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Amigos de cuatro patas: ¿Por qué el perro es el mejor amigo del hombre?

Los mejores amigos del hombre nos brindan mucho más que compañía y buenos momentos. Aquí le damos varios datos interesantes de esta relación tan especial.

Hace ya unos 30,000 años el ser humano le abrió sus puertas por primera vez a un animal salvaje, el lobo. En ese momento, inició una de las maravillas más curiosas de la evolución. Poco a poco, siempre al lado del ser humano, ese lobo se fue transformando en una ayuda invaluable para cuidar nuestro ganado y territorio, buscar alimento y protegernos. Ningún otro animal ha tenido un vínculo tan estrecho con el ser humano, evolucionando y adaptándose completamente a vivir con nosotros y para nosotros.

Los perros se han convertido en parte de nuestra familia, a la vez que ellos nos han hecho parte de su propia manada. Por esto, los perros son extremadamente leales a sus dueños. No nos ven como humanos, nos ven como sus “hermanos”.

Incluso, un estudio parece demostrar algo que cualquier dueño de perros ya sabe, que los perros parecen sentir emociones por sus dueños. Mediante imágenes del cerebro canino, se demostró que el cerebro responde con más intensidad cuando son los propios dueños quienes les ofrecen comida que cuando lo hace un extraño.

¿Por qué tener un perro?

Aunque muchas personas tienen perros por tener una compañía, se sabe que los perros aportan muchos beneficios a nuestra salud, tanto física como mentalmente:

  • Las personas que tienen perros suelen reír más y tener menos riesgo de desarrollar depresión.
  • Igualmente, los perros nos impulsan a ejercitarnos y salir de nuestras casas, facilitándonos llevar vidas más sociales y activas.
  • También, se ha visto que después de una enfermedad seria, como un infarto, las personas con perros se recuperaban hasta dos veces más rápido que aquellos sin perros.
  • Incluso, parece que son beneficiosos para los niños pequeños. Estudios realizados sobre alergias y asma encontraron que los niños expuestos a ambientes con perros tenían menos riesgo de desarrollar enfermedades alérgicas y creaban más tolerancia; probablemente, porque están expuestos de manera temprana a muchos alérgenos (pelo de perro, caspa, polvo del suelo, pólenes del exterior) que los perros llevan encima.

En resumen, tener un perro puede llevarnos a ser más balanceados en nuestra vida y, en general, más felices.

Maravillas de la evolución: tu perro te entiende

Cualquier persona con un perro le dirá que su perro parece comprenderle. Incluso, parecen saber cómo actuar según nuestro humor. Aunque se sabe que los perros detectan nuestro olor, tono de voz y lenguaje corporal, todo indica que también pueden leer expresiones humanas.

Recientemente se ha realizado un estudio muy interesante en el Reino Unido respecto a esta habilidad. Tanto a perros como a personas les mostraban imágenes de diversas expresiones faciales humanas (feliz, molesto, triste), objetos aleatorios y caras caninas. Las personas, por instinto y de manera subconsciente, miramos a la región justo a un lado del ojo derecho, donde las expresiones suelen ser más claras. Los perros fueron los únicos animales que miraron exactamente hacia el mismo lugar cuando se les ponía una cara humana; es decir, intentaban leer la expresión facial. Incluso, se vio que cuando la expresión era negativa (enfado) los perros presentaban elevación de la frecuencia cardiaca y datos de ansiedad. Usted puede hacer el experimento. Si tiene un perro, llámelo y sonríale de la manera más evidente posible. Probablemente, correrá hacia usted o le moverá la cola, porque para ellos una sonrisa es igual a cosas buenas.

