Viajes

Tesoros ocultos de nuestro país

Salirse de la rutina y aventurarse a descubrir nuevos sitios en Panamá es muy recomendado. Aquí les contamos de dos lugares que podrían formar parte de su lista para hacer turismo interno.

Cuando dicen que la riqueza de Panamá es su naturaleza, no se equivocan. Panamá tiene muchos lugares hermosos esperando ser explorados. Sin embargo, muchas veces por falta de información perdemos oportunidades únicas. He aquí dos de mis lugares favoritos en nuestro pequeño país, que seguro tendrán acogida para los aventureros y para cualquiera que desee descubrir algo hermoso en su próximo paseo.

Sendero “The Lost Waterfalls”

Lo bueno de Chiriquí es que por más veces que hayas pasado por allá, siempre hay algo nuevo que hacer. En Boquete, por ejemplo, hay numerosos senderos, fincas preciosas y paisajes que te dejan sin aliento, pero lo mejor de todo es sentir el calor con que te reciben los boqueteños. Tan solamente manejar por las estrechas calles del pueblo hace que te sientas bienvenido.

¡No te olvides de tomarle la foto al mapa! Es muy útil para realizar el recorrido.

Honestamente, no visitaba la provincia de Chiriquí desde hace unos quince años, por lo que decidí que ya era hora de volver. Hoy les voy a contar sobre la maravillosa experiencia que tuve en uno de los senderos más lindos de Boquete, “The Lost Waterfalls”. El mismo cuenta con hermosas vistas y tres majestuosas cascadas, además de mucha flora y fauna silvestre.

Para recorrer un sendero, recomiendo empezar lo más temprano posible pues, entre más temprano salgas, más oportunidades tendrás de ver animales en su hábitat con una mejor temperatura. Además, nunca se recomienda empezar un sendero en horas de la tarde, ya que una vez que oscurece es muy peligroso.

Crónica de un paseo: qué hacer y qué evitar…

La primera cascada es hermosa y sorprendentemente tan accesible, que tienes la oportunidad de acercarte a ella y realmente sentirla de cerca.

Nuestra aventura empezó a las 7:00 a. m. en punto. Ya a esa hora, estábamos en el pueblo de Boquete comprando algunas provisiones necesarias para sobrevivir por lo menos cuatro horas en el sendero. Del centro del pueblo a la entrada del sendero, en Bajo Mono, son aproximadamente 30 minutos en carro. La entrada no tiene estacionamientos por lo que toca dejar los carros estacionados a la orilla de la carretera. Pero no pasa nada. Estos senderos son recorridos a diario por turistas de todas partes del mundo.

Una vez que llegas a la entrada del sendero, hay que cruzar uno de los tantos puentes colgantes de Boquete y caminar aproximadamente de 10 a 15 minutos hasta la caseta en donde te darán las instrucciones. La entrada es de US$7.00 por persona que se utilizan para el mantenimiento y limpieza del sendero. Recomiendo tomarle foto al mapa del recorrido antes de entrar, en caso de que necesites ubicarte de manera rápida. Aunque está muy bien señalizado, en términos de dificultad lo considero intermedio ya que cuenta con escalones de tierra muy altos y áreas con mucho lodo.

Una vez que empiezas a adentrarte te das cuenta de cómo cambia el paisaje. Puedes aprovechar y fotografiar la variedad de aves, mariposas y hasta monos aulladores que habitan el área. Si visitas el sendero entre febrero y mayo, puedes correr con la gran suerte de observar quetzales en su hábitat natural.

La segunda cascada nos brinda un espectáculo precioso, a la vez que nos permite relajarnos ante el sonido del agua cayendo a un ritmo constante.

Luego de aproximadamente una hora de recorrido, te encuentras con la primera cascada. Al principio solo escuchas el agua caer por las rocas, pero a medida en que te vas acercando, aparece ante tus ojos semejante belleza. En esta cascada puedes nadar, si el agua fría te lo permite, por lo que te recomiendo que lleves un vestido de baño y otra muda de ropa liviana en tu maleta. Nosotros decidimos no mojarnos, pero sí nos quedamos un rato disfrutando de la hermosa vista que nos brindaba el lugar. Después de recargar baterías, continuamos el recorrido sendero adentro.

La segunda cascada está muy cerca de la primera –unos veinte minutos a paso regular. Esta me pareció un poco más grande que la primera, pero igual de hermosa. En esta también puedes nadar sin problema alguno. Acá no nos animamos a meternos ya que el frío estaba en su punto, pero sí aprovechamos para comer un poco de los snacks que llevamos.

La tercera cascada se encuentra al principio del sendero, pero te recomiendan visitarla de último puesto que llegar a ella es muy fácil. Toca regresar por el mismo camino y desviarse unos 5 minutos antes de salir del sendero. La cascada es igual de bella que el resto, pero con menos volumen de agua. En esta no puedes nadar, ya que llegar a la base es imposible desde el camino marcado por los guías.

El recorrido total nos tomó unas tres horas y media, contando las paradas en cada una de las cascadas. Algo que me encanta del senderismo es tomarme el tiempo de escuchar los sonidos de la naturaleza. “The Lost Waterfalls” es el sendero perfecto para esto si no tienes mucho tiempo, ya que recorrerlo no te tomará todo el día.

Datos de interés

  • Distancia: 25 minutos desde el centro del pueblo de Boquete. La dirección está guardada en Waze.
  • Precio: US$7.00 por persona (efectivo).
  • Tiempo: De 3 a 5 horas, dependiendo de tu paso.
  • Nivel de dificultad: No recomendado para niños pequeños, adultos mayores o personas con lesiones.
  • Vestimenta: Zapatillas con buen agarre, ropa de hacer ejercicios, vestido de baño, chaqueta impermeable, gorra, lentes, bloqueador, merienda, mucha agua y por último y no menos importante, una cámara para captar todos esos lindos recuerdos.

