Historias Humanas

José María Aznar…hoy por hoy

Una entrevista exclusiva y genuina, que nos habla de las convicciones de un ex presidente creyente en la democracia y la libertad de los pueblos, nuestros pueblos…

De trayectoria reconocida a nivel mundial, Aznar no titubea a la hora de defender sus ideales y dejar clara su preferencia por la libertad.

Corría el año de 1996. España, luego de 14 años de gobiernos socialistas bajo el mandato de Felipe González, elige a un nuevo gobernante con grandes aspiraciones para dicha nación europea. Con 43 años de edad y un claro pensamiento demócrata conservador, José María Alfredo Aznar López se convierte en presidente del Gobierno de España, heredando una situación política y económica a todas luces difícil. Durante su mandato, que duró ocho años –incluyendo una reeleción–, liberalizó la economía, redujo el déficit público y luchó incansablemente contra el terrorismo.

Hoy, luego de un lustro de haber dejado el Palacio de La Moncloa, Aznar continúa escribiendo capítulos en la historia, no sólo de España donde funge como presidente de la Fundación para el Análisis y los Estudios Sociales (FAES), denominado el “laboratorio de ideas” del Partido Popular –del cual es presidente de honor–, sino también en ésta y otras partes del globo terráqueo. Su interés en América Latina, particularmente, ha sido constante y enérgico, porque confía en el potencial de la región. Su cercanía con mi alma mater, la Universidad de Georgetown, me abrió las puertas para conocer más de cerca a este estadista, hombre auténtico de ideales no negociables, y tenaz luchador.

¿Qué le llevó a ser candidato a las elecciones españolas del año 1996?

Mi preocupación por los problemas de los demás y mi sentido e interés por lograr una sociedad justa, moderna, trabajadora, guiada por los valores del esfuerzo, la ética y la honestidad, con el objetivo común de logar poner a España en el espacio histórico que le correspondía como gran nación, provocó mi incursión en la política, primero, como militante raso, hace más de treinta años, luego, desde la acción de mis sucesivos cargos: como presidente de la Junta de Castilla y León, como presidente del Partido Popular y como presidente del Gobierno, la mayor alegría y el puesto del que más orgulloso me siento. Siempre digo que no ha habido nada más honroso para mí que haber servido a mi patria como presidente del Gobierno de España.

Durante los años de su presidencia, España tuvo un giro a todas luces favorable, escribiendo un nuevo capítulo en la historia de la nación. Para José María Aznar: ¿cuál fue el principal logro acometido durante sus dos períodos como presidente del Gobierno de España y, por otro lado, cuál fue el principal reto que tuvo que afrontar?

Sin duda de lo que me siento más orgulloso es de haber contribuido a convertir a España en un país moderno, competitivo, que logró crear cinco millones de empleos y que, hasta no hace mucho tiempo, ha estado a la altura de las grandes naciones europeas y mundiales como una potencia a tener en cuenta en las grandes mesas de toma de decisiones. En el plano contrario, cuando uno deja de ser presidente del Gobierno, siempre se va con la sensación de que pudo hacer algo más en algunos asuntos.

Su lucha contra el terrorismo ha sido realmente auténtica. Como sobreviviente de un atentado e inflexible impulsor de políticas firmes para acabar con este flagelo, díganos: ¿qué se requiere para lograrlo; existe, acaso, una fórmula para combatirlo en forma efectiva, a largo plazo?

Para derrotar y acabar con la lacra del terrorismo, con los asesinos que arrebatan vidas vilmente en nombre de unos supuestos y falsos ideales políticos, no cabe otra solución que la lucha inflexible y contundente utilizando todos los instrumentos de los que dispone un estado democrático.

Esto es, la acción eficaz de las Fuerzas y Cuerpos de Seguridad del Estado, de la Justicia, de la cooperación policial y judicial en todo el mundo sin distinción y, cómo no, de la solidaridad de todos los países para batir y derrotar definitivamente a los terroristas y al estado de terror que intentan imponer en cualquier rincón del mundo.

 

Durante su mandato, José María Aznar luchó contra el terrorismo dentro y fuera de su natal España. En el año 2000, encabezó una multitudinaria manifestación contra la organización terrorista ETA en Madrid.

¿Cuál es su rol como presidente honorario del Latin American Board de la Universidad de Georgetown?

Mi máxima preocupación es fomentar y transmitir las ideas de la libertad y de la democracia allí donde más necesitadas están, especialmente en Latinoamérica. Un continente que vive atenazado por el populismo de Chávez y por una falta de creencia verdadera en los valores políticos de la democracia que pueden provocar que Latinoamérica quede relegada a la inacción y al olvido. Para mí constituye una gran tarea y un reto enseñar a los alumnos que cada año resultan becados por el Latin American Board de Georgetown, que existen alternativas reales a la deriva en la que se encuentra inmersa Latinoamérica, que es posible dar un golpe de timón al futuro de Latinoamérica para lograr que no pierda el rumbo histórico que siempre ha estado llamada a liderar. Y que estos grandes retos se pueden lograr creyendo en uno mismo y pensando que se puede transformar la sociedad actual para hacerla más dinámica y justa.

Sabemos que ha estado muy cerca de Latinoamérica en los últimos años, buscando cimentar caminos de éxito para la región. ¿Cómo se empieza a cambiar la historia de nuestras naciones, cómo se le puede devolver la competitividad a América Latina?

