Temas familiares

El temido “College Essay”

Escribir un ensayo para ser admitido en una universidad es todo un arte, pero si el estudiante logra hacer un buen trabajo, sus probabilidades de aceptación serán mayores. ¿Qué hacer y qué no hacer en el intento?

Hay que mostrar optimismo y enfocarse en el futuro, no mostrar debilidad sino fortaleza y confianza. El éxito del ensayo y la futura aceptacién universitaria podría estar allí.

Si se hace bien la tarea, un escrito sobresaliente puede contribuir a abrirle las puertas de esa universidad anhelada por cuya aceptación tanto ha luchado.

Empiezo por aclarar que el temido “college essay” no existe. La razón es que no es un solo ensayo, sino varios. Y ésta es una realidad para la cual muchos estudiantes que planean solicitar admisión a universidades en el extranjero (especialmente los Estados Unidos y Canadá) no están preparados. Además, muchos creen que pueden escoger sus propios temas cuando la verdad es que, muy a menudo, son las universidades las que formulan las preguntas que deben ser contestadas.

Lo más preocupante, sin embargo, es que muchos solicitantes no son conscientes de la importancia de los ensayos en el proceso de selección que realizan las universidades. El propósito de éstas es darles a los solicitantes la oportunidad de reflejar su humanidad y su individualidad, así como conocerlos de una forma más personal. De acuerdo a entrevistas hechas a oficiales de admisión de muchas instituciones, cuando hay dos candidatos que poseen un récord académico parecido y puntajes de los exámenes estandarizados como el TOEFL1 o el SAT2 comparables, es a menudo el ensayo el que determina hacia dónde se inclina la balanza. ¡Es así de importante!

¿Por dónde empezar, entonces? Lo primero que debe hacer un estudiante que ya ha decidido a cuáles instituciones quiere solicitar admisión (usualmente entre 6 y 8) es determinar cuáles de éstas aceptan el “Common”. Para aquellas que lo hagan, el estudiante podrá escribir un solo ensayo (de aproximadamente página y media) que sirve para las casi 400 universidades registradas en este servicio.

A pesar de que el estudiante tiene la opción de escribir sobre un tema de su propia escogencia, el “Common Application” ofrece algunas opciones para ayudar a sus usuarios a inspirarse:

  • Evalúa una experiencia significativa, un logro, un riesgo que hayas tomado o un dilema ético que hayas enfrentado y su impacto en ti.
  • Discute algún tema de índole personal, local, nacional o internacional y su importancia para ti.
  • Indica una persona que ha tenido una influencia significativa en ti y describe esa influencia.
  • Describe un personaje ficticio, una figura histórica o una obra creativa (ya sea de arte, música, ciencia, etc.) que te haya influenciado y explica esa influencia.

Hasta allí no discrepa mucho la realidad de la fantasía sobre “el” ensayo. Pero justo aquí empiezan las divergencias. Muchas de las universidades que están adscritas a este sistema, sobre todo las más selectivas, requieren un ensayo adicional y/o una o más “respuestas cortas”, además del ensayo común. Por otro lado, para cualquier universidad que no forme parte del programa del “Common”, incluyendo la gran mayoría de las universidades estatales, el aspirante a menudo deberá desarrollar un tema específico, proporcionado por la institución.

Hay que pensar, y pensar bien. Un ensayo debe reflejar un conocimiento intrínseco del individuo, sorprender y lograr captar la atención de quienes evalúan al candidato.

A menudo me preguntan si existe un tópico “preferido” por las universidades, especialmente esas selectivas que exigen desarrollar dos o más temas. Invariablemente decepciono a mis interlocutores cuando respondo con sinceridad que no lo hay. Los temas ofrecidos por las universidades varían ampliamente, desde: “Mira por tu ventana y dinos qué cambiarías y por qué”, hasta: “¿Cómo contribuirías a la diversidad dentro de nuestro campus?”; desde: “Escribe la p. 217 de tu autobiografía de 300 páginas”, hasta: “¿Cuál es tu palabra favorita y por qué?”.

En el caso de universidades estatales, los temas de los ensayos tienden a estar relacionados con la carrera escogida por el estudiante. Por ejemplo, una pregunta común es: “¿Qué aptitudes tienes para estudiar esta carrera y cómo te has preparado académicamente y en otros sentidos para ser exitoso en la misma?”.

Por si tú o alguien que tú conozcas están en el proceso de redactar uno o más ensayos para solicitar admisión en una universidad, ofrezco algunas sugerencias sobre qué evitar y qué procurar:

El ensayo debe tener entre una y dos páginas, estar bien estructurado y tener un importante toque de creatividad.

