Por:
Milagros Tapia
Grandes promesas
deportivas > A pesar de ocupar un territorio tan pequeño
en la faz de la tierra podemos, a diferencia de otros países,
gozar de grandes héroes deportivos que nos colocan a
la luz mundial. Una nueva ola de compatriotas se enfila triunfante,
dejando el nombre de Panamá muy en alto.
En
un mundo compuesto por 198 países, no sería extraño
pensar que al mencionar a
Panamá, en algún lugar del planeta alguien tuviese duda de
su existencia. Igual podría
sucedernos a nosotros mismos si nos cuestionaran sobre otros tantos lugares
del mundo que por su localización, tamaño o proezas, fuesen
casi invisibles.
Sin embargo, en esta tierra tan privilegiada muchos son los honores que
nos abren las
puertas del mundo. Decir Panamá tras nuestras fronteras podría
tener varios sinónimos. Entre ellos el de “Puente del mundo,
corazón del universo”. Bien podría mencionarse como la
cuna de una de las mujeres más bellas del “Universo”.
Aunque también de grandes
compositores musicales, uno de ellos creador de la letra más hermosa
con la que se puede
describir a la “Patria”. Pero con seguridad el estandarte principal
lo han portado nuestras
glorias deportivas.
Con orgullo diríamos, en palabras más exactas, que
Panamá es una tierra que ha visto nacer
verdaderos gigantes. Decir Panamá, es decir Roberto “Mano de
Piedra” Durán, quizás la
figura más representativa de nuestra tierra, por su carisma único
e incomparable. Pero como
deportista, también trabajó duro para obtener este mérito.
Sus logros como boxeador
incluyeron cuatro títulos mundiales en distintas categorías
y este hecho hizo que le dieramos la vuelta al mundo en innumerables
ocasiones.
Decir Panamá es ver nuestro nombre inmortalizado en los Salones de
la Fama que albergan a los más notables del mundo en los distintos
deportes. Así lo ha hecho nuestra amada nación por conducto
de hombres como el mismo Durán, Teófilo Al Brown, Ismael Laguna,
Laffit Pincay Jr., Rodney Carew y Eusebio Pedroza. Algunos otros se han ubicado
en la
historia como latinos pioneros, como es el caso de Rolando Blackman y su
llegada a la NBA.
Y es tal la inspiración que han levantado estas leyendas deportivas,
que todavía cuando
miramos a nuestro alrededor, tenemos la certeza de que en algún instante
veremos cosechadas más alegrías. Muchos años después
de vivir la dicha que nos trajeron estos grandes panameños, una nueva
generación aparece para continuar llenándonos de más
reconocimientos mundiales. Y es esa juventud deportiva de nuestro país
quien escribe ahora su historia como alguna vez lo hicieron sus antecesores.
El boxeo cobra vida...
Roberto
Durán dijo una vez refiriéndose a su ídolo de
entonces, Ismael Laguna, “algún día
voy a ser como él”. Sin duda, el Cholo ha sido a su vez la inspiración
de nuevos boxeadores.
Nos enorgullece pensar que los mejores años del boxeo retornan a
nuestro país con una
nueva generación de campeones. Uno de ellos, Roberto “La
Araña” Vásquez, quien
ganó su título como Campeón Mundial de la Categoría
Minimosca de la AMB en el año 2005.
Luego lo defendió en tres ocasiones con rivales de gran talla, saliendo
victorioso en
cada una de sus defensas, hasta dejar el campeonato vacante –sin perderlo-,
para
ascender a la categoría superior.
Todo un pueblo ha vibrado de emoción tras cada victoria. Con 23 años
de edad, Roberto
es un vivo retrato de la perseverancia. Quienes lo conocen lo describen como
un joven serio, respetuoso y valiente, uno de los prospectos más importantes
para otorgarle a Panamá
muchos más reconocimientos en el futuro.
Celestino “Pelenchín” Caballero se suma
a la lista de promesas del boxeo. Con un título
mundial interino de la AMB en la categoría Supergallo, obtenido en
octubre de 2005, “Pelenchín” logró elevar su nombre
a la cúspide.
Casi un año después ratificó la calidad de boxeador
que es, al romper una sequía de 25
años que poseía nuestro país en ganar peleas de título
mundial en Tailandia. Pero el mérito
no sólo llegó hasta allí, pues con su triunfo Panamá se
convierte en la tierra que vio nacer
al actual campeón mundial absoluto de los Supergallos de la AMB. Posee
un récord de 27 peleas disputadas, 25 triunfos, 2 derrotas y 18 knock
outs.
Talentos del baloncesto...
Rolando Blackman declaró una vez que lo mejor de haber llegado a formar
parte de la NBA fue que “sirvió de inspiración para que
muchos niños comenzaran a jugar baloncesto”. Quizás alguno
de ellos hoy esté en la lista de los más destacados jugadores
que posee nuestro país.
Llegar a la NBA en el baloncesto es ciertamente como llegar a las Grandes
Ligas del béisbol, la carpa grande. Blackman fue el primer panameño
en alcanzar este gran sueño de todo basquetbolista, pero luego de
su entrada otros han seguido sus pasos.
