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La responsabilidad social no es solo para las grandes empresas

La responsabilidad social es una forma de hacer de negocios.  En ese sentido, todas las empresas, no importa su tamaño, pueden hacerlo.

 

Como gerente de Responsabilidad Social de Banco General he tenido la oportunidad de compartir en diferentes foros las experiencias del banco en cuanto a su gestión socialmente responsable. Varios empresarios y ejecutivos me han expresado que les parece positivo incorporar la responsabilidad social como parte de su visión de negocios, pero que su empresa es muy pequeña y sus recursos limitados para poder tener este tipo de programas. “Estoy segura que ya lo hacen y lo pueden expandir”, es mi respuesta. Lo que pasa es que para muchos aún no está claro el concepto.

La responsabilidad social o RSE empieza a lo interno de la empresa. Es una forma de tomar decisiones en la que se piensa en la sostenibilidad de la organización a largo plazo y no solo en maximizar el retorno de la inversión a corto plazo. En otras palabras, hay un compromiso con el o los accionistas, pero también hay compromiso con otros grupos de interés. Más que programas, son procesos y va mucho más allá de una donación. Para beneficio de quienes se han hecho estas mismas preguntas, hago un repaso de las dudas más comunes que surgen al hablar de RSE.

 

Si no tengo nada estructurado, ¿cuál sería el primer paso para empezar a formalizar la responsabilidad social en la empresa?

Lo primero sería elaborar un código de ética y conducta. En algunas empresas grandes es un libro con muchas páginas. Pero en muchas otras, es una página con solo 10 o 20 comportamientos esperados. Es decir, algo sencillo y al punto. Este documento es importante para formalizar la cultura de la empresa, guiar a los nuevos colaboradores y poner en blanco y negro qué se espera de ellos.

Adicionalmente, el código de ética debe ser un documento vivo, de aplicación práctica. ¿Cómo lograrlo? El líder o líderes de la empresa deben conversarlo siempre que puedan y se puede refrescar su contenido de manera sencilla en reuniones o comunicaciones internas.

Otra forma de comprometerse a tener procesos formales de responsabilidad social es elaborando algunos indicadores para medir esta gestión. Pueden ser 3, 5, 8 o los que se consideren necesarios. Por ejemplo: “Reducir el consumo energético de la empresa en 2% para el próximo año”; “Ofrecer 10 horas de voluntariado por colaborador al año”; “Adaptar la entrada para personas con discapacidad para el 2018”. De esta forma, con objetivos e indicadores, podemos formalizar este compromiso. En fin, crear y nutrir una cultura en la que practiquen los principios de RSE.

 

Los códigos de ética en las empresas buscan formalizar las reglas y conductas esperadas de todos sus directores, ejecutivos y colaboradores. Es un documento que debe haber sido consultado y practicado para que tenga validez.

Los códigos de ética en las empresas buscan formalizar las reglas y conductas esperadas de todos sus directores, ejecutivos y colaboradores. Es un documento que debe haber sido consultado y practicado para que tenga validez.

¿Cómo puedo saber qué más puede hacer mi empresa para ser más socialmente responsable?

Es un tema amplio, pero una excelente forma de conocer más a fondo sobre el mismo es con la Norma ISO 26000, que nos da una guía clara de qué debe hacer una empresa para ser socialmente responsable y es fácil de acceder a ella por internet.

 

No tengo recursos para que alguien se encargue de esto, ¿cómo hago?

Un error común es pensar que una persona se debe encargar. La RSE debe ser una gestión integral y cada persona de la empresa puede aportar desde su área de trabajo. Quien maneja la administración puede ver el tema de eficiencia; el gerente debe ver el tema de cultura organizacional; el vendedor debe ver el tema de la responsabilidad social con el cliente; el que maneja recursos humanos debe ver la responsabilidad con los empleados; y así, sucesivamente.

 

Se habla mucho de la responsabilidad social con los empleados, ¿esto a qué se refiere?

Lo más importante de una gestión laboral responsable es un trato justo y equitativo y la igualdad de oportunidades para los colaboradores, tema que muchas empresas pequeñas y medianas cumplen. Pero se puede hacer mucho más.

La base de la responsabilidad social es hablar y conocer las expectativas de los stakeholders o grupos de interés: esos grupos que son impactados por la empresa. En cuanto a los colaboradores, ¿cómo abrir este diálogo con ellos?

Dependiendo del tamaño de la empresa, se puede coordinar un desayuno o almuerzo mensual, trimestral o anual con un grupo de colaboradores y el gerente general o dueño. Sin agenda, sin pretensiones. Un espacio abierto para conocer las inquietudes de los empleados, dedicarles tiempo, eliminar los rumores de pasillos y que se sientan escuchados. Aquí también se puede compartir la visión del líder y los planes para la organización en la que trabajan.

En las empresas grandes hacemos encuestas de clima organizacional, evaluaciones, contamos con buzones de quejas, líneas telefónicas para denuncias de faltas, pero también hacemos esto: un conversatorio con el presidente de la junta directiva. Y de estos conversatorios han surgido grandes ideas para el personal que han mejorado la gestión de recursos humanos.

