Su vida
no ha sido como la de la mayoría. Cada mañana
debía levantarse y fingir un papel nada halagador:
el de traficante de drogas. Ahora este agente retirado
de la DEA nos cuenta los pormenores de un oficio
singular y nos aconseja qué hacer para evitar
el consumo de drogas en nuestros hijos.
Una vida
contra las drogas: historias de un agente de la DEA
Por: Julieta de Diego
de Fábrega
Nada en la apariencia de Michael
McManus sugiere que este padre de familia de 51 años
se haya podido pasar 20 años de su vida pretendiendo
ser un traficante de drogas. Luce como una persona común
y corriente y quizás eso fue lo que le permitió trabajar
como agente encubierto de la Agencia de Control de Drogas
de Estados Unidos (DEA, por sus siglas en inglés)
por tantos años.
Antes Mike visitaba nuestro país con un rol específico,
dentro de la labor que realizaba para acabar con el tráfico
de drogas. Esta vez lo hizo como educador pues, aparte
de tener una agencia de seguridad en Florida, desde 1996
participa del programa educativo de Young Presidents´ Organization
(YPO) dictando charlas en universidades, empresas y colegios.
Es muy efectivo, pues cuenta con información de
primera mano, muy impactante, por cierto, acerca de lo
que realmente pasa en el mundo de las drogas.
Durante la entrevista hubo varias ocasiones en que Mike
manifestó “no puedo contestar esa pregunta”.
Sin embargo, sí fue muy explícito en cuanto
a cómo se mueven las drogas alrededor del mundo.
El secreto es “mantenerse siempre actualizado” comenta
Mike, “continuar educándose porque constantemente
están surgiendo nuevas drogas o drogas viejas con
nuevas características”. Por ejemplo, la marihuana
de hoy en día es cuatro veces más potente
que aquella que se consumía en la década
de los setenta, pero sigue siendo la droga de “entrada” para
los jóvenes. La metanfetamina y el éxtasis
están causando estragos en la población joven
que no está consciente de los severos daños
neurológicos de estas drogas, ni de su adictividad
extrema.
Pero, ¿cómo llega una persona a formar parte
de todo este sistema? ¿Cómo llegas a ser
agente de la DEA y meterte de lleno en líos en los
que la mayoría no desearíamos estar? Michael
McManus obtuvo su licenciatura en Criminología de
Florida State University en 1976 y trabajó como
policía por un año, luego de lo cual le ofrecieron
un cambio a la unidad de narcóticos. Tres años
después Mike vivió una experiencia que cambiaría
su vida. Durante una operación que involucraba la ínfima
suma de seis onzas de cocaína las cosas se complicaron.
Su compañero fue secuestrado tras una balacera y él,
luego de llegar a casa y desahogar toda la tensión
acumulada, concluyó que la batalla contra las drogas
era, efectivamente, la gran pasión de su vida.
Así, a los 30 años empezó a trabajar
con la Agencia y durante veinte años organizó y
condujo personalmente cientos de operaciones de tráfico
de drogas, vio pasar por sus manos millones de dólares
y arriesgó su vida en más de una ocasión
para lograr la captura y condena de miembros de los grandes
carteles de la droga.
No es fácil entrar a la DEA. Los candidatos deben
pasar decenas de exámenes de todo tipo: pruebas
psicológicas, exámenes físicos completos,
pruebas de polígrafo e interminables entrevistas,
entre otros. Son muy selectivos pues la tentación
suele ser grande. Es por esto que en todo el mundo sólo
hay 4,800 agentes, distribuidos en 80 oficinas.
McManus comenta que por muchos años el vivió el
estilo de vida de Miami Vice, pero del lado correcto de
la ley. Aterrizaba en pistas secretas en las islas del
Caribe y Florida con cargamentos enormes de cocaína,
o los miraba caer del cielo en la noche marcados con “glow
sticks” para luego recogerlos y traerlos en lanchas
rápidas a las costas de Florida. Ante la pregunta
de si alguna vez se sintió tentado por tanto dinero,
contestó categóricamente que “no es
lo que haces, sino quién eres” lo que va a
determinar que una persona se mantenga honesta, especialmente
cuando los carteles de la droga estaban dispuestos a pagar,
en aquellos días, dos mil dólares por cada
kilo movilizado.
