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Panamá, potencia del “flag football”

El equipo femenino panameño es el actual campeón del mundo y seremos la sede del próximo mundial. Nada mal para un país pequeño, pero con grandes talentos.

En un año –en agosto de 2018– en Panamá veremos a más de 500 jugadores y jugadoras de flag football pasar por nuestros estadios, ya que deportistas de 18 países se reunirán aquí para disputarse el mundial de este deporte. Es un evento que no debemos pasar desapercibido pues, aparte de llenarnos de orgullo, nos sitúa en una posición privilegiada a nivel internacional.

El flag football es una modalidad de fútbol americano que se juega sin tirar al suelo al jugador contrario para detener una jugada.

Para comprender la magnitud y significado de lo que se nos avecina, es importante señalar que estos mundiales se llevan a cabo cada dos años y es la primera vez que se jugará en el Istmo –es más, es la primera vez que se disputará en América Latina–.

Panamá logró obtener la sede luego de un largo proceso que inició en septiembre del 2016, cuenta Jaime Carrizo, presidente de la Federación Panameña de Fútbol Americano. Él presentó la propuesta junto con su directiva y el apoyo del Estado panameño. Según Carrizo, potencias como Corea del Sur, Canadá y Dinamarca habían mostrado interés en ser la sede.

Cabe destacar que Panamá es el campeón de flag femenino a nivel mundial, ya que las chicas resultaron campeonas en el mundial 2016, que se llevó a cabo en Miami, Florida.

Y, ¿qué es el flag football, o fútbol de bandera? Es una modalidad de fútbol americano que se juega sin taclear. Es decir, en vez de tirar al suelo al jugador contrario para detener una jugada, el equipo defensor debe retirar uno de los dos banderines (flags) que cuelgan a los lados de la cintura de la persona que tiene la bola.

Los Kiwanis también cuentan con una liga de flag football femenino. En la foto, el Colegio Brader se enfrenta a la Academia Interamericana de Panamá en la categoría sub-15.

Este deporte lo practican hombres y mujeres, y no hay protección como hombreras y cascos; solo se utiliza un protector dental. Igual que en el fútbol americano, las anotaciones son el touchdown de 6 puntos, el safety (2 puntos) y los puntos extras.

La principal diferencia entre el fútbol americano y el flag es la tacleada. La función del cinturón con banderas es sustituir la tacleada. Así, en el momento en que la bandera es arrancada del portador se termina la jugada.

Para el mundial, la modalidad de jugada es de 5 jugadores vs 5 jugadores, aunque existen otras como 8 vs 8 que son populares en el país.

Una logística de primer mundo

Organizar este mundial no es tarea fácil. Se esperan deportistas y sus acompañantes de Japón, Corea del Sur, Austria, Noruega, Dinamarca, Suecia, Italia, Reino Unido, Finlandia, Canadá, México, Estados Unidos, Brasil, Chile, Nueva Zelandia, Guatemala y Panamá.

“La organización de un evento de esta magnitud implica el apoyo fundamental del Gobierno Nacional, la Alcaldía de Panamá y la empresa privada. Se requiere un equipo de trabajo de al menos 75 personas”, asegura Carrizo.

Así, desde ya se están dividiendo en tres comités: de servicios a las federaciones, de logística del torneo y el de mercadeo y medios de prensa.

Para el mundial, la modalidad de jugada es de 5 jugadores vs 5 jugadores. Podremos apreciar de cerca cómo estos jóvenes planean y ejecutan sus jugadas para ganar.

“Lograr realizar un evento de este nivel con tantos países de cuatro continentes brinda a Panamá una gran oportunidad de tener una exposición internacional a un gran nivel, que nos beneficia en el turismo y reafirma nuestra posición como centro del mundo una vez más”, dice Carrizo.

Sin embargo, es rápido en añadir que su principal objetivo con este evento es incentivar el deporte a nivel nacional y que el panameño tenga la oportunidad de ver en su propio país lo mejor de lo mejor del flag football del mundo y esto inspire a más personas a practicar el deporte.

En la propuesta de la organización se contempla que los juegos se realicen en el estadio Maracaná y en el Cascarita, así como en las nuevas canchas que se están construyendo en Costa del Este, dice Carrizo.

A su vez, Daniella Zúñiga, jugadora de flag football femenino y MVP del mundial 2016, ve este acontecimiento como importantísimo para el crecimiento del deporte. “Poca gente lo considera como un deporte serio y es la oportunidad para que más personas lo conozcan y entiendan que requiere entrenar tan duro como cualquier otro deporte a nivel mundial”.

¿Por qué el auge?

La Liga de Flag Football Femenino (LIFFF) de Panamá tiene grupos para todas las edades. En esta, el equipo Maverick sub-13 se enfrenta a las Wolverines.

El flag football ha tenido un éxito en los últimos años porque es un deporte que permite integrar a todos, sin importar la condición social, sexo o edad.

Hoy en día, en Panamá se estima que lo juegan más de 10 mil personas en 10 ligas masculinas y femeninas, de edades entre los 9 años hasta los 45 años.

“El flag football brinda beneficios sociales de integración, disciplina, salud, competencia sana y un alto nivel de competitividad, sin ser un deporte violento o peligroso”, asegura Carrizo.  “Este deporte permite que cualquiera pueda jugar, independientemente de qué tan pesado seas, o tu tamaño; hay oportunidades para cualquiera”.

Actualmente, uno de los pocos deportes a nivel amateur que son televisados en vivo en Panamá y que más patrocinadores apoyan el deporte.

El poder femenino

Las mujeres panameñas han demostrado el poder del deporte, y actualmente son las campeonas mundiales. En el año 2016, les ganaron hasta a equipos que llevan años en el deporte y que antes eran las campeonas mundiales, como Canadá y México.

Es más, Daniella Zúñiga, quien jugó la posición de quarterback (mariscal de campo, o QB) en el mundial pasado, fue nombrada por la IFAF (Federación Internacional de Fútbol) ¡como la mejor QB del mundo!

Daniella Zúñiga, la mejor quarterback, mariscal de campo o QB de Panamá.

Zúñiga, panameña de 27 años, comenzó a jugar a los 15. En el 2013 ya estaba en las ligas mayores, y en 2014 era de la Selección Nacional.

“En mis primeras experiencias hasta lloré a punta de frustraciones en situaciones difíciles y juegos perdidos, pero esto me ayudó a tener más carácter y cabeza fría en momentos importantes”, cuenta.

Hoy, ella también juega en el equipo campeón de Panamá, los Rebels, y fue nombrada MVP (jugadora más valiosa, o MVP por sus siglas en inglés) de la liga LIFFF.

Ella les aconseja a las chicas y chicos que se atrevan a meterse a un equipo, y que le dediquen tiempo si les gusta. Y que no dejen de ir a los juegos del mundial, que ¡será una experiencia única!

El auge del flag football en Panamá es positivo ya que es un deporte sano y competitivo que ayuda a ampliar la oferta deportiva en nuestro país. Seguramente después de la celebración del mundial se hará incluso más popular. Estaremos pendientes para apoyar a nuestros competidores.

 

Fotos

Pelota, niños y equipo planeando estrategia: Getty Images

Ligas escolares: Marti Ostrander

Foto de Daniela Zúñiga: Mike Rivera

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Marti Ostrander de Carney

Marti Ostrander de Carney

Colaborador de revista En Exclusiva