Viajes

¡Viaje sobre ruedas!

La aventura de un “road trip” por el suroeste de los Estados Unidos es diferente e interesante. Recorrer en familia 1430 kilómetros y cuatro estados, desde Las Vegas hasta Nuevo México, es toda una experiencia.

Siempre estoy planeando qué nuevos destinos recorrer, pues las memorias de los viajes que hacemos en familia es lo que quiero dejarles como riqueza a mis hijos. Quiero que conozcan el mundo. En una de esas típicas vacaciones, en las que uno quiere aprovechar al máximo el descanso escolar, se nos ocurrió planear un viaje por las carreteras de Estados Unidos, parando en diferentes puntos turísticos y conociendo el sureste de ese vasto país.

Nuestra aventura empezó en Las Vegas, Nevada, punto de partida que ofreció distracciones escogidas pensando en toda la familia: el parque de diversiones del hotel Circus Circus, la rueda de la fortuna, las fuentes del Bellagio, el acuario, las estatuas que hablan en el Ceasar’s Palace y todas las tiendas de M&M, Coca Cola, Hersheys y demás que existen. También visitamos el Downtown, que tiene un show de luces en el techo por las noches y en donde está el famoso restaurante Heart Attack Grill, en donde te disfrazan con una bata como si estuvieses entrando a un hospital. No nos salvamos de dar ciertas explicaciones a nuestros hijos por tratarse de un lugar como Las Vegas… pero lo superamos.

La represa Hoover Dam es una de las más grandes del mundo. Localizada a solamente 48 km de Las Vegas, su magnitud impresiona y vale la pena visitarla.

 

El siguiente paso, requisito primordial para un exitoso road trip, fue conseguir un auto cómodo con GPS para empezar la aventura. La primera parada: Hoover Dam. A tan solo 48 km de Las Vegas se encuentra la represa Hoover, en la frontera de Nevada y Arizona. Es una de las más grandes del mundo y funciona desde 1936. Por tratarse de un lugar icónico e impresionante, existen varias opciones de tours, desde visitar la hidroeléctrica y la sala de máquinas, hasta hacer recorridos internos subterráneos en esta gran obra de ingeniería visitada por más de un millón de turistas al año. Para ver la represa desde el aire, hay tours cortos en helicóptero que se pueden contratar en el sitio.

El Gran Cañón de Colorado fue declarado Patrimonio de la Humanidad en 1979 por la UNESCO. Admirar su majestuosidad es una experiencia inigualable para cualquiera.

Cruzando desde el estado de Nevada hasta el de Arizona, nos dirigimos a nuestra siguiente parada: el Gran Cañón, específicamente al área de visitantes del borde sur del cañón, a 400 kilómetros de la represa, lo que nos tomó unas cuatro horas manejando. Esta es la única entrada del enorme parque de 4,926 km² que abre todo el año, ya que las otras cierran en invierno por la nieve. Dependiendo de lo que uno quiera hacer, desde dónde lo visites y de la época del año, puedes elegir la entrada que más te convenga. Las vistas del río Colorado y los paisajes con la luz del sol a diferentes horas son majestuosas. En el Gran Cañón hay mapas con los lugares que no te puedes perder. Puedes ir de punto a punto en auto o, si tienes tiempo, puedes hacer caminatas, descender ríos, pasear en bicicleta y otras muchas actividades más. Incluso, puedes dormir en algún hospedaje dentro del parque o en las afueras.

Mi lugar favorito de todo este recorrido es el menos conocido, pero realmente espectacular: Antelope Slot Canyon, en Page, Arizona. Unos amigos lo habían visitado meses antes y vi las fotos, así que lo incluí de una vez en mi bucket list. Ahora que lo pienso, creo que el viaje lo planeé alrededor de visitar este sitio considerado sagrado por los navajos y uno de los cañones más fotografiados del mundo. Su nombre significa: “El lugar en donde el agua corre entre las piedras”. Son formaciones de cuevas de piedra roja cavadas por el agua, el viento y la arena en la mitad del desierto. Allí solo puedes ir con un guía navajo del área y tomar un tour regular o uno fotográfico (varias fotos de este sitio han sido portada de la revista National Geographic). Es recomendable reservar el tour por internet o ir a uno de los múltiples lugares en los que ofrecen las visitas en el pueblo de Page.

El cañón del Antílope es un cañón de ranura de los más visitados del mundo y sus paredes llegan a alcanzar los 40 metros de altura en algunos puntos.

Nos tocó manejar 217 km a través de paisajes que inspiraron las caricaturas del famoso Correcaminos para llegar al punto en donde se juntan cuatro estados en las tierras indias de los navajos —Arizona, Utah, Colorado y Nuevo México— y allí dedicarnos a tomar incontables fotos de recuerdo en la placa que indica el punto en donde se juntan, el Four Corners Monument.