Para él, nombres como George Jung –cuya vida
fue presentada en la película Blow- y Carlos Lehder, “fichas
importantes” de los principales carteles de la droga,
no son noticia de un titular, son personas conocidas, gente
a la que tuvo que salir a buscar. Y es que los agentes
de la DEA deben armar sus propios casos, investigar y salir
a buscar a quienes ellos piensan que están contrabandeando
droga a Estados Unidos.

¿Cómo se maneja una operación encubierta?
Dependiendo de cuán complicada sea, una operación
se puede organizar en una hora o en seis meses. Lo que
sí es cierto es que siempre se toman todas las medidas
posibles para proteger a los agentes involucrados.
Y, después de que se agarra a un “pez gordo”, ¿se
le ofrece inmunidad a cambio de información, para
poder capturar a los traficantes más importantes
de un cartel? No necesariamente. McManus nos explicó que
muy pocos individuos entran al programa de protección
de testigos pues tiene que ser un caso muy especial. Este
programa es manejado por los U.S. Marshalls y, una vez
que un testigo entra al programa, la DEA pierde todo contacto
con él para siempre.
¿Cómo maneja una familia este tipo de vida?
Según Michael, tiene que haber un compromiso total
de todos los miembros. El muchas veces salió de
su casa sin poder decir adónde iba o por cuánto
tiempo. Para él, su esposa fue una ficha clave para
su éxito, “sin ella, no hubiera podido hacerlo”,
afirma.
Este conferencista tiene muchas cosas que decirle a los
padres de hoy en día. La primera es que “no
teman ser padres”, eso es lo que se espera de ellos.
Entre las cosas que Mike generalmente menciona en sus conferencias
están las tres principales razones por las que los
muchachos toman la decisión de probar una droga,
e igualmente las tres principales razones por las que no
lo harían. Estas conclusiones son productos de estudios
conducidos en una extensa población de estudiantes
de secundaria.
No nos sorprende enterarnos de que un adolescente decide
consumir drogas por la presión de sus amigos, porque
enfrenta problemas familiares o simplemente por rebeldía.
En contraposición, las tres razones principales
para decir no son una familia fuerte y cohesionada, la
religión –es decir, la creencia en un ser
superior- y la educación. El muchacho que sabe lo
que una droga hará a su cuerpo, escoge no consumirla.
Para mantener buenos canales de comunicación con
nuestros hijos es indispensable pasar tiempo con ellos
y aprovechar cada oportunidad para hablar sobre temas importantes,
no sólo de las drogas. Y, más importante
aún, hay que dar el ejemplo. Difícilmente
entenderá un adolescente que no debe ingerir licor
si su papá se lo dice con un trago en la mano, o
le permite tener una fiesta en casa en la que se sirvan
bebidas alcohólicas a pesar de que la ley prohíbe
su consumo a menores de edad.
¿Se está perdiendo la guerra contra las
drogas? Según McManus, en el caso de Estados Unidos –y,
probablemente, también el de los otros países-,
el consumo de drogas aumenta o disminuye en proporción
directa al protagonismo que tenga en un momento dado la
guerra contra este mal. En la década de los ochenta,
por ejemplo, la campaña de los Reagan: “Sólo
di no” fue muy efectiva y el consumo de drogas llegó a
niveles mucho más bajos de los que se observan hoy
en día, en que otros problemas como la guerra en
Irak ocupan los titulares.
Michael está muy satisfecho con su labor educativa
y ha encontrado la forma de conjugarla con el trabajo de
su agencia de seguridad e investigaciones, pero sabe que
dentro de veinte años estará verdaderamente
jubilado y viviendo en las montañas de Carolina
del Norte. Sin lugar a dudas, cuando llegue ese momento
Mike podrá decir: “misión cumplida” y
dormir tranquilo.
Datos
de interés:
| Sólo uno, de cada quince
candidatos, pasa los exámenes de la
DEA.
Actualmente la metanfetamina
(conocida también como ice o crystal
meth) se considera una de la drogas más
peligrosas en Estados Unidos. El ingrediente
principal en su fabricación es la
pseudoefedrina.
La mayor parte del MDMA o éxtasis
que se consume en Estados Unidos proviene
de Europa Occidental.
La marihuana es la droga más
usada en Estados Unidos en la actualidad.
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Fotos: Cortesía del entrevistado.
Michael McManus es Presidente de McManus Group.