Temas familiares

Abriendo aulas al mundo con tecnología

Muchos ven la educación como un proceso ligado a una edad, ubicación y estilo de vida específicos, todos distantes a su situación actual. Pero ahora, gracias a internet y a la visión de excelentes universidades, cualquiera puede tomar cursos para volverse más culto y calificado, e incluso obtener un diploma de otro país, desde su propia casa. ¿Está listo para el reto?

Estamos ante una nueva era en la que las pantallas de nuestros monitores nos permiten tener el privilegio de tomar clases con profesores de todas partes del mundo, dispuestos a brindarnos una educación de primera.

Allí estaba: un link que le permitiría tomar una de las tantas clases de ciencias políticas impartidas en la reconocida Universidad de Notre Dame, sin costo alguno y a miles de kilómetros de distancia. ¡Qué maravilla!

Cuando, hace tan sólo algunas décadas, comenzó a desarrollarse internet, pocos se imaginaron que este fenómeno llegaría a facilitar aspectos tan diversos y numerosos en la vida de tantas personas. Y aunque su popularidad y uso se ha proliferado exponencialmente, todavía existen muchas ventajas que permanecen en su estado de joyas ocultas dentro de la inmensidad de la red. Entre ellas está la facilidad con la que internet nos permite acceder a información en formato de clases, de todo tipo de universidades, incluyendo varias de las mejores del planeta.

Dependiendo de la intención de cada quien, detrás de la iniciativa de tomar una clase o recibir la información que en ella se enseña, internet ofrece la opción de tomar cursos gratuitamente o a un costo. La mayoría de las clases a las que se puede asistir en línea sin tener que pagar a cambio no cuentan hacia la adquisición de un título universitario, sino que están en la red con el único propósito de nutrir el conocimiento general, en disciplinas específicas, a personas cuya falta de tiempo u oportunidades les impiden tener acceso a ellas presencialmente. Este beneficio, que yace a nuestra disposición a tan sólo algunas teclas de distancia, es desconocido por muchos debido a su reciente desarrollo.

La universidad de MIT, localizada en Boston, fue la precursora de un movimiento innovador para propagar, al resto del mundo y en forma gratuita, la información brindada en sus clases.

La idea de propagar en forma gratuita la información de las clases de ciertas universidades nació en el año 2002 en el Massachussets Institute of Technology (MIT). Allí, algunos profesores concibieron la creación del consorcio Open Courseware (OCW) y, luego de implementar su plan exitosamente dentro de dicha institución, invitaron a otras a unírseles al grupo. El concepto original del OCW implicaba que MIT, para finales de 2007, tuviera grabadas en la red todas las clases que ofrecía y que, desde cualquier parte del mundo, quien fuese que tuviera interés en alguno de los temas que se tocaban en ellas pudiera acceder a esa información en formato de curso y sin ningún costo. El mayor riesgo que enfrentaba la universidad promotora de esta idea era la posible devaluación de la idiosincrasia de su educación. Al propagar gratuitamente el conocimiento de su personal, muchos pondrían en duda que los costos económicos, de tiempo y de logística que involucran el ser estudiante regular de una institución como ésta valiesen la pena.

Pero en MIT argumentaban que el no recibir un título a cambio de dichas clases, combinado con la falta de acceso directo a sus profesores y demás recursos, haría muy difícil que sus participantes pudiesen aprovecharlas a un nivel siquiera cercano al de los estudiantes que están a tiempo completo en la universidad. Así, optaron por poner en marcha su plan innovador, y hoy en día el consorcio cuenta con todo tipo de instituciones miembros, ofreciendo más de dos mil quinientos cursos en su sitio de internet. Pero el OCW de MIT no es el único sistema que provee este tipo de servicio. Otras universidades, incluyendo la de Yale y la de California-Berkeley, en Estados Unidos, han copiado la idea y comenzado a transmitir versiones electrónicas de algunos de sus cursos. Hoy en día, se estima que más de doscientas universidades alrededor del mundo comparten el conocimiento de sus profesores gratuitamente a través de internet.

Las clases en línea usualmente incluyen videos, audio y otras formas de educación interactiva, que hacen más ameno el proceso de aprendizaje. La mayor ventaja es la flexibilidad que brindan al estudiante virtual.