Otro tema sencillo que está alineado a una gestión socialmente responsable en el ámbito laboral es proporcionar a los empleados el desarrollo de habilidades y formación. En las empresas grandes se tienen centros de formación estructurados pero las empresas pequeñas pueden ayudar a sus colaboradores de formas más sencillas. Una o dos veces al año se puede traer a algún experto a dar una charla a lo interno de la empresa, quizás una capacitación técnica o sobre temas de interés relacionados a la crianza de los hijos, crecimiento personal, tantos temas que son de preocupación para los colaboradores. Es una inversión pequeña que se aprecia mucho dentro de la fuerza laboral.

¿Los clientes, qué esperan de este tema de responsabilidad social?

En esta materia, la empresa se debe preguntar ¿cómo soy responsable con mi cliente? Es sencillo: atendiéndole bien, vendiendo los productos utilizando argumentos de venta apegados a la verdad, tener un mercadeo responsable que aporte algo a la sociedad y educándolo, dependiendo de la industria, sobre cómo utilizar el producto o servicio de la forma más ventajosa para el cliente.

En ese sentido, una empresa pequeña puede comenzar pensando qué tipo de publicidad hace y cómo la hace. ¿Es positiva? ¿Promueve estereotipos o prejuicios? ¿Se apega a la verdad? Un ejercicio sencillo, lo importante es tomar conciencia sobre lo que le transmitimos al cliente y a la comunidad.

¿Y qué hay de los proveedores?

Algo sencillo que se puede hacer es redactar una carta para los proveedores de la empresa en la que ellos conozcan el Código de Ética de la nuestra y se comprometan a trabajar con nosotros basados en esos principios. También podemos invitarlos a conocer nuestra empresa y cómo trabajamos. El objetivo final es tener una relación abierta y de transparencia con nuestros proveedores, escogerlos con base a su solvencia moral y así brindar un mejor servicio al cliente final.

También en esta materia se tocan temas de no incurrir en competencia desleal y cooperar con las autoridades cuando así lo requieran, entre otros.


 RSEMi empresa no daña el ambiente, ¿qué tengo que hacer en cuanto a este tema?

El tema de medio ambiente involucra diversos ámbitos, pero si hay algo fácil de implementar en una empresa pequeña es el ahorro energético, el ahorro de agua y el ahorro de papel. No es solo por ayudar al ambiente sino para ahorrar costos, que es importantísimo.

Es un esfuerzo educativo a lo interno de la empresa, se puede medir fácilmente con las facturas de luz y agua y compartir los resultados con los colaboradores. Todo se puede hacer por correo electrónico o con afiches dentro la empresa. No es difícil y es un grano de arena importante para crear conciencia sobre problemas reales que enfrenta nuestro país y planeta.

Por supuesto, para empresas que producen desechos una parte primordial es el manejo correcto de los mismos. En Panamá existen diversas empresas que retiran material en las oficinas para reciclarlo o procesarlo, solo es cuestión de coordinar este tema. En muchas ocasiones estas empresas pagan por obtener material.

El tema de medio ambiente es muy amplio y qué tan importante sea tratarlo depende del tipo negocio. Pero con cosas pequeñas se puede hacer una diferencia.

La reducción en el consumo de papel, plástico, útiles de oficina, entre otros, no solo ayuda a cuidar nuestro planeta sino que genera un beneficio económico que se puede cuantificar fácilmente.

La reducción en el consumo de papel, plástico, útiles de oficina, entre otros, no solo ayuda a cuidar nuestro planeta sino que genera un beneficio económico que se puede cuantificar fácilmente.

No tengo recursos para donaciones grandes. ¿Qué puedo hacer?

Una empresa pequeña que no cuenta con recursos para hacer una inversión social en la comunidad puede contribuir de otras maneras.

Lo más importante es enfocarse en qué va a invertir la empresa porque a veces ayudar a muchos es ayudar a ninguno. En RSE la clave es preguntarse ¿qué problema social está relacionado a mi industria? O también ¿qué problema es el de mayor impacto en la comunidad que opero?

Una vez al año puede organizar a sus empleados para hacer un voluntariado y donar un tiempo de la empresa; puede “prestar” algún producto o servicio suyo; puede “donar” algún tipo de conocimiento de su industria a una causa. Todas estas son formas menos costosas de involucrarse en su comunidad.

¿A qué se refiere el tema de derechos humanos?

Se habla mucho de derechos humanos en aquellas industrias expuestas o vulnerables a ser cómplices en la violación a estos derechos, pero todos podemos hacer algo.

Evitar la discriminación de cualquier tipo, darles acceso adecuado a nuestras instalaciones a las personas con discapacidad y no pedir exámenes de VIH a los nuevos colaboradores, son solo algunas cosas básicas para asegurarnos de respetar los derechos básicos de las personas.

Conclusión

El Banco Mundial define la responsabilidad social así: “Hacer negocios basados en principios éticos y apegados a la ley. La empresa (no el empresario) tiene un rol ante la sociedad, ante el entorno en el cual opera”. En ese sentido, no es tanto qué haces, es cómo lo haces. Los pequeños empresarios solo deben tomar conciencia al momento de tomar las decisiones para su empresa.

 Fotos: © iStock Photos

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Jackie Souter

Gerente de Responsabilidad Social y Comunicaciones de Banco General. Licenciada en comunicaciones, Simon Fraser University. Fellow del Global Competitiveness Leadership Program, Georgetown University.