Por: Gladys Navarro de Gerbaud
Alberto Padilla...sin tapujos >
Uno de los más reconocidos presentadores hispanos en Estados Unidos y Latinoamérica nos habla de cómo sobrepasó muchas dificultades, cómo logró surgir en el mundo de la televisión, y opina sobre la región y nuestro país.
Padilla es original, ameno, directo y muy
sincero. No finge lo que no es y acepta que
surgir le costó gran esfuerzo y trabajo, pues
viene desde muy abajo.
Alberto Padilla es un hombre realmente auténtico. Esa fue mi primera impresión al conocerle, mientras descubría algunos detalles no muy evidentes de esta cara tan familiar para millones de estadounidenses y latinoamericanos, a quienes a diario visita a través del programa “Economía y Finanzas”, de CNN en Español. Entrevistar al entrevistador resultó, más que un reto, una experiencia agradable y fructífera, que reivindicó mi creencia de que la perseverancia debe acompañarnos siempre, no importa adónde nos lleve la travesía.
Nadando contra corriente
Alberto Padilla no se rinde. Cuando se le presenta una dificultad, busca la manera de convertirla en oportunidad. Y su vida no siempre ha sido color de rosa. Nació en Monterrey, México, en una familia de clase media y recursos contados. En su casa jamás hubo excesos, más bien cuidaban el bolsillo y eran concientes de que cada peso que su padre, don Edmundo, traía al hogar gracias a su profesión de ingeniero textil, fuese bien utilizado. El esfuerzo y la superación eran parte del día a día, gracias al ejemplo recibido de un padre que se había abierto camino desde muy abajo, y así lo tenían claro tanto él como sus hermanos.
Su reto empezó de niño, cuando sin éxito trataba de sobresalir académicamente en el colegio. “Descubrí tarde en la vida que tengo ADD y dislexia”, me contó muy relajado, mientras recordaba sus difíciles días como estudiante. Y es que, para Alberto Padilla, crecer con Attention Deficit Disorder -o Síndrome de Hiperactividad- y además haber tenido dificultades de aprendizaje no resultó nada grato. Pero no se rindió. Hoy en día, este exitoso presentador -que de vez en cuando pierde uno que otro avión por su condición de distraído- tiene una Licenciatura en Estudios Internacionales de la Universidad de Monterrey y es graduado del Programa de Alta Gerencia del INCAE Business School. “Quienes tenemos ADD nos vemos en la necesidad de desarrollar otras habilidades, así que yo desarrollé una serie de talentos a pesar de estar nadando contra corriente”, comentó.
“Quería ser piloto…”
"El periodismo es mi esposa, de la cual estoy profundamente enamorado, y la aviación es mi amante, de la cual también estoy profundamente enamorado”, me contó riendo, al tiempo que aclaraba que su papá no lo dejó ser piloto y “gracias a eso hoy trabajo en CNN”. Aunque lo cierto es que hace ambas cosas: de lunes a viernes entrevista a personalidades claves en el mundo económico mundial, como Larry Ellison, Bill Gates, Michael Dell y Donald Trump, y los fines de semana pasea por los aires con alguna excusa, como buscar una hamburguesa a cien millas de distancia. “Tuve la gran fortuna de poder caer en una industria que me enamoró tanto como la aviación”.
Pero fue más que buena fortuna. Alberto Padilla no estudió periodismo, pero tiene mucho sentido común y una excelente capacidad de comunicación. Aparte, cuando se propone algo, lo logra. “Tengo una amiga y colega, Ana Candiani, quien es mi madrina en la televisión. Ella se fue a Miami y, como sabía que yo tenía aspiraciones de trabajar en la televisión hispana de Estados Unidos, me avisó de un casting que habría en México para la cadena Telemundo”. Hasta ese momento, Alberto estaba trabajando en un canal que se transmitía en todo México y le iba bien, pero luego de competir por esta nueva posición y ganarla, por la excelente oferta que le hicieron se dio cuenta de que su talento sería mejor reconocido en Estados Unidos. Estaba dichoso, pero problemas de retraso con su visa para trabajar hicieron que perdiera esa gran oportunidad.
Su carrera en CNN Español inició hace trece años. Desde entonces, dirige el programa "Economía y Finanzas" con gran éxito y una audiencia fiel que lo sigue desde múltiples destinos.
Lejos de desistir, decidió trabajar activamente para lograr su sueño: aceptó un trabajo como presentador, productor y creador del programa “Línea Financiera” en Televisión Azteca, en su nativa Monterrey. Aunque la nueva posición le brindaba menos alcance que la anterior, su idea era prepararse y ganar experiencia, haciendo algo que le apasionaba, para cuando la oportunidad volviera a tocar su puerta.
Pasó cuatro años al frente del primer programa de información financiera de México, llenando su currículum, cuando su mentora lo volvió a llamar para avisarle que CNN planeaba estrenar una cadena en español. “Me dio un nombre, Rolando Santos, un teléfono y una dirección, es todo lo que sabía. Ese mismo día le mandé a él una copia de mi programa en VHS y, sin saber de qué realmente se trataba, le dejé un mensaje en su contestadora: Te estoy mandando un cassette, velo, yo sé que te puedo ayudar, mi información está allí, llámame”. ¿Perseverancia, obstinación, terquedad o valor? Quizás todas. Un par de días después, Alberto recibió esa llamada de Rolando que le abriría las puertas a un nuevo camino en su vida. El 23 de diciembre de 1996 lo entrevistaban en Atlanta y el 9 de enero de 1997, como regalo de cumpleaños, le ofrecían ser el conductor del programa Economía y Finanzas, el único puesto que les faltaba llenar y que se estrenaría a partir de marzo en la nueva cadena CNN en Español. Era el más joven del grupo de presentadores, pero tenía la experiencia necesaria para destacarse.
