Sus Buenos Vecinos

Ejemplos del barrio

Alberto González y Jeremías Melo llegaron a Casa Esperanza esperando poco y salieron con más de lo que se imaginaron: creyendo en sí mismos.

Eran las 8:00 a.m. en el centro de Bella Vista de Casa Esperanza y ya había gran movimiento. Numerosos niños llegaban a tomar el desayuno. Al verlos, no pude evitar conmoverme, sabiendo que la mayoría de ellos en algún momento trabajaron en las calles para ayudar a sus familias y que, gracias a Casa Esperanza, han podido regresar al colegio y ser niños nuevamente. En la salita, una ejecutiva de Casa Esperanza me explicaba que aunque están de vacaciones, muchos llegan a comer (no tienen en su casa) o a pasar un rato con los compañeros y realizar actividades educativas.

Un rato después llegaron Jeremías Melo y Alberto González, dos jóvenes altos y fuertes que no hace tanto eran iguales a estos niños. Jeremías llegó a Casa Esperanza a los 10 años de edad, luego de que uno de los trabajadores sociales de esta asociación lo encontrara vendiendo cartuchos en Calidonia. Su compañero, Alberto González, del barrio de Samaria, llegó a los 16 años de edad, cuando ya se había salido del colegio y trataba de ayudar a su familia económicamente. Hoy, Jeremías a sus 18 y Alberto a sus 21, se han graduado de la secundaria y, al momento de la entrevista, hacían sus pruebas psicológicas para entrar a la Universidad de Panamá.

Hablar con ellos es una buena forma de recobrar la fe en el ser humano. De ser unos niños con poco futuro, hoy son adultos jóvenes con un gran camino por delante, llenos de valores y autoestima. “En cinco años, me veo como un profesional y un ejemplo, ya que ambos lo somos en nuestros hogares y en el barrio. Porque hoy en día, en el barrio me dicen: ‘Tu eres el único que te graduaste en el grupo, felicidades’ y me siento orgulloso”, dice Jeremías, con la frente en alto y la expresión de un hombre que se trazó una meta y la consiguió. “Yo me veo como un profesional, una persona que en realidad sabe sus objetivos… y si Dios me da la salud ayudaré a empresas como Casa Esperanza. También quiero trabajar con jóvenes, porque así como me ayudaron a mí, yo veo que hay bastante necesidad en las calles”, dice por su parte Alberto.

Eso sí, aunque han recibido la ayuda de Casa Esperanza, no ha sido fácil y aún les quedan muchos retos por superar. De donde vienen estos jóvenes, así como de donde vienen casi todos los niños que conocí ese día, el camino del estudio es el menos recorrido. “Todo va en uno mismo. Si tú tienes la autoestima alta, por ejemplo yo, yo tengo la autoestima alta, todo aquel que trata de hacerme una presión de grupo, yo lo ignoro, porque yo voy a mí… aquí me dieron muchos talleres de autoestima, muchas indicaciones, ¿cómo es eso que me están dando indicaciones y yo voy a caer en el mal? No es justo, después de que Casa Esperanza me dio tanto”, me dice, con mucha gratitud, Jeremías. Las coordinadoras del centro de Bella Vista, en donde Jeremías se atendió por muchos años, sonríen al escucharlo, con la satisfacción de saber que han cambiado una vida.

Es cierto que no todas las historias terminan como la de Jeremías y Alberto. Muchos niños de la calle, después de terminar su primaria o premedia, regresan a trabajar. También es cierto que algunos padres no los autorizan a recibir ayuda de Casa Esperanza y los obligan a trabajar. Pero cuando uno conoce a jóvenes como Alberto y Jeremías uno sabe que vale la pena. Porque estas dos vidas serán agentes multiplicadores que, seguramente, harán una diferencia en sus barrios.

Más información
  • Casa Esperanza se fundó en 1992 y se dedica a disminuir el trabajo infantil.
  • Actualmente, atiende a más de 5,000 niños en 52 centros de atención.
  • La Fundación Sus Buenos Vecinos de Banco General apoya económicamente a Casa Esperanza desde hace más de veinte años.
  • Los voluntarios de Banco General, los Vecinos en Acción, donan su tiempo y esfuerzo fuera de sus horas de trabajo, para dictar talleres y hacer actividades con los niños del centro de Bella Vista, Samaria y Curundú.
  • Si gusta ayudar puede llamar al 232-7334 o visitar su sitio web www.casaesperanza.org.pa
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Jacqueline Souter

Jackie Souter

Gerente de Responsabilidad Social y Comunicaciones de Banco General. Licenciada en comunicaciones, Simon Fraser University. Fellow del Global Competitiveness Leadership Program, Georgetown University.