Temas familiares

Mirando hacia el futuro

Una iniciativa que ya se ha implementado en diversos orfanatos y centros de estudios a nivel nacional está cambiando la vida de miles de niños panameños.

Sus rostros de esperanza y el brillo de sus ojos lo dicen todo, nos cuentan una historia de superación gracias a nuevas herramientas que les hacen crecer, aprender y desarrollarse a plenitud.

En el pueblo Monte Claro, en Arraiján, accesible únicamente por una callecita de una vía con perros dormidos en mitad del camino y huecos por doquier, se encuentra el Centro Beato Ludovico de Casoria, una sede de estudios a la que asisten diariamente más de cuarenta niños para hacer sus tareas y trabajos de investigación. Allí nos recibe la hermana María Edilma, de la orden de las Monjitas Elizabetinas, con un entusiasmo que la desborda. Con un particular brillo en sus ojos, nos saluda y nos guía a través de un pasillo que bordea un jardín hasta la parte de atrás del Centro donde esta “el Cyber”, un centro computacional envidiable para cualquier escuela.

En “el Cyber” hay 14 PC (computadoras personalizadas), cada una con su UPS y un impresor compartido. Todas las PC están ubicadas sobre mesas, con su cableado estructurado y acceso a internet. El aire acondicionado del centro computacional alivia el calor de afuera y ayuda a que las máquinas no se sobrecalienten. Las PC cuentan con sus licencias de Microsoft Windows, Office y tienen instalado software educativo de matemáticas e inglés, entre otros. En un mural, la hermana María Edilma ha pegado algunos dibujos hechos en las computadoras por los niños que usan “el Cyber”, al cual describe como “un milagro”.

De tres pasaron a 14 computadoras que a diario son usadas sin descanso por una gran cantidad de niños, bajo la supervisión de la hermana María Edilma.

La responsable de la creación y equipamiento de éste y de otros veinte centros computacionales en todo el país es la Fundación Vía al Futuro, organización benéfica que ha logrado instalar más de 250 PC, algunas usadas, otras nuevas, en orfanatos y centros de estudio. En la escuela del Hogar San José de Malambo, también en Arraiján, instalaron 57 PC. En el Orfanato San Vicente de Paul, en Colón, han entregado 21 equipos. La Fundación ha llegado a lugares tan lejanos de la ciudad de Panamá como Canglón, en Darién, y otros tantos en David, Santiago y Veraguas, beneficiando a más de 4,000 niños.

El objetivo principal es crear centros computacionales, conectados a internet, que sean accesibles a niños en extrema pobreza y con problemas de bienestar social en los lugares más necesitados de Panamá.

Las computadoras se consiguen a través de un programa de reciclaje que consiste en buscar empresas que estén actualizando su tecnología para que, en vez de desecharlos, donen los equipos usados a la Fundación Vía al Futuro, que se responsabiliza por revisar las máquinas. Aquellas que presentan problemas, las desmiembran y las usan como partes de repuestos. El disco duro, el procesador, la memoria, la unidad lectora de la media y el monitor son las partes más comunes que pueden ser reutilizadas cuando se encuentran en buen estado. Si bien es cierto que algunas empresas de tecnología en Panamá ofrecen programas de reciclaje, sin la labor de la Fundación un destino probable para estas computadoras usadas sería algún vertedero de basura o, como sucede en algunos países en desarrollo, en manos de niños que derriten las partes tóxicas en busca de metales. La Fundación también recibe donaciones de impresores, soporte técnico, mobiliario de oficina, aire acondicionado, transporte, cableado estructurado, y efectivo o cheques.

Detrás de esta labor se encuentra Víctor Vial, quien empezó la Fundación con la ayuda de su esposa, Maribel Monzó de Vial. “Estaba buscando algo práctico y que tuviera un fuerte impacto en varios sectores de la sociedad”, comentó Vial. “Todas las empresas tienen problemas para deshacerse de sus computadoras, pero son ideales para ser usadas por niños de escuelas primarias para acceder al internet. Estamos apoyando a niños de escasos recursos, cuidando el medio ambiente y creando una unión entre empresa y escuela. Si bien estos niños reciben cierta clase de ayuda, ponerlos en contacto con el internet les abre puertas a oportunidades infinitas. Es un turning point, un giro en sus vidas”.

Para los niños del área que usan “el Cyber“, la apertura de este centro de computadoras ha sido, definitivamente, un punto de inflexión en sus existencias. Antes, para llegar al centro más cercano con acceso a internet tenían que irse en una chiva que los llevase afuera del pueblo, y luego tomar un bus hasta Nuevo Chorrillo. Y, usualmente, sus padres no podían pagarles el transporte.

La Fundación Vía al Futuro desafía el serio problema de la educación en nuestro país. Se requieren esfuerzos de la empresa privada y del gobierno para mejorar la calidad la educación. El uso de la tecnología beneficia igualmente a ciudadanos, empresas y gobiernos, es decir, a los tres actores principales responsables del progreso de toda sociedad. Y esto cobra mayor importancia cuando observamos las alarmantes cifras: menos del 10% de la población en Panamá tiene acceso a internet, mientras que nuestros países vecinos, Costa Rica y Colombia, superan el 23%.

Monzó de Vial, vicepresidenta de la Fundación, explica que Vía al Futuro está diseñada para funcionar ayudando a niños que tienen entre cinco y doce años de edad. Comenta que la labor que hacen ayuda a mejorar la educación de estos pequeños a través de los beneficios que brindan el uso de la informática y el acceso al internet. Afirma, además, que los niños que reciben los beneficios del programa logran obtener conocimientos para poder competir en igualdad de condiciones en el medio laboral.

La Fundación Vía al Futuro ha dado respuestas concretas a miles de niños panameños ávidos de conocimientos.

 

Se ha logrado instalar más de 250 PC, algunas usadas, otras nuevas, en orfanatos y centros de estudio a nivel nacional. Los niños incluso hacen fila para usarlas.

Programas como el de Vía al Futuro, que buscan recolectar y reacondicionar computadoras para instalarlas en centros educativos, existen en otros países: en Colombia, bajo el nombre “Computadores para Educar”, y en México, como “Únete”. A principios del año 2000, la Organización de Estados Americanos (OEA), el Instituto para la Conectividad en las Américas (ICA) y la Industria Canadá (IC), fundaron una iniciativa denominada Computadoras para la Comunidad (CFC), la cual entre los años 2004 y 2005 llevó a cabo talleres en Argentina, Nicaragua y Jamaica para difundir el conocimiento de cómo organizar programas para el reacondicionamiento de computadoras. Este tipo de programas existen en diferentes etapas de implementación en Colombia, Argentina, Chile, Brasil, Bolivia, Ecuador y Guatemala1.

Vial, empresario financista, enfatiza que el éxito que puede tener un programa como el de la Fundación Vía al Futuro es que es “una manera muy práctica y fácil para las compañías de cooperar y contribuir en todo el tema de la responsabilidad social. Contribuyen y, a la vez, se quitan un problema de encima. Es un win-win, una situación de ganar para todos, los niños, la empresa y el medio ambiente”.

1Información obtenida en el website del International Development Research Center (www.idrc.ca)

Para contactar a la Fundación Vía al Futuro:
www.viaalfuturo.com
Telefax: (507) 314-1925 o 6676-9955
Email: maribel.vial@viaalfuturo.com

Fotos: Tito Herrera

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