Deportes

La influencia de la tecnología en los deportes

La tecnología no solo ha transformado los deportes, sino también a los atletas, los implementos, las mediciones y hasta la manera en que los disfrutamos.

Es claro que la competitividad es parte de nuestra naturaleza, impresa profundamente en nuestro ADN, y la existencia misma de los deportes es prueba de ello. Al repasar los orígenes de las pruebas competitivas, notamos que desde aproximadamente el año 4000 a. C. ya en Egipto se practicaban deportes clásicos como el tiro de la jabalina y el salto alto, tal como sugieren ciertos utensilios que datan de esa fecha. Desde entonces hasta ahora ha habido una evolución paulatina de los deportes, pero quizás lo menos obvio sea que, de unos años para acá, los avances tecnológicos en varios campos han propiciado un impacto significativo en muchos de los deportes que hoy conocemos, practicamos y seguimos.

¿Y cuáles son algunos de los grandes cambios que ha generado la tecnología en los diferentes deportes y el impacto que esto ha tenido en los atletas y en su desempeño?

Los sistemas de cámaras rápidas en el fútbol asisten al árbitro en decisiones claves para el juego como, por ejemplo, la entrada de un gol o la decisión de pitar un pénalti.

Para mí, el ejemplo más claro del impacto de la tecnología en los deportes lo constituye el uso de un sistema de cámaras denominado “Hawk Eye Technology” en muchos juegos, como el fútbol americano, el soccer, el tenis, el voleibol y el hockey. Básicamente, se trata de un sistema de cámaras rápidas puestas en diferentes partes del estadio que filma el partido desde diferentes ángulos en busca de tener una visión 360 grados de todo lo que pasa en la cancha. Este sistema es utilizado para revisar jugadas dudosas en las cuales se crea disputa sobre si estuvo dentro o fuera o si fue una anotación o no.

¡Imagínense la cantidad de jugadas y cambios en decisiones que se dieran si hubiéramos tenido esta tecnología o modalidad un poco antes, como cuando se dio el famoso gol de Maradona (el gol de la mano de Dios)! Al ritmo que va la inteligencia artificial, no me sorprendería que, en un futuro muy cercano, los árbitros sean totalmente reemplazados por computadoras que podrán examinar todo en tiempo real. Ese sí que es un cambio radical y puede ser que ya esté aquí: recientemente en el US Open (uno de los torneos de tenis más famosos del mundo) eliminaron por completo los jueces de línea y monitorearon las jugadas únicamente confiando en el sistema Hawk Eye Live. De hecho, el único juez que mantuvieron es el juez central y el sistema hasta cantaba out cuando una bola estaba fuera. ¡Increíble!

Si la forma de monitorear los partidos se ha transformado, ni hablar de la tecnología disponible para darles seguimiento a los mismos atletas. Mediante relojes, chalecos y diferentes sensores se puede llevar un control detallado del rendimiento físico y hasta monitorear los signos vitales de los atletas, tanto durante el entrenamiento como en el mismo juego, para poder tomar decisiones sobre cómo mejorar sus rutinas, dieta, ejercicios e intervenciones, entre otros. Este tipo de instrumentos tecnológicos ya es utilizado en varias disciplinas. Uno de los más conocidos es el chaleco Catapult, actualmente utilizado en muchos deportes durante el entrenamiento para recopilar una cantidad importante de información sobre el desempeño y sacar estadísticas de cada jugador. El chaleco cuenta con múltiples sensores, GPS y un procesado central el cual recopila y guarda toda la información para que luego sea analizada en una computadora. Con este tipo de información los entrenadores pueden llegar a tomar miles de decisiones personalizadas para cada jugador, como tipos de ejercicios, régimen de dieta y hasta qué movimientos evitar para evitar lesiones.

 

Gracias a la tecnología, las personas que practican deportes pueden monitorear su ritmo cardíaco y otros indicadores de salud; además pueden elevar sus capacidades y seguridad gracias a ropa y zapatillas especiales.

Es válido también mencionar otro tipo de tecnología que no es tan visible, pero que impacta un sinnúmero de deportes: la vestimenta y el equipo de seguridad de los atletas. Desde la ropa, las zapatillas, los cascos, las raquetas, hoy en día todo lleva un diseño que es impactado directamente por análisis de data y estudios de miles de horas de pruebas en busca de elevar las capacidades y la seguridad de los atletas. Para ponerles un ejemplo de lo que me refiero, piensen en lo siguiente: Usain Bolt actualmente es la persona más rápida del mundo. En parte es por el tremendo atleta que es, pero también tiene que ver con su dieta, entrenamientos, zapatos, ropa y hasta a la superficie donde corre. Aquí te va, ¿qué pasaría si le pudiéramos dar todo esto a un corredor de los años 80, por ejemplo, que no tenía ninguna de estas ventajas tecnologías? ¿Crees que sería otra la historia?

El equipo detrás de cada carro de la Fórmula 1 actúa basándose en un sinnúmero de datos tecnológicos recibidos en vivo. Hasta el cambio de llantas en segundos es monitoreado.

