| |
Un paraíso bajo cero
Sin importar la temperatura de su entorno, el hombre ha utilizado su ingenio para hacer del verano o del invierno no sólo una temporada atractiva para vivir, sino también para realizar verdaderas obras de arte y arquitectura dignas de admirar. Harbin, Sapporo, Québec y Noruega son algunos de los lugares que sirven para mostrar las maravillas, algunas veces inimaginables, que somos capaces de crear.
artículo
completo
|