Primero, creyendo en que el cambio es posible. Segundo, poniendo en marcha las ideas, políticas e iniciativas que contribuyan a ejecutar ese cambio que Latinoamérica necesita, ese cambio por la libertad, el cambio que haga posible que cada ciudadano desarrolle su proyecto vital, evitando que el Estado se erija en el controlador final de tu vida de tal manera que te acabe anulando como ciudadano. Un cambio que elimine las desigualdades sociales y económicas abismales que todavía hoy siguen empobreciendo esta región. Sé que no es un camino fácil pero también estoy seguro de que los latinoamericanos son gente trabajadora y luchadora por la libertad y por eso mismo creo en el éxito final de estos objetivos.

 

La relación de Aznar con Latinoamérica ha sido muy cercana. Este año, la Universidad de San Ignacio de Loyola en Lima, Perú, lo honró con el título de “Doctor Honoris Causa”.

¿Cuáles han sido los principales errores y desaciertos de la región? ¿Qué deberíamos hacer y dejar de hacer para dejar atrás el subdesarrollo?

Latinoamérica ha perdido muchas oportunidades para superar la situación en la que se encuentra ahora. Muchas veces por falta de iniciativa, otras, porque no se han dado las condiciones políticas o económicas que hayan propiciado ese cambio. Pero insisto en que el cambio es posible y creo firmemente en que ese nuevo horizonte para lograr una mejor convivencia en la región llegará si de una vez por todas desenmascaramos a un pseudo sistema democrático que quiera imponerse de norte a sur y de este a oeste de Latinoamérica.

Pese a la cercanía geográfica, Estados Unidos no ha mostrado mucho interés en sus relaciones con Latinoamérica. ¿Cuál considera usted que debería ser el rol de Estados Unidos en la región? ¿Ha perdido esta potencia mundial su papel de líder en esta sección del continente americano?

No estoy del todo de acuerdo con esa apreciación. Creo que Estados Unidos es un actor esencial en Latinoamérica, y todavía puede serlo más. Decisiones como la que legítimamente ha tomado Colombia sobre la utilización de bases militares en territorio colombiano por parte norteamericana, o la colaboración norteamericana con México contra el narcotráfico, prueba que Estados Unidos está comprometida de verdad en la defensa del futuro democrático de América Latina siempre respetando la independencia y libertad legítima que cada país tiene como nación que es.

¿Qué amenazas conlleva el surgimiento de gobiernos populistas en la región?

Amenazas, todas. Pero diría aún más. Lo que hasta hace poco se consideraban amenazas se han convertido en realidades. Hoy tenemos pruebas más que evidentes de cómo el régimen chavista y otros países satélites de Venezuela están diseñando y desarrollando los mecanismos para anular en la región cualquier iniciativa política que pueda hacerles frente.

Durante la XVII Cumbre Iberoamericana de Jefes de Estado y de Gobierno, de 2007 en Chile, tras la duras críticas que le hiciera el presidente venezolano Hugo Chávez al ex presidente José María Aznar, el rey don Juan Carlos de España le dijo espontanea y enfadadamente al mandatario: “¿Por qué no te callas?”, frase que recorrió y despertó pasiones en el mundo entero.

Luego de la Cumbre Iberoamericana de 2007, en la cual Hugo Chávez le llamó “fascista”, José María Aznar salió fortalecido, reivindicando su papel como líder global de quienes abogan por la democracia y la libertad de los pueblos. ¿Qué nos puede decir al respecto?

Que cada uno se retrata por sus palabras y también por sus insultos.

¿Cómo ve el futuro de Latinoamérica?
Hace apenas un mes la Fundación que presido, FAES, y la Fundación Libertad de Argentina organizamos la primera edición del Campus FAES Argentina. Esta cita ha supuesto un éxito rotundo como centro de encuentro de estudio y análisis en torno a las ideas más importantes que hoy se debaten en Latinoamérica y en todo el mundo. La primera edición de esta reunión ha acogido a más de cien personas de quince países, entre alumnos e invitados; prestigiosos académicos, políticos y analistas argentinos, españoles y de otros países que han dado a conocer cómo Latinoamérica puede emprender la ruta de un futuro exitoso que pare los pies al populismo, a Chávez y a sus secuaces.

Háblenos de sus convicciones, de su norte, de eso que no negociaría jamás.

Hablar de eso es hablar de mis valores, de la creencia en el esfuerzo personal para transformar los ideales en realidad, de la defensa de la libertad, de la vida…

¿Cómo es José María Aznar, el individuo, el padre de familia y esposo de Ana Botella desde hace más de 30 años?

Una persona normal, como casi todas.

¿Podría brindar un mensaje para Panamá?

Panamá es un gran país y estoy seguro de que los panameños mejor que nadie sabrán brindar a Panamá lo mejor para los próximos años y para siempre. Deseo a Panamá todos los éxitos.

Fotos:
© Jacques Langevin / Sygma / Corbis
© Despotovic Dusko / Corbis Sygma
© Paolo Aguilar / epa / Corbis
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Gladys Navarro de Gerbaud

Gladys Navarro de Gerbaud es directora y editora de la revista En Exclusiva de Banco General desde 1994. Graduada de Administración de Empresas con especialización en Negocios Internacionales de Georgetown University (Magna Cum Laude). Primer Puesto del Colegio Las Esclavas del Sagrado Corazón. Presidenta de la Junta Directiva de la Fundación Smithsonian de Panamá y expresidenta del Georgetown Club of Panama. Miembro del Comité Asesor de la Fundación Amador (Biomuseo), miembro del Foro Internacional de Mujeres (IWF) - capítulo de Panamá, y miembro de la Asociación Directoras de Panamá (ADP). Fue fundadora y presidenta de la agrupación "Panameñas por el SI", creada a nivel nacional para apoyar el referéndum sobre la ampliación del Canal de Panamá. Ganadora del premio al Voluntario del Año por parte de la Asociación de Exalumnos de Georgetown University en Washington, D.C.