Decoración

Un edificio lleno de historia

El área de la antigua Zona del Canal es como un gran tesoro lleno de maravillosas riquezas que los panameños casi no conocíamos y que, poco a poco, luego de la reversión de esas tierras, en 1999, hemos ido descubriendo.

Uno de estos portentos es el Edificio de la Administración que, valga la redundancia, alberga las oficinas administrativas de esa importante vía acuática. Conocer parte de la historia de esta edificación, de estilo propio de la arquitectura renacentista italiana, es muy interesante, ya que a través de sus magníficos murales se mantiene viva la hazaña y el esfuerzo que fue la construcción del Canal para beneficio universal.

El precursor de esta obra fue el Coronel George Goethals, quien durante la construcción del Canal era, además de jefe de ingenieros encargados del desarrollo del proyecto, el presidente de la Comisión del Canal Istmico. Corría el año de 1912, cuando ya las obras de construcción del Canal estaban en su fase final. En ese entonces, el Ingeniero Goethals consideró prudente buscar un sitio, en el sector pacífico, para la instalación de lo que sería la sede de las oficinas administrativas y desde donde se coordinaría el funcionamiento de esa importante vía interoceánica. El Coronel Goethals nombró una comisión, entre los que estaba el Coronel Gorgas, para la escogencia del lugar adecuado donde debía ser instalado edificio. Se consideraron varias posibilidades, siendo seleccionada las faldas del Cerro Ancón, desde donde claramente se distinguía la entrada del canal y el Prado, que fue el primer poblado permanente que se estableció en el área canalera.

Un diseño de primera
El diseño del edificio fue comisionado al reconocido arquitecto Austin Lord, quien era miembro de una afamada firma de Nueva York y también jefe de la escuela de arquitectura de la muy renombrada Universidad de Columbia. Estos, parece, fueron los méritos necesarios para llenar las exigencias del Coronel Goethals, quien tenía especial interés en el proyecto. Con el fin de mantener uniformidad en el estilo arquitectónico de ciertos edificios emblemáticos, se le comisionaron también a Lord el desarrollo de los diseños y planos de la hidroeléctrica de Gatún, las tres casetas de control de las esclusas (Pedro Miguel y Miraflores, en el Pacífico, y Gatún, en el Atlántico) las estaciones del tren en Balboa y Cristóbal, y las viviendas del Prado.

Para hacer los estudios topográficos del paisaje y conocer las condiciones generales del Istmo, el arquitecto Lord se trasladó a Panamá por un corto período, en julio de 1912, y ya para 1913 tenía concluido su proyecto.

El arquitecto Lord concibió el edificio siguiendo el estilo renacentista y le dio la forma de una E con la idea de lograr el mejor acceso de la luz natural a las estancias interiores. Igualmente, decidió colocarlo en posición norte sur para ofrecer una mejor ventilación interior.

Muchos años han pasado desde la inauguración del Edificio de la Administración, el 15 de julio de 1914, sólo un mes antes de la apertura del Canal, pero son pocos los cambios que se han realizado desde ese entonces. En general, su estructura se ha mantenido idéntica y sólo han sido realizadas algunas renovaciones necesarias para la modernización del inmueble.

La “Rotonda”, una preciosa atracción
Este edificio lleno de historia tiene como principal atractivo la “Rotonda”, que recibe a todos los visitantes impresionándolos por lo alto de su exquisito cielo, en forma de cúpula, que se asemeja al domo del edificio del Congreso en Washington; por los pasos de las escaleras, formados cada uno de ellos por una sola pieza de mármol rosada traído desde Tenessee; por las grandes columnas, también de mármol, que soportan la base del friso perimetral; y, por último, siendo probablemente lo más impactante para los visitantes, por los enormes murales que narran la historia de la colosal obra, que fue la construcción de la gran zanja que dividió a un país para la unificación del mundo. La idea de dejar plasmada esta gran obra fue, aparentemente, también del Coronel Goethals, quien quiso dejar registrado en estos murales el esfuerzo de tantos hombres y mujeres de variadas nacionalidades, muchos de los cuales ofrecieron sus vidas para la realización de esta grandiosa hazaña.

Murales llenos de historia y talento

William B. Van Ingen, acreditado muralista neoyorquino ya famoso por haber realizado los murales de la Biblioteca del Congreso, en Washington, y de la Casa de la Moneda, en Filadelfia, fue contratado por Goethals para la creación de esta obra pictórica. Para involucrarse en el proyecto a realizar, el artista se trasladó al Istmo. Al llegar, se sintió tan compenetrado con la obra que se llevaba a cabo, que se consideró un trabajador más y deseó llevar la identificación que utilizaban los obreros que, día a día, ofrecían sus mejores esfuerzos para la exitosa culminación de esta gigantesca empresa.

Luego de su visita a Panamá, Van Ingen regresó a Nueva York para realizar la impresionante obra en su propio taller. Consideraba que, para la mayor durabilidad de la obra pictórica, los trabajos debían ser realizados no sobre las paredes de la cúpula, sino sobre lienzos que luego serían instalados en su sitio final.

Los trabajos realizados por el artista fueron: el friso, que ofrece una panorámica general de los trabajos de la construcción, donde se aprecian controladores de vías, cambiadores de rieles y locomotoras a vapor, y cuatro enormes murales, que representaban cada una de las facetas más importantes en la construcción del Canal:

  1. La excavación del Corte Culebra, que fue llamado así ya que, visto desde el aire, da la impresión, por sus curvas, de una gigantesca culebra;
  1. La construcción del vertedero de Gatún;
  2. La construcción de una de las compuertas de las esclusas; y
  3. La construcción de las esclusas de Miraflores.

En las imágenes representadas en los cuatro murales, el artista logró plasmar la gran fuerza y heroísmo que se necesitó para realizar esta monumental obra. Además, la gama de colores utilizada, variando sus tonalidades, le permitió ofrecer mayor dramatismo a las condiciones que reproducía.

Con la reversión del Canal, en 1999, se le presentó a Panamá un reto, que probablemente fuera el más importante desde nuestra separación de Colombia: demostrar al mundo nuestra capacidad de administrar esa importante vía interoceánica. Ha sido desde este sólido “Edificio”, lleno de historia, donde se recuerda con orgullo la titánica obra que fue la construcción del Canal de Panamá, que personal panameño ha logrado dirigir a cabalidad el funcionamiento diario de la vía, superando con creces todas las expectativas.

Fotos cortesía de la ACP.
Información cortesía del personal de la ACP, especialmente del Sr. Paul Reid.
*Diseñadora de interiores.

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