El arte de comprender el idioma de tu perro

Aunque los perros son muy buenos entendiéndonos y hay personas que se dedican a comprenderlos, la gran mayoría de nosotros somos algo deficientes respecto a su idioma. Los perros se comunican sobre todo con señales corporales y suelen ser muy evidentes. Todos conocemos el significado de mover la cola, pero algunos signos son algo más difíciles de entender, como un bostezo, que en un perro suele ser un dato de ansiedad o de apartar la mirada, una señal de sumisión y estrés. La mejor manera de aprender es observar a nuestro propio perro con apoyo de guías en el lenguaje canino o libros escritos con este fin. Existen sitios interesantes para iniciar como (https://soyunperro.com/lenguaje-canino/) y (https://www.srperro.com/consejos/educacion-canina/las-senales-de-calma-el-lenguaje-universal-de-los-perros). Mientras más aprendamos acerca de cómo se comunican los perros, más fácil nos será detectar su humor y señales de “alerta” a las que debemos prestar atención. Por ejemplo, los perros darán muchas señales antes de una pelea real con otro perro o nos demostrarán con claridad (para ellos) cuando una situación les causa ansiedad.

El negocio de complacer a los perros

Estamos en el principio de un “boom” económico con relación a las mascotas. Es una de las industrias con el crecimiento más explosivo, con un promedio de gasto mensual de 150 dólares por mascota al mes. Solo en Estados Unidos, el año pasado se gastaron 72 mil millones de dólares, el equivalente al producto interno bruto de 39 países juntos de la lista de PIB (producto interno bruto) del Banco Mundial. Esta explosión se debe, sobre todo, a personas de 40 años o menos, y la tendencia va en aumento, con un crecimiento anual de la industria del 5 %. Hasta el 62 % de los “millenials” y los de la generación Z tienen una mascota y muchos buscan incluirla en todas las actividades diarias. Según la revista International Business hasta el 79 % de las personas prefiere dejar de comer fuera o irse de vacaciones si su perro necesita algún sacrificio económico como tratamiento médico.  Además, en los últimos diez años, el número de personas que viajan con perros ha aumentado de 19 % a casi 40 % según datos de la revista Forbes y los hoteles no se han quedado atrás. Hasta 60 % de hoteles a nivel mundial acepta mascotas e incluso ofrecen cuidadores de perros durante el día si queremos visitar algún museo.

El trabajo como forma de vida

Aunque la mayoría de los perros tiene como actividad principal ser acompañantes de sus humanos, esta habilidad de entendernos junto con sus propias habilidades caninas les ha permitido desarrollar una infinidad de trabajos. Tenemos perros que continúan realizando los mismos trabajos que sus antecesores como controlar y proteger el ganado; pero muchos tienen nuevas misiones como la de asistencia. El ejemplo más conocido es el de perro guía para ciegos, pero algunos perros de asistencia han sido entrenados para reconocer e incluso anticipar convulsiones en pacientes epilépticos y buscar ayuda; detectar niveles de azúcar en diabéticos, o incluso traer medicación o llamar a números de emergencia con teléfonos adaptados.

Otros trabajos que pueden desempeñar con gran precisión son de búsqueda y rescate humano, como detectores de bombas, drogas y hasta plagas como termitas en una casa. Un campo que está en investigación es el uso de perros capaces de detectar cáncer en muestras de laboratorio, como el cáncer de pulmón en estadio inicial, a través de muestras de orina o saliva.

Aunque los perros pueden tener capacidades extraordinarias, su principal misión es estar con nosotros, adaptándose a cualquier necesidad que podamos tener. Los perros han evolucionado con nosotros, pero nosotros también nos hemos adaptado a su presencia. Por esto y más, a este increíble animal le seguimos abriendo las puertas y compartiendo nuestras vidas; y ellos, a cambio, lo dan todo por nosotros.

 

 

Fotos: Getty Images 

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Dra. Ana Melissa Anzola

Dra. Ana Melissa Anzola

Panameña, médica de profesión. Forma parte del Servicio de Reumatología del Hospital General Universitario Gregorio Marañón de Madrid, donde completa su formación como especialista. Tiene especial interés en la Genética y la Inmunología Clínica, la ecografía del aparato musculoesquelético, las enfermedades inflamatorias autoinmunes y el manejo apropiado del dolor crónico, sobre todo de cara a su impacto en la calidad de vida. Todo lo anterior apoyándose siempre en la evidencia científica, a lo que contribuye en la actualidad con un trabajo sobre el tratamiento de la artritis reumatoide (Metrotexato oral vs subcutáneo: ¿logramos lo mismo?), además de colaborar con el Registro Español de Lupus Eritematoso Sistémico. Escribe para la revista En Exclusiva desde 2008.