Y si hablamos de deportes con una carga tecnológica alta, uno de los que más me asombra es la Fórmula 1. Los fanáticos que siguen este deporte no me dejarán mentir sobre la impresionante cantidad de pantallas, computadoras y sensores alineados para recopilar mediciones que apoyen al piloto a llevar el carro a sus límites máximos y así ganar la carrera. Cada equipo tiene entre 250 y 600 personas en planilla y gran parte de ellas en todo momento está analizando la información proporcionada por los miles de sensores ubicados en el carro y en el piloto. Lo más impresionante es que, aunque el auto suba a velocidades de 350 km por hora, la información transmitida por el mismo es conocida en tiempo real por el equipo que la está analizando. Esto lo convierte en el vehículo más conectado del mundo. Lo mejor es que los avances hechos a este nivel permean de una manera u otra a los carros de producción masiva que utilizamos en nuestro día a día.

Otro deporte que a simple vista pareciera no haber sido afectado mucho por la tecnología es el béisbol, pero te sorprenderá saber lo tecnológicamente avanzado que es este deporte. Desde el 2015 se implementó una tecnología llamada Statcast, a la que al principio los equipos y entrenadores no le prestaban mucha atención, pero que una vez que había recolectado suficiente data se convirtió en el pan de cada día de todos los directivos de los equipos. Hoy en día, todos los equipos tienen acceso a absolutamente toda la data y estadísticas generadas por este sistema, pero ningún equipo comparte su mecanismo de procesamiento de dicha información para mantener cierto nivel de competitividad entre ellos de una manera justa y equitativa.

 

El béisbol es un deporte que utiliza la tecnología para analizar estadísticas y tomar mejores decisiones.

Y es que quien sabe de béisbol sabe que este es un deporte de estadísticas y con toda esa información que ahora hay disponible, el equipo que mejor procese la data tiene una leve ventaja sobre los demás, ya sea para crear estrategia, cambiar jugadores o simplemente para elegir la alineación. El sistema consiste en cámaras de alta definición, radares Doppler y un sistema computacional potente, el cual es importante para procesar toda la data que se recibe. Alrededor de 7 terabytes de data se reciben por juego, así que ya te podrás imaginar cuánta información hay disponible. Además, para impresionar a los fanáticos, la computadora analiza toda esta información y escoge las jugadas más interesantes para presentarlas. De otra forma, una persona tendría que pasar horas viendo toda la información como lo hacían antes cuando toda la data se llevaba manualmente. Con el uso de esta tecnología, los directivos de los equipos ahora pueden tomar mejores decisiones al momento de los entrenamientos, de hacer la alineación de bateo, de escoger quién lanzará… en fin, es supervaliosa para tomar miles de decisiones que pueden cambiar el resultado de un juego.

Y si nos salimos del campo de juegos y nos vamos a los millones de espectadores que siguen los deportes de manera virtual, es un hecho que la tecnología y la globalización digital han creado una mayor audiencia y preferencia para todos los deportes, incluso para aquellos que eran considerados locales. Porque cuando un video de una buena jugada o de un buen momento cómico (blooper) puede ser reproducido millones de veces en redes sociales como YouTube, Tiktok o Instagram, esto les abre los ojos a personas de todo el mundo sobre la existencia de nuevos deportes o de jugadas que se han creado, y los pone de moda.

Un ejemplo perfecto es el pádel que, aunque nació en México en los años 60, durante los últimos dos años se convirtió en una sensación mundial por ser al aire libre y solamente jugar cuatro personas a la vez. Yo lo juego y les puedo asegurar que en Panamá las canchas están llenas, se están haciendo más y los insumos para jugarlo se acaban apenas llegan. Y, ciertamente, la tecnología ha propiciado que más gente lo practique ya que en un mismo día, en línea y sin tan siquiera moverte de la computadora, puedes buscar dónde venden los implementos, comprarlos con entrega a la casa, ponerte de acuerdo con 3 amigos, reservar y pagar la cancha para jugar. Esto, sumado a que en minutos a través de tu computadora o celular puedes aprender sus reglas, técnicas y mejorar tu juego con videos, demuestra cómo la tecnología transforma los deportes y mueve las masas hacia ellos.

El pádel es un deporte relativamente nuevo, pero lleno de tecnología. En Panamá se practica desde hace varios años.

Si algo queda claro es que la tecnología ha pasado a jugar un rol muy importante en los deportes y que esto no va a parar, desde las ventajas que les brinda a los atletas profesionales, hasta la tranquilidad que les proporciona a los jugadores eliminando el error humano o hasta el favoritismo por parte de los árbitros. Estos avances tecnológicos no solo se ven a el nivel profesional, ya existen gadgets y aplicaciones que nos permiten a nosotros, los jugadores amateurs, apoyarnos también en la tecnología para mejorar y avanzar en los deportes. ¡La tecnología está aquí para quedarse, por lo que te recomiendo que te familiarices con ella y la adoptes para que no te quedes atrás!

Fotos: Getty Images
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Carlos Chamorro

Mejor conocido como iChamo, es un apasionado por la tecnología, que la comparte a través de su blog y redes sociales como @ichamotech. Busca siempre mantener a sus seguidores “al día con la tecnología”, y enseñarles a sacarle el jugo a sus gadgets. Además es escritor, presentador y emprendedor siempre desde un ángulo techy y tiene una larga trayectoria en el mundo de ventas. Y ahora fusiona sus dos pasiones, tecnología y ventas en su nuevo emprendimiento Nivel10.