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Lo que habrá dentro de la Catedral

En las últimas semanas, la Catedral ha estado recibiendo su equipamiento donado por el pueblo panameño.  Aquí le damos un pantallazo exclusivo a lo que usted podrá ver tras su apertura final.

Por tres años, la Catedral Basílica Santa María la Antigua fue mi segunda casa. Como su cronista, la visité semana tras semana desde enero de 2016, documentando en textos, fotos y videos sus trabajos para un archivo público que verá la luz en los próximos meses. Sin embargo, su entrega por el Gobierno panameño el pasado 23 de noviembre no puso punto final a la crónica. Para mí, fue una momentánea pausa a la que pronto le puse “play” de nuevo, para dar paso al equipamiento del templo primado de Panamá acometido por el Comité Arquidiocesano Amigos Iglesias Casco Antiguo (CAICA).

El primer trabajo que se efectuó tras un día de puertas abiertas para el pueblo panameño fue la puesta de ocho nuevas campanas fundidas en Saldaña (España). No fue fácil su colocación, en virtud de su gran peso y tamaño. Ello no impidió que se les subieran a sus torres norte y sur tras tres días de ingente esfuerzo, gracias al apoyo de una gran grúa y la pericia de los instaladores de Campanas Quintana.

El juego completo de ocho campanas de bronce demoró dos años en elaborarse artesanalmente y pesa cuatro toneladas.  La campana mayor, dedicada al papa Francisco, tomó siete meses desde que se confeccionó su molde hasta terminarla. Esta campana fue donada en gran parte por las personas que compraron un bono histórico del recuerdo por un valor de B/. 5.00.

Las campanas funcionarán en balancín gracias a un sistema electrónico que permite que trabajen en paralelo.  Esto permitirá conciertos de campanas en la Catedral, y al unísono con las instaladas en las iglesias de La Merced y San Felipe Neri. Las antiguas campanas catedralicias, que sufrieron intervenciones en el pasado que afectaron su calidad sonora, serán exhibidas en sus campanarios como piezas de gran valor histórico.

La iglesia también estrenará varias piezas de mármol de gran calidad artística fabricadas en Italia por la compañía Barsanti. La mesa del altar pesa una tonelada; en su centro muestra un pelícano, símbolo clásico del cristianismo. Fabricar esta pieza tallada a mano tomó cerca de mes y medio, e incluye mármol y piedras preciosas de Portugal, Paquistán, Brasil e Italia. Adicionalmente, se ha añadido un ambón de mármol con imágenes alusivas a los cuatro evangelistas.

De Italia también provienen tres nuevos retablos para los Santos Óleos con sus ánforas de plata restauradas en España, las antiguas reliquias de San Getulio y San Aurelio que se atesoraban en el templo y el nuevo y espectacular retablo dedicado a la patrona de Panamá, Santa María la Antigua. Este retablo incluye iconografía nacional, como la flor del Espíritu Santo y nuestro escudo labrado en bronce. También tendrá una escalera que permitirá a los fieles acceder a su imagen, una de las esculturas más bellas que atesoramos en nuestro país.  Este retablo que honra a la Virgen de la Antigua se hizo a juego visual con el cercano altar del Sagrado Corazón de Jesús, popularmente conocido como “el de los ratones”, ya que se creía que eran roedores labrados en su base. Su restauración gestionada por CAICA hizo ver que, en vez de ratas, eran garras de león.

En el templo se instalaron doce nuevas cruces de consagración de mármol de Portoro con vetas plateadas y detalles en hoja de oro de 23 quilates, que reemplazan las que estaban pintadas crudamente en sus columnas. Estas cruces son símbolo de los apóstoles y de la santidad de la Iglesia. Delante de cada cruz se ha situado un candelabro de bronce fabricado en España por la compañía Salmerón.

CAICA también ha gestionado 200 nuevas bancas de madera hechas en Panamá por el maestro ebanista Hernán Guardia. También se mandaron a confeccionar las sillas del Papa y del Arzobispo, 16 sillas para obispos y 24 para sacerdotes. Es menester aclarar que la silla del papa Francisco fue una donación de la parroquia de Nuestra Señora de Fátima de El Chorrillo, que esta humilde comunidad contribuyó con mucho entusiasmo a base de rifas y otras actividades.