No obstante, la parte más sustancial del fenómeno de educación por computadora, que muchos conocen como “e-learning”, se basa en la disponibilidad de cursos en línea, cuya matrícula sí tiene un precio, pero también trae consigo muchas ventajas. La mayoría de las instituciones que ofrecen clases de este tipo se ven obligadas a dar crédito a cambio de completar dichos cursos satisfactoriamente, por lo cual éstos pueden formar parte del currículum requerido para la obtención de un diploma. En muchos casos, esto es factible incluso si la institución de la cual se busca obtener el título no es la misma que ofrece la clase en línea. Además, el precio de estas clases es, casi siempre, bastante más razonable que aquél de las clases regulares en universidades extranjeras, y le evita a los estudiantes las incomodidades que traen el tener que renunciar a algún trabajo y hasta mudarse de país para poder completar el título que desean.

Y si no hay que ir a un aula concreta, muchos pueden preguntarse: ¿cómo se asiste a clases en línea? Aunque, en la mayoría de los casos, la respuesta a esta pregunta está estrechamente ligada tanto a la institución que ofrece el curso como a la materia que éste trata, muchas de las clases en línea tienen en común varios elementos de formato. Varias de ellas incluyen, por ejemplo, videos, audio y otras formas de educación interactiva, aparte de un calendario a seguir, vínculos a los materiales requeridos (si éstos están disponibles en línea), notas detalladas de todas las sesiones, y problemas y ejercicios con sus soluciones respectivas.

Así, una universidad como la de Columbia, en Nueva York, les permite tanto a sus estudiantes candidatos a una maestría en Nutrición, por ejemplo, como a otras personas interesadas, tomar desde sus casas, en dos meses, una clase de química requerida para completar el grado. La adquisición de diplomas completos en línea suele tomar más tiempo. Aún así, muchas instituciones, entre ellas la universidad cibernética Westwood College, ofrecen programas a través de los cuales uno puede titularse brevemente. Un ejemplo es la maestría en Administración de Empresas, la cual puede obtenerse en tan sólo un año.

Otras universidades tienen exigencias particulares que pueden subir los costos o hacer el proceso más lento, pero que quizás hagan de la experiencia una más completa. En el caso de los cursos individuales, particularmente los que se toman a cambio de crédito universitario, muchas escuelas adoptan el concepto de “aprendizaje mixto” (blended learning). Lo que esto implica es que los estudiantes asisten a la mayor parte de las sesiones de un curso a través de internet, pero a una o más de ellas en la universidad que ofrece el curso. Otras exigen que a la hora de presentar ciertos exámenes, los estudiantes sean vigilados por el rector de alguna institución académica certificada.

En todo caso, si pensaba que su tiempo era muy limitado, sus recursos muy escasos o su título soñado muy específico para lo que el ambiente que lo rodea tiene que ofrecer, internet puede sorprenderlo para bien y demostrarle que se equivocó, pues aprender del tema que verdaderamente lo apasiona es, hoy en día, más factible que nunca antes. Ni la ausencia del inglés presenta un problema, pues muchas de las clases que se mencionan han sido traducidas al español y a otros idiomas. Además, la cantidad de universidades latinoamericanas y españolas que se están uniendo a esta tendencia también crece por minuto. Así, pues, desde su hogar, en sus tiempos libres y a un precio bajo, sino inexistente, puede acceder a todo tipo de información organizada y hasta titularse en la materia que encuentre que es más relevante a su vida o en alguna que simplemente halle fascinante. ¿La desventaja? Disminuyen sus excusas para no volver a estudiar y comenzar a perseguir sus sueños…

Los avances tecnológicos han eliminado cualquier excusa. Hoy en día, quien desee estudiar para obtener un título lo puede lograr, incluso, tomando la mayoría de los cursos desde su casa.

Fotos por:
© Peter M. Fisher / Corbis
© James Leynse / Corbis
© LWA-Dann Tardif / CORBIS

Tips para navegar
Si lo que desea es aprender para nutrir gratuitamente su conocimiento personal en algún tema, se le recomiendan las siguientes páginas de internet:

·         http://www.ocwconsortium.org/

·         http://oyc.yale.edu/

·         http://webcast.berkeley.edu/

Si su objetivo es obtener un diploma universitario en línea, los siguientes sitios podrán guiarlo en su escogencia de la institución más adecuada para el tema que busca:

·         http ://www.directoryofonlineschools.com

·         http ://www.education180.com/

Para información en español explore la siguiente página:

·         www.ganarmititulo.com

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Ana Sofía Alemán

Panameña de 27 años. Estudios: licenciatura en antropología y mandarín de la universidad de Princeton; maestría en administración de empresas de la universidad de Duke. Carrera: Gerente de Alianzas en Copa Airlines hasta el año 2012; desde entonces, Gerente de Estrategia y Mercadeo en Alcogal. Hobbies: viajar; su meta es visitar 100 países antes de cumplir 30 años (ha visitado 88).