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Lo último de la nueva normalidad y la digitalización

La digitalización se ha convertido en el instrumento clave de este nuevo estilo de vida que nos ha tocado asumir y que parece no dar vuelta atrás.

Solo a principios de este año los panameños considerábamos casi imposible que los tentáculos del COVID-19 llegaran a nuestro país. Para nuestra sorpresa, a mediados de marzo oficialmente se registraron los primeros casos y prácticamente de la noche a la mañana fuimos “encuarentenados”, forzados a adaptarnos a nuevos hábitos de consumo, de socialización, de estudio y hasta de hacer ejercicio, incluyendo algo que no imaginamos nunca se haría realidad tan pronto: el trabajo remoto.

El aceleramiento de estas nuevas tendencias y comportamientos comenzaron a apoyarse con mayor fuerza en la digitalización para poder realizar nuestro día a día sin necesidad de entrar en contacto físico con personas fuera de nuestra burbuja familiar.

En corto tiempo, muchos nos hemos acostumbrado a vivir bajo esta nueva normalidad digital que parece no tener intenciones de irse en el futuro cercano y a la que hemos aprendido a sacarle el mayor de sus beneficios.

Vamos a donde usted necesite

Ya podemos pedir casi cualquier cosa a domicilio, tendencia que se ha acelerado debido a la pandemia.

Teniendo en cuenta que durante esta pandemia la mayoría de los comercios han tenido que mantenerse cerrados presencialmente y que su reapertura está siendo gradual, muchos se han enfocado en satisfacer nuestras necesidades, trayéndonos sus productos a donde quiera que estemos.

Por esto, no es de extrañar que el servicio a domicilio haya empezado a gozar de una demanda más alta de la normal y probablemente veamos cada vez más restaurantes, farmacias, supermercados, floristerías y tiendas de ropa, entre otros negocios, desarrollar sus propias aplicaciones de delivery para llevar un control más directo de sus domicilios y así cuidar el porcentaje de las ventas al no tener que tercerizar este servicio.

Como dato curioso, es interesante señalar una nueva tendencia que se ha venido acelerando en varios países debido a la pandemia, pero que aún no ha llegado a Panamá: la del uso de drones para hacer deliveries de comida y medicinas. Este medio de transporte electrónico es una excelente manera de prestar un servicio a domicilio de paquetes pequeños sin poner en peligro a sus clientes, así como de acortar el tiempo de reparto en comparación al tradicional motorizado.

Flirtey y Flytrex son solo dos ejemplos de empresas de drones que se dedican a llevar comida a zonas urbanas. Asimismo, la compañía de reparto con drones autónomos, Zipline, viene llevando suministros médicos, sangre y vacunas a hospitales en lugares remotos de Ruanda y Ghana, desde hace algunos años, y ahora ha estado despachando medicinas y equipos de protección personal, durante la pandemia, a un centro de salud en Charlotte, Carolina del Norte.

Comercio electrónico: el común denominador de hacer shopping

Por otro lado, las compras y ventas por internet y redes sociales también han contado con la misma suerte. Para muchos, el comercio electrónico —conocido en inglés como ecommerce— se nos ha convertido en el método más cómodo y sano para adquirir productos. De hecho, a quienes antes no estábamos tan familiarizados con este tipo de plataformas digitales nos ha tocado aprender a utilizarlas para no tener que salir de casa.

Hemos visto cómo muchos negocios en Panamá han desarrollado páginas web y le han metido más recursos a las ventas por Instagram. Así me lo confirmó una diseñadora de interiores: “El 95% de las consultorías y trabajos que me han salido últimamente han sido gracias al Instagram”.

Esta tendencia es una buena noticia para cualquier tipo de negocios, en especial para los pequeños emprendedores, ya que amplía las posibilidades de exponer sus productos y servicios, potencializando sus marcas y aumentando sus ventas.

Irónicamente,  si antes no era tan común comprar online, en unos meses, cuando todo reabra por completo, lo extraño será ir a comprar de forma presencial.

Las reuniones virtuales

¿Quién se hubiera imaginado que algún día sería una práctica común el celebrar bodas, cumpleaños, baby showers, graduaciones y otro tipo de eventos sociales y académicos por medio de una aplicación tecnológica?

La socialización es indispensable para el ser humano y el no poder ver a nuestros seres queridos y amigos físicamente nos afecta. Por esto, hemos tenido que utilizar programas de videollamadas como Whatsapp y aplicaciones como Zoom y Google Meet para poder sentirnos un poco más cerca en medio de la distancia.

