
Por: Deidamia Batista C.
Panamá despega y sueña en grande>
De la mano de saludables indicadores económicos y financieros, y con un flujo de inversión foránea impresionante, Panamá emerge como una de las economías más pujantes de la región.
Panamá es noticia… y de la buena. En 2007 marcó un hito histórico: la tasa del producto interno bruto (PIB) barrió la barrera de un solo dígito al registrar un crecimiento de 11.3%, el más alto en los últimos 27 años y el mayor en América Latina. Se trata de un sorprendente boom económico que, hasta la fecha, no tiene parangón en la región. Y es que el pujante desempeño de sectores que operan por aire, tierra y mar ha contribuido a que Panamá se coloque en el trono de las economías más rebosantes de la región. Pese al éxito, los expertos aseguran que lo mejor está por venir.
Con una estratégica ubicación geográfica, el uso del dólar como moneda de curso legal, un canal y ferrocarril interoceánicos, puertos en el Atlántico y en el Pacífico, un centro bancario internacional y la mayor zona franca del hemisferio, todo apunta a que Panamá tiene el as bajo la manga para seguir jugando a ganador en el competitivo mercado de atracción de capital.
Para lograrlo, el país está apostando por la ejecución de proyectos “desarrolladores” que deben culminar el próximo año, como la cinta costera, un relleno de 35 hectáreas de la bahía de Panamá, y la construcción de la muy esperada carretera Panamá-Colón, un tramo de 34.7 kilómetros que unirá, a través de una vía rápida, a la ciudad panameña con la provincia caribeña, sede de la segunda zona franca más grande del mundo y el principal centro multimodal de Latinoamérica.
Sin embargo, la principal carta que jugará Panamá es la ampliación del Canal, un proyecto que supondrá una inversión de 5,250 millones de dólares, que la posicionará como la mayor obra de construcción prevista por realizarse en Latinoamérica. Se espera que este año se otorgue la adjudicación al consorcio que diseñará y construirá las nuevas esclusas de la vía acuática.
Este proyecto, que definirá el futuro del país, ha elevado el perfil de Panamá al punto de que varios presidentes latinoamericanos han cabildeado personalmente con el Gobierno panameño para que las empresas de sus respectivos países sean consideradas para participar en la obra. Eso sin contar la veintena de delegaciones de diferentes países de América, Asia y Europa que han llegado a nuestro país para manifestar su interés por el proyecto.
No en vano se dice que, con los trabajos de ampliación, el Canal de Panamá se convertirá en uno de los más importantes centros logísticos para el transporte y acopio de carga del mundo. Paralelo al Canal, se están adecuando las infraestructuras de otros sectores que lo rodean, y cuyas operaciones y desempeño marcan una ventaja para Panamá frente al resto de los países de Latinoamérica.
Se trata de las empresas portuarias, las telecomunicaciones, el transporte ferroviario y el transporte aéreo, cuyo desempeño, como ya es habitual, disparó el crecimiento de la economía panameña en el 2007. Tan solo el año pasado, el sector portuario movilizó 4.1 millones de TEU (unidad de contenedores de 20 pies de largo), según datos de la consultora INDESA. Actualmente, Panamá es el puerto con mayor movimiento de TEU en la región y el número 26 entre los puertos más grandes del mundo.
Pero nuestro país no solo lidera en operaciones marítimas; en el aire, también tiene de qué presumir. El Hub de las Américas -centro de conexiones de la aerolínea panameña Copa Airlines, con las principales ciudades de Norteamérica, Suramérica, Centroamérica y el Caribe-, sigue conquistando Latinoamérica y poniendo en alto el nombre del país en el exterior. Hoy, gracias a una política de cielos abiertos, Panamá está conectado de forma directa a 48 destinos en 24 países.

Con toda esta atmósfera de desarrollo y apertura no sorprende que Panamá lidere los principales rankings internacionales que evalúan competitividad económica, social e institucional. El efecto ha sido inmediato. Atraídas por las oportunidades de negocios y la efervescencia económica, reconocidas empresas y multinacionales como Procter & Gamble, Hewlett-Packard y Caterpillar, entre otras, han decidido asentar sus sedes regionales en Panamá. También se prevén importantes desembolsos en la construcción de una refinería, a cargo de la Qatar Petroleum Corp., en sociedad con Occidental Petroleum Corp. Únicamente en este proyecto se calcula una inversión de 12,200 millones de dólares. Otro tanto supondrá la construcción de tres parques para refinerías de petróleo, plantas petroquímicas y complejos de acopio de gas, hidrocarburos y productos químicos en Colón, a manos de la empresa Centro Energético de las Américas.