Lorenzo Charles, Rubén Garcés y la nueva inclusión
para el 2006, Danilo Pinnock. Ahora ver los juegos de la
NBA cobra otro sentido, cuando en sus filas nos represente este panameño.
A sus 23 años de edad, Danilo fue el pique número 58 en el Draft de
la NBA, por los Dallas Mavericks. Pero Los Angeles Lakers lo
adquirió mediante intercambio, por lo que será éste
el equipo en el que nuestro compatriota realizará su debut profesional.
Su puesto en uno de los equipos más afamados del mundo lo debe al
buen desempeño mostrado durante su paso por el baloncesto universitario
de los Estados Unidos (NCAA). Con 14.5 puntos por juego, 5.3 rebotes, 3.1
asistencias y 2.5 robos de balón, fue considerado entre los mejores
del baloncesto universitario.
Viviendo la pasión del fútbol....
“A la juventud le digo que estudie, que se aleje del peligro de las drogas,
que quiera mucho a sus amigos y a sus padres, que tenga metas en la vida para
que tenga sentido vivirla”. Fueron las palabras que legara “El
Panzer”, Rommel Fernández Gutiérrez.
Este pensamiento quedó plasmado junto a su fotografía en el
estadio de fútbol que hoy lleva su nombre. Y como a él, el
fútbol parece haberle dado sentido de vida a un gran número
de jóvenes panameños. Algunos ya despuntan internacionalmente
y se les vislumbra un futuro prometedor, quizás más lejos de
lo que pudo llegar nuestro recordado Rommel.
Felipe Baloy es uno de esos valores. A diferencia de otros
futbolistas panameños, Baloy
es uno de los pocos defensores talentosos que ha exportado el fútbol
nacional, pues en su
mayoría siempre hemos destacado por nuestros delanteros.
Con sus características, también goleadoras, “El Pipe” ha
militado en las filas del fútbol
colombiano (El Envigado), pasando por el brasileño (Gremio de Porto
Alegre y Atlético
Paranaense), hasta llegar a México a uno de los equipos más
importantes de su liga: Rayados de Monterrey. Todo apunta a que llegará más
lejos.
Pero en este deporte nos quedaríamos cortos si quisiéramos
mencionar a todos los jóvenes que prometen gloria a nuestro país.
Y tal vez una de las mayores expectativas está sembrada sobre el jovencito
Gabriel Torres, apodado: “El Fantasma”.
Por el talento hasta ahora demostrado, este futbolista es el jugador más
joven en vestir la
camiseta de la selección nacional mayor. Además de disputar
encuentros oficiales en el
hexagonal de 2005 y los actuales encuentros amistosos de cara a las eliminatorias
para el
Mundial Sudáfrica 2010, nuestro delantero ha realizado anotaciones
magistrales. Gracias a su trabajo obtuvo una oportunidad de probarse en el Manchester
United del fútbol inglés,
experiencia que podría decirse ha sido única para Panamá.
El mejor del mundo...
“Si se desea ganar se debe trabajar muy fuerte y quiero ser el primer
atleta panameño en
conquistar una medalla de oro para mi patria”, Irving Saladino.
Irving Saladino es la promesa más cercana del deporte
nacional de hacer que el sueño de tener una medalla de oro olímpica
se cristalice. Tras una trayectoria de grandes esfuerzos y enormes sacrificios,
con un registro de 8.41 metros en la final del Atletismo Mundial en Stuttgart,
Alemania, Saladino agregó un éxito más a las cinco victorias
conseguidas este año en la Liga de Oro de la IAAF (Federación
Internacional de Atletismo, por sus siglas en inglés). Irving logró ocupar
el primer lugar en la disciplina de salto largo a nivel mundial y con ello
trajo a Panamá un triunfo que jamás habíamos alcanzado.
En atletismo, sólo el panameño Lloyd Labeach, en la década
de los 40, consiguió dos preseas de bronce en los 100 y 200 metros
planos. Hasta el día de hoy siguen siendo las únicas medallas
olímpicas del Istmo en toda su historia.
¡Mucho por celebrar!
Podríamos seguir nombrando muchos más atletas que han llevado
lejos nuestro nombre y
han dado prueba de la gran capacidad que tenemos para triunfar en cualquier
disciplina.
Eileen Coparropa en la natación; Mariano Rivera, Carlos Lee y Bruce
Chen, entre otros en
el béisbol. Julio y Jorge Dely Valdés, en el fútbol.
Said Gómez en el atletismo y tantos más
que sirven de ejemplo a nuestras generaciones.
La pasión que despiertan los deportes arranca lágrimas (de
alegría o tristeza), convierte
nuestros corazones en locomotoras a mil por hora y nos infla el pecho a su
máxima
capacidad de un sentimiento de orgullo, muchas veces indescriptible. ¡Qué bueno
haber probado de esas mieles! ¡Qué bueno saber que nos espera
más por celebrar!
Panamá tiene una de esas grandes bendiciones que cruza fronteras y
estamos seguros de que nuestro pasado deportivo se perpetuará en el
futuro, con las promesas deportivas del presente.