En el caso de Panamá, las graduaciones de las escuelas con calendario internacional —realizadas en junio— fueron celebradas por medio de Zoom con escenas pregrabadas de la entrega de los diplomas a los graduandos por parte de cada padre de familia y con videos de los directores y vicerrectores. Al cierre del evento, muchas familias se quedaron pegadas a las pantallas, brindando por el éxito de sus hijos desde sus hogares.

Muchos niños y adultos han tenido que celebrar su cumpleaños durante la pandemia, encontrando formas creativas de compartir con sus seres queridos.

Los cumpleaños por Zoom han sido otra de las tendencias más populares. En el caso de los chiquillos, payasos y magos han amenizado fiestas; mientras que en otros, los invitados han recibido un kit de manualidades o experimentos para usarlos durante la celebración virtual.

Los adultos no se han quedado atrás y algunos han querido celebrar su vuelta al sol mandando un set para hacer pizzas o preparar cocteles con amigos a través de una pantalla.

En cuanto a los pasatiempos, algunos amantes del vino se las han ingeniado para seguir degustándolos, contratando a sommeliers que les den las catas de manera virtual. También artistas o seguidores del arte han continuado sus pinceladas y estudios con profesores y amigos por medio de los aparatos electrónicos. Otros grupos han innovado reuniéndose para tomar cursos virtuales de todo tipo en conjunto, incluyendo clases de cocina, todo en nombre de la nueva normalidad.

Incluso bajo esta nueva tendencia digital se han visto aceleradas las citas médicas por videollamada. Esta práctica hubiera sido impensable hace unos meses. No obstante, ahora, bajo la premisa “Quédate en casa”, los mismos doctores han incentivado las citas médicas de manera virtual para chequeos de rutina que no necesiten de una visita física al consultorio u hospital.

Estas diversas demandas se han visto reflejadas en el valor de las acciones de las más reconocidas empresas de tecnología cotizadas en bolsa desde el 16 de marzo, fecha aproximada en que empezó la cuarentena en nuestro país.

De acuerdo a las cotizaciones de bolsa del NASDAQ, hasta el pasado 10 de septiembre, la acción de Zoom Video Communications, Inc. (ZM) ha incrementado un 256%; Microsoft Corporation (MSFT), propietaria de Teams, ha subido un 52% y Alphabet Inc. (Google), dueña de Meet, se ha incrementado en un 42%.

¿Adiós al papel moneda?

Otro de los nuevos hábitos liderados por la digitalización debido a la pandemia es la disminución del uso del papel moneda o de cheques para recibir o realizar pagos.

La cantidad de desinformación y sobreinformación que recibimos a diario sobre si el virus se queda o no en las superficies, ha inclinado a muchas personas a preferir métodos de pago que no involucren el contacto físico con ellos.

Ahora vemos más pagos por ACH y, en el caso de Banco General, se ha notado una aceleración en el crecimiento de la cantidad de clientes que usan la aplicación del banco y cada vez más Yappy, uno de sus instrumentos de pago, que cuenta con más de 400,000 clientes registrados.

¿Será que este es el comienzo del fin del papel moneda y de los cheques en nuestro país? Creo que en este aspecto aún queda tela por cortar, ya que muchos negocios se manejan con esta forma de pago, aparte de que la misma es regularmente utilizada para propinas y compras de poco monto, pero ciertamente la tendencia a disminuir su uso es cada día mayor.

Trabajo remoto: ventajas y desafíos

Los padres con niños pequeños enfrentan el reto de trabajar de forma remota con los pequeños en casa.

Uno de los cambios más abruptos que han tenido que vivir los panameños, y que amerita unos cuantos párrafos más que el resto de las otras tendencias digitalizadas, es el trabajo remoto.

Pese a que esta modalidad es practicada desde hace décadas en muchos países del mundo, los panameños, en general, siempre habían estado acostumbrados a ir diariamente a la oficina, relacionarse físicamente con sus colegas y tener su propio espacio privado, fuera pequeño, mediano o grande, para realizar su jornada laboral.

Al tener que trabajar de puertas para adentro en nuestras casas el escenario cambió radicalmente, planteando nuevos retos y normas para lograrlo, lo que requirió de un período de adaptación para cumplir con esta nueva realidad de parte de todos: empresarios, colaboradores y hasta las organizaciones sin fines de lucro que siguieron operando para apoyar a los más vulnerables desde el día uno.