Qué evitar…

  • NO trates de abarcar demasiado ni cubras los temas de forma superficial; concéntrate en lo estrictamente pertinente y proporciona detalles, ejemplos y reflexiones personales.
  • NO te limites a los hechos; analízalos, busca sus repercusiones y, sobre todo, comparte tus sentimientos al respecto.
  • NO tengas miedo de expresar tu creatividad; por el contrario, busca maneras de que tu ensayo se destaque entre otros miles al abordar el tema de forma original y/o por medio del uso de figuras literarias, citas relacionadas o algo de humor (¡sin pasarte de la raya!).
  • NO te quedes “atascado” en el pasado, aun cuando el tema del ensayo te exija evaluarlo; proyéctate a futuro con optimismo.
  • NO exageres ni seas arrogante; sin embargo, dentro de los límites de la honestidad y la humildad, sé tu mejor promotor.
  • NO te concentres en dificultades, debilidades y errores; busca siempre lo positivo, la moraleja y la lección aprendida.
  • NO dejes pasar ni un error de gramática, ortografía o estilo; escudriña tu ensayo y no dudes en solicitarle a tu profesor de inglés u otra persona que domine el idioma que te lo revise con detenimiento y te haga críticas constructivas y correcciones.

Qué procurar…
En cuanto a la estructura del escrito, debes seguir los lineamientos básicos de un ensayo: introducción, párrafos de contenido y conclusión. Dado que el largo ideal del ensayo para una solicitud debe estar entre una y dos páginas, el solicitante promedio desarrolla sólo tres temas en tres párrafos. No hay espacio para más y los oficiales de admisión no tienen tiempo para leer más. O sea, que cada palabra debe tener una razón de ser; si no, debe ser eliminada sin clemencia.

Debes asegurarte de que el lector “muerda el anzuelo” de tu ensayo desde la primera oración de la introducción, lo cual puedes lograr al formular una pregunta retórica, emitir una opinión no esperada, plantear una situación atípica o lo que te parezca pertinente al tema, siempre y cuando llame la atención. Dentro de un marco creativo, debes mencionar tu tesis, los puntos que vas a abordar en el orden en que lo vas a hacer, ofrecer información valiosa de fondo o brindar una perspectiva que le permita al lector entender mejor el ensayo.

La calidad de un ensayo podría llegar a determinar la preferencia de un estudiante sobre otro con iguales atributos. No deje que un mal trabajo cierre sus oportunidades y perjudique su futuro.

Los puntos abordados en los párrafos deben ir de menor a mayor impacto, para que termines con el más fuerte. Debe haber, además, transiciones sutiles entre los mismos, para que el pasaje de un tema a otro sea fluido. La variedad en las estructuras gramaticales de las oraciones también harán que el ensayo sea más ameno de leer. Insisto que en los párrafos lo más importante son los detalles, las opiniones, los sentimientos; ésta es la sustancia de tu ensayo.

Por último, la conclusión debe abreviar de alguna manera todo lo expuesto y, esencialmente, ofrecer una idea que sea producto de este análisis o que brinde otra perspectiva: algo “novedoso” sobre el mismo tema, para que el lector no lo sienta “viejo”. A veces funciona una cita, un proverbio; otras veces se puede intentar una nota de humor. Lo básico es que, al llegar a la última oración, el lector tenga un sentimiento de clausura o cierre.

La prueba de fuego cuando yo leo un ensayo, además de si me provocó terminarlo de leer, es determinar si únicamente ese estudiante pudo haber escrito ese ensayo. Si la respuesta es “No, cualquiera pudo haberlo escrito”, entonces ese ensayo fracasó el examen y aconsejo que lo vuelvan a intentar o hagan una revisión exhaustiva. Si, por el contrario, puedo ver al individuo reflejado en sus palabras, entonces el ensayo ha cumplido su cometido y ese estudiante tendrá mayores probabilidades de ser admitido por una universidad que esté buscando a alguien con su perfil. ¿Ya ven? ¡No hay nada que temer, sino mucho que escribir!

1 “Test of English as a Foreign Language”, examen que mide las habilidades de lectura, escritura, comprensión oral y conversación en el idioma inglés, requerido a estudiantes para quienes el inglés no es su lengua materna.
2 Secondary Aptitude Test, examen que evalúa comprensión de lectura, redacción y matemáticas básicas (básicamente aritmética, álgebra y geometría), requerido a estudiantes para quienes el inglés es su lengua materna y, en muchas universidades (definitivamente en las más selectivas), para todos los estudiantes, incluyendo extranjeros.

Fotos:
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Ximena Eleta de Sierra

Ximena Eleta de Sierra

Graduada con una Licenciatura en Idiomas (japonés) y Linguística de Georgetown University (1987) y una Maestría en Educación con especialidad en la enseñanza de literatura y redacción en inglés de University of Texas at Austin (1990). Desde 1992 ejerce como Asesora Educativa independiente (College Counselor) para solicitantes a universidades en los EEUU y Canadá. Es Presidente de Fundación Gramo Danse, que desde el 2012 tiene un estudio de danza aérea y contemporánea (XIELO). Está casada y tiene 3 hijos.