Cuerpo y Alma

Los mitos en la medicina

Es frecuente escuchar personas asegurando hechos médicos y científicos que son generalmente aceptados como verdades de a puño. Afortunadamente, la medicina moderna ha tomado un giro hacia la llamada “medicina basada en evidencia”: si no hay suficiente documentación que valide alguna práctica o tratamiento, ésta queda catalogada de empírica o, en el mundo científico, de curanderismo.

La mayoría de los mitos en la medicina son inofensivos, medias verdades que pasan de generación en generación sin ser cuestionadas. Lamentablemente, algunos pueden ser potencialmente peligrosos o dar una sensación de seguridad errada. Existen docenas, pero voy a enumerar 10 de los más frecuentes e interesantes.

1- Es peligroso tomar antibióticos y beber bebidas alcohólicas al mismo tiempo
Por mucho que me gustaría decir que esto es cierto, lamentablemente no lo es. Algunos antibióticos como el metronidazol y el cefoperazone tienen efectos anti-abuse, o sea que causan náuseas, vómitos, cefalea, cólicos y rubor. El resto, es decir, la gran mayoría, no interactúan con ninguna bebida.

2- Hay que beber 8 vasos de agua al día
Nadie discute los beneficios del agua; sin embargo, su ingesta excesiva puede diluir el sodio del cuerpo y causar hiponatremia. Aparentemente, la cantidad de 8 vasos proviene de la recomendación que se le hacía a los soldados en la Segunda Guerra Mundial, justificada en ellos por las pérdidas insensibles aumentadas que tenían. La buena hidratación puede prevenir la precipitación de sales que forman cálculos renales. Recordemos que muchos alimentos incluyen buena parte de agua: una zanahoria es 87% agua y el brócoli es más de 90% agua. Un hombre de 70 Kg. tiene unos 42 litros de agua en su cuerpo y, de ésos, sólo 17 litros son extracelulares. La ingesta de 8 vasos (2 litros) de agua se balancea en su cuerpo al distribuirse en varios “compartimientos”. Una mujer de 110 libras (50Kg.) tiene proporcionalmente más grasa y menos agua: unos 25 litros, de los cuales unos 10 litros son extracelulares. Si añadimos el agua de los alimentos y condiciones en que las pérdidas no estén aumentadas, es fácil que el sodio de esta paciente pueda bajar varios puntos si exagera el insumo de agua. Es importante recordar que cuando hay sudor excesivo, diarrea o vómitos, no perdemos sólo agua y debemos ingerir soluciones hidratantes que contengan electrolitos. Tome el agua que su cuerpo le pida.

3- El mojarse con agua de lluvia causa resfriados
Los resfriados son causados por virus, siendo el rhinovirus uno de los más frecuentes. Los cambios de temperatura pueden inducir rinitis vasomotora, lo cual no es resfriado, y causar broncoespasmo en ciertos asmáticos. Los virus se adquieren de otras personas o de objetos que han sido contaminados por personas con el virus. Lavarse las manos y evitar aglomeraciones de personas son la mejor manera de evitar resfriados.

4- Existen “cocteles” para cortar el resfriado
La combinación de una vitamina C, una aspirina y una amoxicilina de 500 mg, fórmula a la cual en ocasiones se añade un antigripal, no es “milagrosa”. La verdad es que no existe nada parecido a “cortar” el resfriado, ya que éste es viral y tiene su curso, dependiendo del sistema inmune de cada individuo. No hay evidencia de que la vitamina C trate o prevenga el resfriado. La amoxicilina es un antibiótico y sólo funciona contra bacterias, aparte de que tomar una sola dosis únicamente contribuye a crear bacterias más resistentes. La aspirina es la única que tiene alguna cabida aquí pues ayuda a controlar los síntomas del resfriado: malestar y fiebre. Un antigripal como la amantadina ayuda contra la influenza, pero tiene poco o ningún efecto contra los otros 200 virus que causan resfriados. Por cierto, el resfriado con moco verde tampoco representa indicación de antibióticos, ¡y mucho menos inyectado!

5- Tomar leche magnesia durante el embarazo hace que el bebé nazca limpio
Jamás he visto a un recién nacido nacer completamente limpio, además de que el laxante prácticamente no se absorbe y se mantiene en el intestino de la madre hasta excretarse, cerca en distancia, pero lejos fisiológicamente del feto.

6- El niño que camina muy joven puede que desarrolle piernas curvas
Pareciera lógico, pero es totalmente falso. Los niños caminan cuando están suficientemente maduros para hacerlo y esto no tiene nada que ver con el Genu Varum o piernas de vaquero.

7- Los disgustos o los resfriados dañan la leche materna
El virus de la gripe se pasa en las secreciones respiratorias y no en la leche materna; es más, la madre le pasa anticuerpos contra el resfriado a su hijo. Los cambios de ánimo de la madre pueden afectar la cantidad de producción, pero nunca la calidad de la leche materna.

8- Existen medicamentos para aumentar las defensas
Ni las vitaminas, ni el aceite de hígado de bacalao, ni ningún otro medicamento artesanal sirve para aumentar la producción de anticuerpos o la respuesta celular. Ninguno de los medicamentos que se venden en Panamá para este fin tienen aprobación de la FDA.

9- A los prematuros sietemesinos les va mejor que a los ochomesinos
Aparte de que esa nomenclatura en meses es errónea, las estadísticas son claras: a menor edad gestacional, mayor mortalidad y más complicaciones.

10- El hipo del recién nacido se debe a gases o ciertos alimentos que ingirió la madre
Las contracciones del diafragma que causan el hipo se dan incluso antes de nacer, se asocian a inmadurez del sistema nervioso y no tienen nada que ver con los gases ni con los frijoles que comió la mamá. Tampoco hay que tratarlo con agua, sustos, algodones húmedos ni fósforos en la oreja. Algunos de estos tratamientos folklóricos pueden ser peligrosos para el bebé.

Como ven, no todo lo que se repite mil veces se convierte en verdad. Tal vez la próxima vez que escuche “Todo el mundo sabe que…” estará a punto de dar fe a otro mito médico.

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