La nueva Capilla del Santísimo tendrá un nuevo sagrario de oro y plata comisionado en España, que replica la fachada de la Catedral. La capilla también tendrá cuatro bancas de madera, un recién restaurado Cristo Crucificado del siglo 18 y el valioso lienzo de Nuestra Señora del Rosario, obra de la escuela tenebrista donada por el insigne abogado Justo Arosemena, y la pintura más antigua en exhibición pública en la ciudad capital. Su restauración fue posible gracias a Rogelio y María Elena Arosemena.

También se han restaurado los doce vía crucis que se encontraron en el templo al inicio de la gestión de CAICA, que estaban en pésimo estado de conservación. Para completar las 14 estaciones, se fabricaron dos nuevos en la empresa española Santarrufina. Estos permitirán hacer un recorrido dentro del templo, deteniéndose en cada estación y haciendo una oración o lectura.   Adicionalmente, se han restaurado y/o adquirido, cuando no los había, los elementos de funcionalidad litúrgica que requiere el principal templo de la nación panameña, que también se usa para importantes funciones estatales.

Tal vez uno de los elementos de mayor impacto que estrenará la Catedral Basílica será su nuevo órgano de tubos, apenas el segundo instalado en Panamá. El instrumento de confección totalmente artesanal de unas ocho toneladas que reposará en el coro alto tiene más de 53 mil piezas, entre las que destacan aproximadamente 3 mil tubos de madera y metal.  Su teclado triple de hueso de vaca con incrustaciones de madera permite 39 registros y tocar tanto música litúrgica como clásica.

Damián Kacmarczyk, organero de la fábrica polaca que hizo e instaló el órgano, exuda pasión y entrega. Nos comentó en una entrevista que el instrumento de Panamá representa a las tres divinas personas. El órgano mayor o “secreto” representa a Jesús, con registros de sonido fuertes. La caldereta interior tiene muchos registros de solo, que hacen las veces de Cristo cuando nos habla en parábolas. La caldereta exterior, que sobresale del coro sobre las cabezas de fieles, representa el Espíritu Santo. La pedalera, con sonidos graves, representa a Dios Padre. Estos pedales suenan alternadamente, tipo estéreo. De esta manera, la persona no sabe de dónde proviene el sonido o “voz”, lo que representa que Dios está en todos lados.

Damián Kacmarczyk, organero de la fábrica polaca que hizo e instaló el órgano

Le pregunté a Damián por qué decidió construir este órgano en tan poco tiempo, pues fue hecho en apenas 11 meses trabajando sin descanso desde las 2 de la mañana hasta las 10 de la noche.  Sus ojos se humedecieron mientras me narró la siguiente historia:

“Hace más de un año, me entrevistó una periodista de mi tierra.  Yo le dije que no haría más nunca un órgano para catedrales. Le dije que Dios no vive en ellas, porque se han convertido solo en lugares de visita turística. Y al día siguiente de decir esto, recibí la llamada de Ricardo Gago, presidente de CAICA, pidiendo que hiciera un órgano para la Catedral de Panamá. Yo caí de rodillas y supe que Dios me estaba hablando, y que era mi deber hacer este órgano sin importar el sacrificio que tuviera que hacer. Además, cuando supe que esta Catedral estaba dedicada a nuestra Señora, no hubo vuelta atrás. Yo soy muy devoto a mi Madre. Es un honor hacer este instrumento para ella y para ustedes en Panamá.  Mucha gente en Polonia trabajó muy duro para construirlo con mucho amor y cariño. No te sabría decir cuántos de estos hay en América Latina.  Lo que sí te puedo decir es que este es único para ustedes”.

El órgano está hecho a juego al espectacular y recién restaurado retablo mayor catedralicio, ambos con detalles en pintura al estilo marmoleado y hoja de oro de 23 quilates. La instalación del órgano no ha sido fácil, pues el coro y sus paredes se encontraron desnivelados. Tampoco será fácil su afinación, pues el ambiente de la Catedral tiene un 80 por ciento de humedad que dificulta el trabajo. Pero Damián está confiado en que el órgano estará listo a tiempo.

“Yo mismo haré las pruebas de sonido. Es un poco difícil de explicar, pero es todo con oído junto con lo que me permite la iglesia. No es lo mismo ajustar en una fábrica en Polonia que aquí en Panamá.  Yo siempre he dicho que las iglesias te enseñan mucha humildad; tal vez yo piense que de esta u otra manera funcionará de perlas, pero luego la iglesia me habla con su acústica o su silencio y me dice, no, no funciona aquí”.

