Sus Buenos Vecinos

Veinticinco años por San Felipe

Llegué a eso de la una de la tarde. Me recibió un bullicio tremendo de niños y niñas correteando por todos lados y padres de familia entrando y saliendo. A primera vista parecía haber caos, pero sólo bastó quedarme unos minutos para ver cuánto orden reinaba. De repente, hubo silencio y, guiados por su maestra, los niños se quedaron quietecitos y comenzaron a rezar el Padre Nuestro. Se trataba de la oración de rigor antes de sentarse a comer.

No me encontraba en un colegio. Estaba en la sede de la Fundación San Felipe, un edificio hermoso en el corazón de este humilde barrio capitalino. En particular, éstos eran los 50 niños que participan en el programa “Construyo y Aprendo” de la Fundación San Felipe, en el que refuerzan su trabajo escolar todas las tardes. Son niños de las cinco escuelas primarias de San Felipe que tienen dificultades en el aprendizaje y necesitan esa ayudita extra. Con este programa, la Fundación busca disminuir el fracaso escolar y los problemas de conducta.

Pero, ¿cómo nació todo esto? ¿Quién vio en los niños de San Felipe una esperanza? Fue hace ya 25 años, que un grupo de mujeres llegó a San Felipe con una meta: ofrecerles a los niños, jóvenes y adultos de este necesitado rincón de la ciudad una mejor calidad de vida. Hoy, su compromiso, trabajo arduo y amor, han logrado convertir a la Fundación San Felipe y su sede, en la calle 4ta, en un lugar de enseñanza y esperanza para la gente del barrio.

Cuenta la señora Carmen de Calenkeris, Vicepresidenta de la Fundación San Felipe, que en 1984 este grupo de mujeres comenzó a trabajar como un Comité que planeaba arreglar la Iglesia de San Francisco, ubicada en San Felipe, que tenía filtraciones.

Pero al terminar, no las dejaron irse. Les cedieron el antiguo convento de San Felipe Neri, que aunque era grande y bonito, necesitaba reparación. Las damas de la Fundación San Felipe comenzaron a trabajar y recaudaron fondos para arreglarlo y equiparlo. Hoy, ofrece un atractivo salón de Kinder (con maestra incluida), biblioteca, salones de pintura, fotografía, manualidades, cocina, teatro, cómputo e inglés, entre muchos otros, en donde los niños, jóvenes y adultos se educan.

Probablemente haya escuchado de alguno de los eventos de esta fundación, que ya son famosos: la Gran Subasta de Excelencias, la Noche Romántica, y la publicación del libro Panamá Casas y Detalles, cuyos fondos recaudados fueron donados a la fundación.

Con estos fondos, y aportes privados, como el que hace la Fundación Sus Buenos Vecinos de Banco General, las damas de la Fundación han desarrollado innumerables iniciativas para mejorar la educación de estos niños. Desde una feria de valores hasta un grupo de teatro y un coro, los niños de San Felipe tienen aquí una gran oportunidad. Además, las madres y padres de familia, así como jóvenes del lugar, se educan en cursos de costura y ayudantes de cocinero.

¿Cómo ayudar?
Puede llamar a la Fundación San Felipe al 262-0461 o escribir al correo info@fundacionsanfelipe.com.

Según la señora María T. de Chirino, Presidenta de la Fundación San Felipe, con el tiempo, los padres han apreciado más y más la labor de la fundación y han visto la diferencia en sus hijos. Ya hay muchos que muy temprano en el año se acercan para matricular a sus hijos en los diferentes cursos y buscan ayuda escolar cuando es necesario.

Al retirarme, ya los niños abrían sus cuadernos para empezar a repasar lo aprendido en el colegio…

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Jackie Souter

Gerente de Responsabilidad Social y Comunicaciones de Banco General. Licenciada en comunicaciones, Simon Fraser University. Fellow del Global Competitiveness Leadership Program, Georgetown University.