Ciencia y Salud

Lo que necesitas saber sobre el vértigo

¿Mareo? ¿Náuseas? ¿Te gira el mundo de repente? ¿Sientes como si todo alrededor tuyo comenzara a moverse vertiginosamente y no sabes la razón? Puedes padecer de vértigo, condición que presenta síntomas molestos y, en ocasiones, abrumadores. Te damos consejos y prácticas para sobrellevarlo.

El Día Internacional del Vértigo, celebrado cada 22 de abril, busca sensibilizar sobre una condición que hasta hace poco era silenciosa, pero de la que cada día se conoce más. Por ejemplo, hoy sabemos que a pesar de que no es un padecimiento hormonal, el vértigo afecta más a la población femenina que a la masculina ya que en muchos casos está ligado a la migraña —por algo dicen que “los migrañosos” son más propensos a sufrir de mareo—. Además, se ha comprobado que el estrés y la ansiedad son factores determinantes en algunos tipos de vértigo. Para conocer sus causas, síntomas y posibles tratamientos, así como para esclarecer sus mitos y realidades, el doctor Francisco Tejeira, otorrinolaringólogo y especialista en vértigo, nos brindó algunos tips relevantes.

¿Qué es el vértigo y cuáles son sus principales síntomas?

Vale la pena aclarar que existen diferentes tipos de vértigo y que cuando una persona empieza a tener síntomas o tiene una crisis suele sentir mucho miedo al no saber de qué se trata. “Las personas interpretan vértigo y mareo como cosas diferentes, pero son lo mismo; los dos se deben a una ilusión o sensación de rotación en cualquier forma. Sea que la persona esté girando o el entorno esté girando. Generalmente, los pacientes recurren al especialista porque les provoca una sensación angustiosa, a veces hasta una sensación inminente de muerte, pues piensan que puede ser un derrame o un tumor… vienen acompañados por familiares porque saben que cualquier cosa que interrumpe el balance ocasiona riesgo de caídas, con riesgos altos, sobre todo, en pacientes de la tercera edad”, aseguró el doctor Tejeira.

El tipo de vértigo más común es el paroxístico posicional benigno (VPPB). “Es conocido como paroxístico porque se refiere a ataques por cambios de posición, benigno porque no es comprometedor para la vida, está muy ligado a la migraña”.

Dentro del oído están los sistemas que afectan el equilibrio.

Dentro del oído hay algunos sistemas que contribuyen al equilibrio, pero como nos explicó el doctor Tejeira, la vista y el tacto también están relacionados: “Los sistemas que afectan el equilibrio están ubicados en el oído, el cual dividimos en la parte vestibular y en la parte acústica, que se ha visto, últimamente, que ante la pérdida de la audición se afecta el balance. Las alteraciones en la visión pueden afectar el equilibrio también y respecto a la parte somato sensorial, que es la sensación táctil de los pies y las manos, las cuales nos dan el sentido de posición y mandan un mensaje al cerebro que integra toda la información y nos da la estabilidad. Si algún sistema se afecta entonces nosotros caemos en la inestabilidad”, comentó.

Se recomienda tratar el vértigo con un especialista.

Quizás, al saber que una persona sufre de vértigo, has escuchado hablar de unos cristales que tenemos dentro del oído y que juegan un papel en esta condición. En efecto, dichos cristales existen, son de calcio y están presentes en todos los oídos. Lo que sucede en las personas que tienen vértigo es que las estructuras se debilitan y los cristales empiezan a moverse. De acuerdo con el doctor Tejeira: “Cuando empiezan a rodar por todo el oído, estimulan un sensor y disparan una mayor acción de ese lado y produce esa perturbación de la estabilidad y equilibrio”. Él recomienda saber cuál oído es el que tiene los movimientos de cristales para hacer los ejercicios y maniobras adecuadamente.

Avances en la ciencia para diagnóstico

A propósito de diagnosticar el oído que está afectado en la crisis de vértigo existe actualmente un avance importante: “En el oído hay tres canales diferentes, cualquiera de esos puede producir los cristales, e incluso dentro de ellos hay unas variantes. Por eso la mejor manera de estudiarlas hoy en día es a través del infrarrojo. En este estudio se canaliza el movimiento del ojo en la oscuridad y, de esta manera, se conoce cuál es el oído que está generando la enfermedad”. Una vez se sabe cuál es el oído es más fácil poder proceder con los ejercicios, como nos explicó el doctor.

Siempre de la mano de un especialista es mejor

El vértigo no es una condición que se cura, pero sí puede mejorar. Hay tipos de vértigo más agresivos que requieren intervenciones dentro del oído, como es el caso de la enfermedad de Ménière, un trastorno del oído interno. En todo caso, lo más importante es asistir al especialista cuando los síntomas están comenzando. Hay pacientes que padecen de vértigo porque el nervio del equilibro tiene una disminución en su función, en cuyo caso los médicos deben investigar las causas a través de procedimientos quirúrgicos. Hoy en día, el aporte de la ciencia con resonancias magnéticas hace que el trabajo de los médicos sea más exhaustivo a la hora de diagnosticar a un paciente.

El tema es difícil para quienes padecen la condición y buscan soluciones, pero hay un rayo de esperanza de la mano de la ciencia. La principal recomendación consiste en estar atentos a los signos y síntomas del vértigo, para que cuando se visite al especialista tanto el diagnóstico como las soluciones sean más acertadas.

Información y consejos útiles

  • El estrés y la ansiedad pueden disparar la migraña y también agravan los síntomas.
  • Es más común al levantarse en las mañanas, deben hacerlo lentamente y de lado. También es más usual en las visitas al odontólogo o a los salones de belleza, lugares en los que la persona permanece en esa posición un tiempo y, si se pone de pie rápidamente, puede comenzar a sentir mareo.
  • Evitar proceder con maniobras sin conocimiento pues, en algunos casos, puede empeorar el episodio (cuando se tiene la crisis, el médico deberá determinar cuál es el oído afectado).
  • Si el mareo es muy fuerte con náuseas, lo mejor es tomar medicinas antináuseas para evitar vómitos y deshidratación.
  • Si te acuestas o sientas podrás reducir la sensación de que todo gira y evitar una caída.
  • Mira hacia un punto específico.
  • Evitar la televisión, luces brillantes y leer durante los ataques.
  • Consumir al menos dos litros de agua diarios.

Fotos: Getty Images
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Juliana Valderrama

Periodista y escritora apasionada, trabaja como freelance para diferentes publicaciones donde escribe de temas variados. A lo largo de su carrera se ha destacado por disfrutar las entrevistas y conocer personajes interesantes de quienes descubre detalles que enriquecen las historias.