Al salir del sendero puedes lavar tus zapatillas con una manguera para uso público.

El sendero es pet-friendly, sin embargo, si vas a llevar a tu mascota procura llevarle agua, comida y bolsas para recoger sus desperdicios.

Recuerda recoger tu basura antes de irte del sendero. El sendero y sus alrededores es hogar para muchos animales que podrían enfermarse al comer de nuestros alimentos. ¡Cuidemos nuestro ecosistema!

 

Cuevas de Bayano

La represa e hidroeléctrica de Bayano se muestran en todo su esplendor.

Cuando inventamos explorar las cuevas de Bayano no teníamos idea de lo que nos esperaba. Sí, es cierto, leímos un poco para saber más o menos cómo era la mecánica, pero créanme que nada te prepara para tan grandiosa experiencia.

El recorrido en carro desde la ciudad de Panamá hasta la finca privada de donde sale la lancha hacia las cuevas es de una hora y cuarenta y cinco minutos aproximadamente (si el tranque lo permite). Para llegar a la finca, hay que cruzar la represa del río Bayano, en donde puedes parar a tomar fotos del paisaje y la magnífica represa.

A unos 20 minutos de la represa, encontrarás la finca de Bayano Adventure, quienes operan las excursiones de manera segura a las cuevas. Aquí te darán instrucciones, te facilitarán baños en caso de que desees cambiarte antes de empezar tu aventura y te darán chalecos salvavidas para los 30 minutos de recorrido en lancha.

Hay vistas maravillosas que podrás apreciar desde el recorrido que se hace en lancha para llegar a las cuevas.

Desde que te montas en la lancha hasta que llegas a la entrada de las cuevas podrás disfrutar de un paisaje único en el mundo. Debes recordar que el lago Bayano es un lago artificial, creado en 1976 a raíz de la construcción de la represa e hidroeléctrica del río Bayano. ¡Aprovecha y saca tu cámara! Si tienes suerte, el capitán te dejará nadar un rato en el lago antes de llegar a las cuevas.

En varias secciones de la cueva toca escalar grandes rocas, así que hay que estar en buena forma.

Una vez que llegas a la entrada de las cuevas, los guías te brindarán chalecos de seguridad, cascos y una linterna para tu gran aventura. Si no quieres que algunas de tus pertenencias se mojen, te recomiendo que las dejes con los chicos en la cabaña que se encuentra justo al lado de la entrada de las cuevas.

Al entrar a las cuevas, te darás cuenta de que dentro de ellas pasa un riachuelo, por lo que te vas a empapar desde un principio. El recorrido es bien oscuro, así es que debes seguir al pie de la letra las instrucciones de los guías. Debes tomar en cuenta que las cuevas son completamente naturales, por lo que si te encuentras con algún animal no debes tocarlo, ya que puede ser venenoso.

El recorrido dentro de la cueva se hace de forma organizada, utilizando equipos especiales para este tipo de actividad.

En algunas secciones de la cueva tendrás que compartir el espacio con una bandada de murciélagos. Cuando me percaté de esto entré en pánico, pero no tienes de qué preocuparte, no hacen daño alguno. Del otro lado de la cueva, podrás apreciar los diferentes tipos de árboles a tu alrededor, mariposas de todos los tamaños y colores, monos e insectos de todo tipo. Una vez que llegas al final del recorrido, te encontrarás con tu merecido premio: una piscina de agua natural para que te refresques.

En la piscina natural puedes descansar un rato, comerte un par de snacks y nadar para relajarte antes de salir de esta pequeña selva. El recorrido de regreso es el mismo, por lo que debes prepararte mentalmente para volver a compartir un espacio muy pequeño con la bandada de murciélagos (jajajaja…).

Una vez que llegas a la finca, puedes bañarte antes de emprender tu recorrido de vuelta a la ciudad.

Algo que me encantó de este paseo fue tener la oportunidad de conocer un ecosistema totalmente distinto. Estamos acostumbrados a los diferentes senderos que nos regala nuestro país, sin embargo, nada se compara con explorar una cueva natural.

Datos de interés

  • Distancia: Una hora y cuarenta y cinco minutos desde la ciudad de Panamá. La dirección está guardada en Waze – Bayano Adventure
  • Reserva tu cupo con varios días de anticipación. Para más información, visita http://www.bayanoadventure.com/
  • Tiempo: Separa todo el día para esta aventura.
  • Nivel de dificultad: No recomendado para niños pequeños, adultos mayores o personas con lesiones.
  • Vestimenta: Zapatillas con buen agarre, ropa de hacer ejercicios, vestido de baño, gorra, lentes, bloqueador, snacks, agua. Cámara y celulares que sean resistentes al agua.

Recuerda recoger tu basura antes de irte.

Como estos dos lugares hay muchísimos otros en Panamá esperando que los explores de manera responsable. Desde playas secretas, senderos kilométricos y montañas llenas de vida silvestre hasta un sinfín de museos llenos de historia y conocimiento. Aprovecha tus días libres para aventurarte a visitar lugares nuevos, ¡conoce tu país!

Fotos: Cortesía de la autora

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Karina Samaniego

Karina Samaniego

Hoy en día cursa un MBA con énfasis en Marketing en la Universidad Interamericana de Panamá. Licenciada en Negocios Internacionales por Empire State College – University of New York. La pasión por descubrir nuevos lugares siempre ha vivido en ella por lo cual decidió fundar su proyecto de turismo interno, Camino Tamarindo, en el 2016. Desde entonces, se ha dedicado a explorar Panamá plasmando cada una de sus aventuras en su blog personal.