Aunque la apertura laboral se ha empezado a dar por etapas, lo cierto es que el trabajo remoto continuará presente entre nosotros y ciertamente nos ha planteado desafìos importantes:

  • La falta de una óptima conectividad. Cuando todo un hogar depende de la digitalización para operar se hace esencial tener una buena conexión a internet, un ancho de banda alto y, en caso de ser necesario, actualizar el router. Incluso, puede convenir conectar la computadora de la oficina directamente por cable al router para evitar interferencia de WIFI, así como contratar un servicio de internet dedicado y separado del familiar para aquel que lo requiera.  A nivel de país, uno de los principales retos que tenemos es el de proveer acceso al internet y aparatos electrónicos a miles de niños y jóvenes que deben continuar su educación a distancia.
  • Las distracciones dentro del hogar y la falta de espacio. Mientras muchos padres intentan trabajar y cumplir su horario, la algarabía de los niños es un factor de desconcentración. Además, su aprendizaje virtual ha sido un regreso obligado a la escuela para algunos padres, a quienes les ha tocado acomodar su agenda para convertirse en asistentes y tutores personales de sus hijos.
  • Los quehaceres diarios. Muchas familias se han visto obligadas a alargar sus días o a reajustar su agenda laboral para poder multiplicarse y cumplir todas las tareas a la vez. Para esto, lo aconsejable es sincronizar un plan de rutina en el hogar, así como  acomodar espacios delimitados en donde cada miembro pueda cumplir sus funciones de manera armoniosa y eficaz. Y, en dicho acomodo, una buena silla ergonométrica frente al monitor es indispensable.
  • Mantener la información segura. El robo de información o fraude por internet es pan de cada día. El uso de una red privada virtual (VPN) o un software para controlar la computadora del trabajo desde la casa podrían minimizar este riesgo.

Pero no todo ha sido una lucha. A muchos, esta adaptación digital para mantenerse productivos les ha brindado valiosas experiencias y enseñanzas. Algunos de los beneficios más palpables que hemos obtenido son:

  • Nos hemos vuelto más eficientes. Es un hecho que la digitalización ha agilizado las reuniones laborales, haciéndolas igual o más productivas que antes, cubriendo más en menos cantidad de tiempo.
  • Nos ha permitido trabajar desde diferentes lugares y latitudes. Muchos ejecutivos se han dado cuenta de que, para tomar ciertas decisiones, no es necesario reunirse presencialmente. A su vez, muchos empleadores también han notado que, dependiendo del cargo, un número de sus empleados pueden continuar laborando en sus empresas sin la necesidad de ir a su puesto de trabajo diariamente.
  • Hemos descubierto que una mejor calidad de vida es posible. El trabajo remoto les permite a muchos empleados, que normalmente les tocaba madrugar o regresar a sus casas bien entrada la noche, tener más tiempo en familia o disfrutar más de sus hobbies y tiempo de ocio, importantes para el bienestar personal.
  • Hay quienes han logrado avanzar más desde casa que cuando trabajaban en la oficina, ya que se han ganado el tiempo que antes  permanecían en el tráfico.

    El trabajo remoto tiene ventajas y desventajas, dependiendo de nuestra actitud y cómo nos organizamos.

Ya no será una “nueva normalidad”

Lo que ahora llamamos “nueva normalidad” con el tiempo y la costumbre se convertirá en algo común. Nuestros hijos más pequeños crecerán con ella y escasamente se acordarán de la transición que nos tocó pasar.

De igual forma, la digitalización total en muchos aspectos de nuestra vida iba a llegar tarde o temprano. Esta pandemia simplemente la ha acelerado y, quizás, el hecho de haber entrado tan abruptamente en ella no haya sido tan contraproducente. De hecho, nos ha ayudado a aprovechar las tecnologías digitales que ya estaban en nuestras manos para poder pedalear durante estos tiempos tan estresantes y salir adelante transformándonos, evolucionando y logrando lo que, antes de marzo, hubiésemos imaginado imposible.

 

Fotos: Getty Images

 

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Vanesa Restrepo de Rinkel

Con casi 20 años de experiencia en el medio escrito, esta comunicadora social radicada hace 10 años en Panamá, ha trabajado para reconocidos periódicos en Londres y Colombia antes de empezar a escribir para revistas panameñas como En Exclusiva con la que lleva colaborando casi seis años.