carne bovina, cueros,
procesados de pollo, sandías, melones, papayas,
banano, aceite de palma, ron, harina de pescado y demás
productos pesqueros. Este acuerdo además presenta
una excelente oportunidad para que la República
de China (Taiwán) pueda acceder a la región
intensificando su oferta en bienes de alta tecnología
al establecer en nuestro país empresas de esta naturaleza.
Con datos estadísticos del año 2005, las
principales exportaciones panameñas a Taiwán
estuvieron compuestas de pescado seco, salado o en salmuera,
ahumado, pescados congelados, carne bovina fresca o refrigerada,
pieles o cueros curtidos, harina y polvo de pescado, y
desperdicios y chatarra de hierro. Se destaca que Panamá está aprovechando
las preferencias del Tratado para la carne de ganado bovino
en sus diversas formas, deshuesadas, trozos, despojos de
bovino, lenguas, ya sea congeladas, frescas o refrigeradas,
el mercado de las aguas incluidas el agua mineral y la
gaseada, el de embutidos de gallo o gallina envasados herméticamente
o al vacío, y el de jugos de frutas.
En la actualidad productos como la carne de bovino han
aumentado su nivel de exportaciones, en tanto que el café y
productos de valor agregado de pollo muestran grandes perspectivas
de exportación.
Otras posibilidades de exportación al mercado de
Taiwán lo constituyen las cuotas unilaterales a
favor de Panamá en leche fluida (1,065 TM), banano
(1,000 TM), piña (1,200 TM), preparados de pollo
(800 TM), costillas de puerco (1,000 TM) y azúcar
en cubos o refinada (5,000 TM). Estas opciones de exportación
representan impactos favorables no sólo en la producción
sino también en el empleo.
En cuanto a las inversiones existen datos que reflejan
que para el año 2003 había una inversión
de alrededor de 1,030 millones de dólares de la
República de China en Panamá. Dicha inversión
se encuentra en sectores tales como: puertos, empresas
ubicadas en la Zona Libre de Colón, bancos y en
la Zona Procesadora para la Exportación de Davis.
Como resultado de la firma del TLC, se ha incrementado
los acercamientos de inversionistas taiwaneses interesados
en ampliar o establecer nuevas empresas en Panamá,
por lo que se vislumbra una ampliación de la presencia
de inversión.
Singapur:
El proceso de negociación con Singapur fue relativamente
rápido, después de tres rondas de negociación
las partes lograron concluir con éxito la negociación
de un moderno Tratado de Libre Comercio con lo cual se
crea una alianza estratégica entre dos de los centros
logísticos más importantes del mundo. La
firma del Tratado se realizó en Singapur el pasado
primero de marzo.
Actualmente nos encontramos en el proceso de ratificación
de dicho instrumento jurídico en la Asamblea Nacional
y el mismo está proyectado para entrar en vigor
el 1° de julio de 2006.
Con el Tratado con Singapur, se espera lograr cooperación
en tecnología de la información y telecomunicaciones.
Asimismo, atraer inversiones en el tema marítimo,
portuario, aéreo, zonas procesadoras, entre otras,
ya que es un país que dispone de aproximadamente
US$114 mil millones en sus reservas monetarias.
Chile:
Después de un largo im-pass en las negociaciones,
se retomó el proceso de negociación en el
año 2005, celebrándose 3 rondas de negociación
que permitieron la culminación exitosa del proceso
de negociación en febrero de 2006, en línea
con los intereses planteados por nuestro sector privado.
El acuerdo negociado se encuentra en estos momentos en
el proceso de revisión legal. Una vez se concluya
la revisión legal, se procederá a la firma
del Tratado por las autoridades de ambos países
y será sometido al proceso de aprobación
legislativa de ambos países.
Estados Unidos:
El TLC con EUA significa para Panamá consolidar
y ampliar el acceso de nuestros productos a la economía
más grande, estable y la que lidera la economía
mundial. La exportación de todos los productos panameños
se verá favorecida con el TLC ya que, aunque en
plazos distintos, los aranceles llegarán a cero
para todos los productos. Esto incluye aquellos sectores
donde existe más proteccionismo a nivel mundial
(agricultura y textiles).