Sin embargo, como sociedad tenemos la responsabilidad de asegurar que toda esta efervescencia económica realmente impacte a los sectores sociales del país. En Panamá, hay cerca de medio millón de personas viviendo en extrema pobreza, con menos de 514 dólares al año. Todo esto en el país que más creció en Latinoamérica y que logró un superávit de 683 millones de dólares al cierre del año fiscal 2007. Por ello, es imprescindible mejorar la competitividad del trabajador panameño y acortar la brecha de igualdad de oportunidades.
Afortunadamente, Panamá cuenta en estos momentos con todas las herramientas necesarias para empezar a enfrentar estos desafíos y enderezar el timón del crecimiento para que repercuta en todos los sectores. Solo así, Panamá podrá medirse de “tú a tú” con las grandes economías y convertirse en plataforma logística marítima, aérea y energética de la región. Y, por qué no, en la ansiada Singapur americana.
Los Expertos Opinan |
Entrevistamos a dos representantes de sectores clave y les preguntamos: “Basado en el desempeño actual de la economía panameña, ¿cómo vislumbra, para el próximo quinquenio, el comportamiento del sector que usted lidera?”. He aquí sus respuestas:

Alberto Alemán Z., Administrador del Canal de Panamá
El Canal de Panamá es uno de los principales impulsores de la economía panameña y, sin duda, el principal motor de desarrollo del conglomerado marítimo nacional. Lo sostenible de nuestra ventaja comparativa como ruta nos exige que seamos capaces de afrontar los crecientes y cambiantes requerimientos del comercio y la logística mundial, tal como ocurrió al aprobarse el proyecto de ampliación, garantizándole al mundo que podremos seguir satisfaciendo su demanda. Pero nuestra capacidad va más allá del Canal. Debemos considerar el valor que ofrece la ruta como un todo para Panamá, en función de la sinergia de todo el conjunto de servicios marítimos, comerciales, financieros y logísticos que conforman la propuesta que ofrece el país al comercio y a la logística
internacional.
En los últimos años, la globalización ha resultado en el traslado de la producción desde y hacia los lugares más remotos que podamos imaginar. Ello contribuye al aumento en la demanda de los servicios de logística en general y, más significativamente, en el transporte marítimo por nuestra ruta. En este escenario, altamente tecnificado y competitivo, Panamá se presenta ante la comunidad internacional como un país con ventajas comparativas inigualables, marcadas principalmente por su privilegiada posición geográfica, y también por el desarrollo de recursos especializados, tanto humanos como de infraestructura y tecnología, para servir como plataforma logística para toda América.
Este cambio –al pasar de ser un lugar de tránsito a un país en el que podemos y debemos agregar valor a la cadena de suministros– depara un futuro promisorio a Panamá en
este nuevo entorno, para que con el impulso de una adecuada estrategia
de Estado, podamos lograr crecimiento y desarrollo de manera sostenible,
todo con el fin de asegurar beneficios crecientes y prosperidad a todos
nuestros conciudadanos. |
Pedro Heilbron, Presidente Ejecutivo de Copa Airlines
El
transporte aéreo ha servido como motor que impulsa el desarrollo económico de Panamá, facilitando toda una gama de actividades comerciales y haciendo más competitivas las empresas, las exportaciones, los productos y los servicios del país. El sector también ha ocupado un claro e indispensable papel potenciando sectores económicos claves, como el turismo, y ha facilitado el establecimiento de sedes de empresas multinacionales e instituciones internacionales, lo que a su vez representa enormes beneficios para Panamá. Año tras año, la mayoría de nuestros turistas –así como inversionistas y comerciantes– llegan a Panamá por la vía aérea. Adicionalmente, el transporte aéreo continúa aumentando sus aportes directos al país, en términos de miles de empleos, aportes fiscales al Estado, así como otras contribuciones a la economía
nacional.
Hacia el futuro, el transporte
aéreo seguirá ocupando un papel de liderazgo y facilitador del crecimiento y desarrollo económico de Panamá. Este liderazgo, representado principalmente por el “Hub de las Américas” se ve reflejado en el hecho de que Panamá ya cuenta con un mayor número de destinos y frecuencias de vuelos hacia otros países en Latinoamérica que cualquier otro país de nuestra región. Para los próximos cinco años se proyecta la continuación de este crecimiento en nuevos destinos y frecuencias de vuelo, facilitado por la entrega de la nueva etapa de expansión del Aeropuerto Internacional de Tocumen. A la vez, contar con un centro de conexiones o “hub” de esta magnitud, se convierte en un atractivo para otras empresas aéreas que verán en Panamá un buen punto para captar pasajeros locales y conexiones para toda la región. |