Miles de donantes también contribuyeron generosamente para acometer diversas restauraciones en el templo, que no fueron incluidas en el pliego licitado por el Gobierno nacional. Entre ellas están el monumento funerario de mármol hecho por Giovanni Benzoni, artista italiano cuyas obras se exhiben en diversos museos y galerías del mundo; las pilas de agua bendita de jaspe español originales del templo de 1763; y el muro tras el retablo mayor, con las pinturas al seco más antiguas que se conocen en Panamá.

CAICA logró recaudar, a través de donantes y diversas actividades, unos 4 millones de dólares en fondos para el equipamiento de la Catedral, pues se encontraba en condiciones paupérrimas y falta de objetos hace tres años. Sin embargo, hay cuentas por pagar por unos 250 mil dólares, reveló su presidente, Ricardo Gago Salinero. Está pendiente también la obtención de fondos que permitan la creación de un museo de sitio para exhibir decenas de objetos en custodia de CAICA.  Gago insta a todos a ser generosos para contribuir con el mantenimiento y conservación del templo, depositando su donación en la cuenta corriente del Banco General #03 43 01 0891005 a nombre de Iglesia Católica Restauración Catedral.

Algunos datos curiosos de la Catedral

  • La Catedral en el nuevo sitio de Panamá se construyó inicialmente en madera e inició servicios en 1674. Destruida por un incendio, en 1688 se pusieron sus cimientos de mampostería. Sufrió el fuego grande de la ciudad en 1737. Luego de este incendio, se modificaron sus planos, en 1741, para hacerla más amplia y luminosa. Finalmente, la Catedral se consagró en 1796.
  • En el 2014 el papa Francisco la elevó a dignidad de Basílica Menor. Su nombre completo es Santa Iglesia Catedral Basílica Metropolitana Santa María La Antigua, Primada en Tierra Firme.
  • Su retablo mayor de madera, que asemeja la proa de un barco, es el más antiguo documentado del casco viejo citadino. Durante su restauración se encontraron tres capas de hoja de oro puestas en el pasado bajo repintes de escasa calidad, ¡que incluían hasta escarcha!   Observa la compleja y delicada restauración de su elemento central, el lienzo de Nuestra Señora de la Asunción, en este documental:  https://www.youtube.com/watch?v=Yt7Iqt-BagA&feature=youtu.be

  • En el retablo se encontraron nidos de avispas del siglo XIX, que CAICA entregó al Instituto Smithsonian de Investigaciones Tropicales para estudio científico. Revelarán qué tipo de vegetación existía en el Panamá de antaño.
  • Las columnas del retablo de los ratones son de mármol sedimentario emergido de los océanos, una linda metáfora a Panamá. Sus conchitas y estrellas de mar saltan a la vista tras su cuidadosa restauración gestionada por CAICA y hecha por la compañía portuguesa Dalmática.

  • Las nuevas estaciones del vía crucis que se tuvieron que añadir, pues no se encontraron, son la VII y la X; la XI es mitad nueva, también.
  • Las antiguas campanas catedralicias nos hablan de la historia panameña. Las más antiguas son de 1801 y fueron fundidas en Lima; hay una francesa y otra de Nueva York, probables regalos de los constructores canaleros. Y dos son mexicanas, de la década de 1980.
  • CAICA también adquirió con fondos donados, el nuevo reloj de la Catedral, pues el antiguo tenía décadas de no funcionar.

 

Fotos: Francisco Málaga 

Fotos del órgano visto desde abajo:  Aramis De Lora – Cortesía de CAICA

Fotos instalación de campanas: Rodolfo Aragundi – Cortesía de CAICA

Foto de los altares de Santa María La Antigua y Sagrado Corazón de Jesús: Cortesía de Wendy Tribaldos

Foto de antes y después del muro detrás del retablo mayor: Dalmática – Conservação e Restauro

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Wendy Tribaldos

Wendy Tribaldos

Wendy Tribaldos es profesora de ciencias sociales e historia. Posee estudios superiores en administración y liderazgo educativo, museología y manejo de organizaciones sin fines de lucro (ONG´s). Por más de 20 años gerenció el programa educativo APRENDO del diario La Prensa, obteniendo múltiples distinciones nacionales e internacionales por su trabajo en pro de la niñez y juventud panameña. Actualmente se dedica a la gestión de proyectos, enfocada principalmente en la documentación, conservación y promoción del patrimonio natural y cultural de Panamá.