Su pasión es la aviación, con eso soñaba desde niño. El destino lo llevó por el camino periodístico, pero cada fin de semana se deleita paseando por los aires.
“Uno tiene que hacer lo que le gusta, siempre”
Este personaje, actualmente soltero y con dos hijos, quien se describe a sí mismo como tremendamente liberal pero con valores éticos, de rectitud y honradez no negociables, se siente orgulloso de saber que su talento y esfuerzo propio lo hicieron llegar hasta donde está y que, además, lo ha disfrutado. “Soy un tipo que le gusta lo que hace y eso casualmente me ha llevado a lugares que la gente considera importantes. Si tu haces algo con pasión, solito llegas y es más fácil poder establecer tus objetivos ideales”. Esa ha sido su receta. Por supuesto, a las ganas de trabajar hay que agregar la preparación. Contrario a lo que hubiesen vaticinado sus profesores de primaria, hoy Alberto se la pasa leyendo… y tomando café. Así se prepara para sus programas. Lee publicaciones que otros analistas estudian, lee sobre los ejecutivos y sus empresas, lee sobre lo que está ocurriendo en el mundo. Es tremendamente curioso y tiene la habilidad de hacer preguntas interesantes. “La única pregunta que tengo preparada a la hora de una entrevista es la primera, el 98% restante de la conversación va saliendo sola”. Su excelente capacidad para recordar datos, y un tremendo equipo de producción que describe como una extensión de él mismo, le facilita el trabajo, el cual cada día inicia a la una de la tarde y finaliza en horas de la noche. Quizás por esa realidad, y ese horario algo inusual, se describe como una persona “poco social”, que frecuenta a la farándula “sólo cuando salgo de Atlanta”.
¿La entrevista más difícil? Aquellas que tocan el tema de tecnología per se, uno que no domina a la perfección. ¿La más placentera? La que le hizo a Larry Ellison, fundador de Oracle, “porque ambos somos pilotos y hay una química especial entre quienes amamos la aviación”. De hecho, tras diez años de estar piloteando, Alberto se ha convertido en el experto de CNN En Español para este tema. También disfruta enormemente aprender de los expertos invitados al programa, como Ricardo Ernst, de la Universidad de Georgetown, así como conocer a empresarios y personajes interesantes, como Donald Trump, quien según Padilla: “tiene la personalidad de Hugo Chávez, es un encantador de serpientes, muy cálido”.
Su trabajo le permite hacer algo que le encanta: viajar y conocer gente interesante, desde políticos como Alvaro Uribe, hasta renombrados economista, analistas y empresarios exitosos.
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El futuro de Latinoamérica y de Estados Unidos
"Latinoamérica es como un tipo de 47-48 años, que no hace ejercicios, fuma y no tiene sexo. Aunque no es gordo y tiene un trabajo normal, necesita hacer algo diferente”, opinó Alberto al preguntarle sobre la región, a lo que añadió: “estamos perdiendo el camino, debemos tratar de empezar a hacer más cosas desde adentro, a especializar nuestra mente y no nuestras manos para dotarnos de recursos intelectuales”. Los tres ingredientes para que esto suceda, me dijo, serían mejorar los sistemas educativos en la región, adaptarnos pronto a la globalización y abrirnos al comercio mundial.
Estados Unidos, por otro lado, “es un atleta olímpico que está en muy buena forma, pero que cayó profundo y debe volver a salir adelante”. En términos económicos, Padilla opina que dicha nación va a seguir siendo la economía dominante del mundo, que arreglará su sistema financiero y que logrará establecer las reformas necesarias para triunfar.
Panamá le encanta, pero…
“La ciudad de Panamá es totalmente excepcional, con una infraestructura impresionante y un boom de crecimiento rico, que no lo tiene ninguna otra ciudad de Latinoamérica ahora mismo”. Esa es la parte positiva, para Padilla, pero opina que hay cosas que mejorar. “Panamá debe replicar el éxito de la ciudad de Panamá en el interior, pues ahora mismo es una ciudad del primer mundo insertada en un país del tercer mundo. Tiene que haber un aeropuerto internacional en el interior, por ejemplo. Hay países en Latinoamérica que tienen más oportunidades en el interior que lo que hay aquí”, añadió. Padilla ha venido ya seis veces a Panamá y le encanta, pero le gustaría más si no fuese considerado por muchos como el país más desigual de Latinoamérica, precisamente por la falta de oportunidades que, en su opinión, existe fuera de la capital.
Así, tal cual, me habló Alberto Padilla de mi país, de sus defectos, de su vida, de su profesión. Tras más de doce años al frente del “único programa de información financiera, económica y empresarial diario en español de alcance continental”, Padilla se muestra igual de sincero y optimista que el primer día de trabajo. “No entiendo los temas complejos pero hago preguntas con sentido común”, me dice plácidamente alguien que se sale de lo común mientras logra obtener información privilegiada de personajes variopintos en el universo económico mundial.
Fotos:
Págs. 40 y 41: Ariel Atencio
Págs. 42 y 44: CNN en Español
Pág. 46: Alberto Padilla