Además, con este acuerdo se consolidará el
Sistema Generalizado de Preferencias (SGP) y la Iniciativa
de la Cuenca del Caribe (CBI), hasta ahora de carácter
unilateral, transitorio y sujeto a renovación al
menos para cierto sector.
Vale también destacar que el 84% de nuestras exportaciones
agropecuarias hacia EUA se benefician del CBI o entran
al mercado norteamericano con arancel cero (0), mientras
que prácticamente todas nuestras exportaciones industriales
a ese mercado, el 99%, son beneficiarias del mismo programa
o entran al mercado norteamericano con arancel cero (0).
Según cifras de la Contraloría General de
la República, el 43.5% de las exportaciones panameñas
va al mercado de los Estados Unidos, lo que lo convierte
en nuestro principal socio comercial. En cuanto a las importaciones
realizadas por Panamá, aproximadamente el 27% provienen
de los Estados Unidos.
Tomando en cuenta esta relación comercial y siguiendo
la línea trazada por nuestra Estrategia Nacional
de Comercio Exterior, la firma del TLC con EUA es un paso
importante que busca la consolidación de manera
permanente de la apertura del mercado estadounidense otorgada
a los productos panameños, estimulando y diversificando
la producción nacional, generando así nuevas
oportunidades de mercado para sus exportaciones y la creación
de más empleos, de manera que se logre un mayor
bienestar para los panameños.
El TLC con los Estados Unidos se encuentra muy avanzado.
La primera ronda de negociaciones se celebró en
la Ciudad de Panamá, del 26 al 30 de abril de 2004.
Hasta el momento se han realizado 9 rondas de negociaciones
y estamos coordinando con nuestra contraparte el momento
más indicado para realizar la décima ronda
que se prevé será la definitiva.
Este proceso en particular ha contando con una amplia
participación del sector privado que le ha dado
seguimiento y que está a la espera de su conclusión.
Consideraciones finales
Como es de todos conocido, vivimos en una época
de cambios dentro del comercio internacional, procurando
que estos TLC, como se les conoce en la jerga común,
apoyen a los gobiernos generando impactos positivos en
nuestros países.
La integración económica envuelve al mundo
entero y Panamá no escapa a esta realidad; por lo
que en la definición de la Estrategia de Comercio
Exterior nuestro país utiliza estos instrumentos
como herramientas de desarrollo.
Panamá, en este ambiente de constante cambio, no
sólo está apostando a la apertura comercial
sino a que esa apertura se apoye en elementos complementarios
como son la promoción de las exportaciones y la
atracción de las inversiones, pues somos creyentes
que estos pilares permitirán un desarrollo económico
generando un ambiente de competitividad internacional.
Es por ello que nuestra integración mundial se concibe
como un esquema abierto, destinado a fortalecer el desarrollo
de Panamá y a brindar una plataforma eficiente para
su inserción competitiva en los mercados mundiales.
En este contexto, el Ministerio de Comercio e Industrias
viene impulsando con todos los sectores de la sociedad
un nuevo diseño estratégico, que actualice
la agenda comercial en función de lo que hoy en
día constituyen los grandes desafíos de nuestro
país, fundamentando este diseño en la consulta
con nuestra sociedad civil y consciente de que los cambios
son necesario generarlos no sólo en nuestro sector
privado sino también en el sector gubernamental
como socio principal de los sectores productivos en la
implementación de estos acuerdos.
Finalmente, queremos fijar en la mente de todos los ciudadanos
de este país que los TLC son herramientas claves
para lograr un mayor desarrollo económico y un mejor
nivel de vida para todos los panameños. Sin embargo,
los resultados que logremos dependerán del grado
de compromiso que tenga el país no sólo como
Gobierno sino a nivel de Estado, aunado al compromiso del
sector productivo y al resto de la sociedad civil para
incorporarse activamente en este proceso de apertura al
mundo. La forma en que cada uno de nosotros visualicemos
el futuro de Panamá determinará el grado
de éxito que tengamos en conjunto. La tarea recién
empieza.
* Ministro
de Comercio e Industrias