En este interesante “road trip” no podía faltar una parada para esquiar en el estado de Colorado.

La siguiente parada, a petición popular, fue esquiar, una opción muy atractiva cuando se hace este recorrido en invierno. En esta ruta hay varias estaciones de esquí como Flagstaff, en Arizona, conocido por albergar el observatorio astronómico Lowell, uno de los más antiguos de los Estados Unidos y en cuyo centro de visitantes se puede observar el cráter del meteorito Barringer. Nuestro destino para esquiar no fue Flagstaff sino Durango, en Colorado, a cuatro horas de la última parada. En la montaña escogida, Purgatory, hay un resort de tamaño mediano en el que puedes pasar un par de días y tomar clases de esquí sin mucha gente y con todas las facilidades. Puedes dormir en el pueblo histórico de Durango, que tiene mucho ambiente y está lleno de tiendas, bares y restaurantes para recorrer después de estar todo el día en las pistas.

Después de un par de días esquiando, nos despedimos del estado de Colorado y nos dirigimos hacia nuestra última parada, la hermosa ciudad de Santa Fe, en Nuevo México. Seguramente muchos de los que leen este artículo se habían topado ya con fotos de manojos de chiles rojos, colgando de paredes de adobe, e imágenes de las casas en Santa Fe que contrastan con el cielo azul. ¡Pues verlo de primera mano es bellísimo! Esta ciudad es muy visitada y tiene su encanto, con muchas atracciones turísticas como el museo Georgia O’Keeffe, una importante pintora famosa por sus obras que contrastan los tonos de los atardeceres del estado de Nuevo México. Otras atracciones en Santa Fe son la catedral de Saint Francis, el mercado al aire libre que ofrece artesanías locales o la capilla de Loretto, un museo donde te cuentan la historia de su escalera milagrosa y antigua, y ahora turística estación de tren de Santa Fe. Hay un sinnúmero de restaurantes, cafés, bares y galerías, y la especialidad es la comida Tex Mex. De las muchas ofertas de museos para todos los gustos y colores decidimos visitar el Museum of International Folk Art, que cuenta con áreas y actividades para niños y que justo tenía una exhibición temporal de cometas de papel de Japón, hechas a mano.

Nuestro recorrido terminó con excelentes recuerdos. El vuelo de vuelta partía desde la ciudad de Albuquerque que, aunque menos turística, permite hacer algunas compras puesto que hay varios centros comerciales y outlets.

Nuestra ruta fue así:

Día 1, Las Vegas.

  • Día 2, Las Vegas.
  • Día 3, Hoover Dam.
  • Día 4, Gran Cañón.
  • Día 5, Antelope Canyon.
  • Día 6, Four Corner Monument.
  • Día 7, Durango.
  • Día 8, Durango.
  • Día 9, Nuevo México.
  • Día 10, Albuquerque.

Y así finalizó nuestra primera aventura de un road trip por los Estados Unidos.  Después de este viaje sobre ruedas nos aventuramos a otros continentes, hicimos la ruta de Inglaterra–Escocia–Irlanda y la ruta del jardín en Sudáfrica, que llega a Cape Town, una bellísima ciudad. En el bucket list queda un road trip en un carro-casa y varios destinos más. Sigo trabajando en crear memorias de las aventuras que vivimos juntos en las mentes y corazones de mis hijos, y experiencias y anécdotas que ellos puedan contarles a sus hijos algún día. ¡Es el mejor legado que les podemos dejar!

 

  • Tips para planear un "road trip"

    • Investiga en internet cuáles son los road trips más famosos del mundo y elige el que más se adapte a tus gustos, al tiempo que tienes de vacaciones y a la época del año en que vas a hacer el viaje. Hay rutas escénicas, culturales, históricas o de interés especial.
    • Planifica tu ruta y las paradas calculando cuántas horas quieres pasar manejando y dejando suficiente tiempo para visitar los puntos de interés en cada parada.
    • Para optimizar el tiempo, busca y reserva los hoteles en la ruta que elegiste. Lo mejor es reservar hoteles que permitan cancelaciones, por si tus planes cambian.
    • Reservar y prepagar el auto en alquiler desde Panamá es con frecuencia mucho más barato que reservar en línea. Al prepagar te aseguras de que no tendrás costos adicionales como seguros y GPS y, dependiendo del destino, las agencias locales tienen tarifas muy buenas cuando lo alquilas desde aquí.
    • Con tiempo, usa el app gratuito “Hopper” para que te alerte cuando los pasajes a tu destino elegido estén a un superprecio y así lograrás pagar lo menos posible por los tiquetes de avión.
    • Si viajas con niños, asegúrate de cumplir con las leyes locales en cuanto al uso de asientos de seguridad para niños. La mayoría de las aerolíneas te dejan registrar el car seat sin costo adicional.

 

 

Fotos: Cortesía de la autora

Fotos: Getty Images

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Moe Patterson

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