Editorial > Ser panameño...
Por: Gladys Navarro de Gerbaud / Directora y Editora
No puedo recordar la infinidad de veces en las que me he sentido orgullosa de ser panameña. Sí, todos los países tienen sus cosas buenas y malas, pero quien ha nacido o vivido en Panamá lleva algo distinto en la sangre. No es casualidad que exista mucha más gente que decida quedarse a vivir en nuestro terruño, que la que decide partir. Y es que, por más quejas que podamos añadir a la lista de reclamos, hay que aceptar que esta nación ha sido muy generosa con sus habitantes a través de los años, ofreciéndonos oportunidades y caminos de paz y prosperidad, hoy en día bastante escasos en nuestros países vecinos.
Al preparar esta edición, nuevas razones se añadieron al inventario de esas cosas que hacen a nuestro país tan especial. Empezando por la más obvia, nuestro Canal, puedo asegurar que tras varios recorridos por mar y tierra, por los trabajos que se están realizando para ampliar la vía interoceánica, la impresión que me llevé es realmente positiva. No sólo se están cumpliendo los objetivos de una obra indiscutiblemente difícil, sino que se está haciendo de forma extraordinaria, con una coordinación impecable de labores a nivel micro, y un planeamiento controlado y eficiente a nivel macro, como podrán leer en el reportaje: “Un Canal inmortal”.
Otro motivo de satisfacción surgió al trabajar en un tema sobre las molas y conocer la gran cantidad de instituciones culturales internacionales e individuos que reconocen su valor y las conservan como lo que son: obras de arte. Este delicado y admirable trabajo, realizado por mujeres kunas, es parte de nuestra cultura como nación y, por primera vez este año, fue mostrado al público panameño a través de una exhibición muy profesional para beneplácito de propios y extraños.
En el camino conocimos, por aquellas vueltas del destino, a dos norteamericanos que, tras haber vivido en Panamá por muchos años, conocen nuestro territorio a la perfección y están haciendo que otros lo quieran conocer. Madre e hijo se han dado a la tarea de divulgar lo que nuestro país ofrece porque, como mencioné al inicio, lo llevan en su sangre. Además de lo que nos enorgullece como panameños, esta edición incluye interesantes temas, como la entrevista realizada a Alberto Padilla, uno de los más reconocidos periodistas latinos; o la historia de cinco corredores cuyas vidas cambiaron y mejoraron drásticamente gracias al deporte; y, también, una visita exclusiva a una de las residencias más hermosas que Panamá tiene en el exterior: la de nuestro embajador en Washington, D.C. Pase la página y disfrute de esto y más.