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Revive esa añorada tradición

Desempolva esas tradiciones que hicieron tus Navidades inolvidables. Dales un giro renovado con toques personales y aviva el espíritu de alegría que nos regala diciembre.

Barbas de cascanueces. Abrigos rojos. Árboles nevados. El brillo de la decoración navideña nos envuelve, como siempre, pero algo es distinto esta Navidad. La distancia, el encierro, el temor, después de casi dos años de pandemia, nos marcaron y nos dejaron con ganas de vivir las relaciones y las fiestas de una manera diferente. Este diciembre tal vez tengamos en casa a los personajes clásicos, pastores, Santas, pernil, pero alrededor de ellos ¿qué queremos vivir?

Entre tus memorias de Navidad seguramente hay varias que no venían envueltas en papel de regalo, sino que se grabaron en la mente durante momentos que solo vivías en esta época. Despertemos emociones inolvidables con las tradiciones de siempre. Escarba en las costumbres panameñas, en los cuentos de la abuela, en las fotos de familia, hasta encontrar esa tradición que vale la pena repetir.

Un pesebre para el bebé

En la Navidad panameña son emblemáticos los nacimientos que se toman todo el portal, con ríos y aldeas completas; o el de la sala de la tía lleno de foquitos y animales. ¿Por qué no seguir la tradición de armar el nacimiento en familia, escuchando o cantando música navideña?

  • Camino de Belén. Adopta la costumbre de ir moviendo los Reyes Magos día a día hasta ponerlos al pie del Niño Dios el 6 de enero; cada día, un miembro diferente de la familia puede encargarse de avanzarlos. También pueden seguir la costumbre de no colocar la imagen del niño hasta Nochebuena y cantarle villancicos una vez esté en el pesebre. O agrega cada año una pieza nueva al nacimiento, escogiéndola en familia, como si fuera la búsqueda de un tesoro.
  • A la vista de todos. El papa Francisco recomendó colocar nacimientos no solo en las casas sino también en los trabajos, los hospitales, las cárceles. Esta Navidad en que no podremos reunirnos con muchos, considera exhibir un nacimiento en un lugar de paso donde muchos puedan apreciarlo. ¿Qué tal si colocan uno en la oficina? ¿Qué tal si contribuyes con la puesta del nacimiento en un hogar de niños o ancianos?

Coloca el nacimiento y mueve a los Reyes Magos más cerca cada día.

24 días, 24 mensajes

El calendario de Adviento es una tradición que poco se ve en Panamá, pero es una linda manera, no solo de contar los días que faltan para Navidad, sino de recordarnos lo que estamos celebrando.

  • Un mensaje cada día. El calendario de Adviento tradicional tiene 24 puertitas y se abre una cada día. Dentro hay un chocolate o caramelo y, si es de cartón, una imagen navideña. Puedes hacer un calendario con 24 sobres pequeños o 24 cajitas y en lugar de una golosina, coloca dentro un mensaje acerca de los valores que marcan la Navidad: amor, solidaridad, empatía, desprendimiento, perdón, esperanza, paz, alegría. Leer en familia un mensaje de tres líneas cada día recordará a los grandes y enseñará a los pequeños la verdadera razón de la fiesta, que es una renovación de esperanza y alegría, a través del nacimiento de un bebé que traía un poderoso mensaje de amor.
  • Una llamada diaria. En lugar de un calendario físico, hagan un calendario de llamadas, haciendo una lista de 24 personas a las que no han visto o con las que no han hablado en algún tiempo. Llamen a una persona por día. Celebren la Navidad volviendo a conectarse con aquellas personas que han marcado sus vidas.

El calendario de Adviento es una linda tradición que se puede hacer de materiales caseros.

Vienen los reyes

En el norte colocan medias en la chimenea para que Santa Claus las llene de dulces; en Panamá, se colocan zapatos en las ventanas, para que los Reyes Magos los llenen de golosinas. Alrededor de los reyes hay lindas tradiciones, que bien valen la pena replicar.

  • Zapatos en la ventana. Esta es una tradición que se ha ido perdiendo o que se ha reemplazado por un regalo más para los niños el 6 de enero. La vieja costumbre, que puedes revivir, es que los niños dejen sus zapatos en la ventana (se vale balcón, puerta o terraza) la víspera del Día de Reyes para que los Reyes Magos los llenen de dulces. En algunos lugares de México, los zapatos se dejan bajo el árbol. En República Dominicana, les dejan menta a los camellos de los Reyes para que la coman cuando los Magos de Oriente dejan el regalo.
  • La rosca de Reyes. La rosca de Navidad panameña es platillo esencial en la cena navideña. Por allá por España, Francia y México, la rosca, una muy dulce, se come el Día de Reyes, y trae una sorpresa dentro, puede ser una almendra, un haba seca o la imagen del Niño Dios, según el país. Por supuesto, lo divertido es ver a quién le toca el trozo con la sorpresa dentro. Hay panaderías en Panamá que ofrecen la tradicional rosca de Reyes, con sorpresa incluida, que bien puede animar el desayuno del 6 de enero.

La rosca o roscón de reyes es una tradición en varios países de Iberoamérica.

Selfi familiar

Hoy nos tomamos fotos cada segundo de nuestras vidas, y los centros comerciales crean espacios dignos de un post navideño en las redes sociales. Contagiados de la fiebre por retratarse, hagan de la tradicional foto navideña un lindo evento familiar.

  • Bien espontánea. En lugar de la clásica foto posada, tómense un selfi navideño, y nada de borrar las fotos con muecas, esas pueden ser las más divertidas. Anímense a traer la espontaneidad de las redes sociales a la fotografía de Navidad. También puedes contratar a un fotógrafo y en lugar de posar en un estudio, pide una foto estilo street photography, que parezca tomada de manera inesperada, mientras cruzan una calle o conversan en un café.
  • Fotos en el arbolito. Qué tal si en lugar de poner la foto familiar en una tarjeta de Navidad, la colocas en un adorno navideño, como los bombones transparentes que se abren para llevar una foto dentro, o los pequeños portarretratos diseñados para colgar en el árbol. Las fotos están hechas para exhibirse y atesorarse, no solo en el mundo digital.

Los selfis frente al arbolito son tradiciones modernas que gustan a todos.

Alas de ángel y gorros rojos

No hay nada más mágico que ver en carne y hueso personajes soñados, como Santa Claus o los Reyes Magos. Para muchos, ese encuentro con Santa o el día en que se vistieron de pastorcito para una posada quedaron para siempre estampados en la memoria. ¿Por qué no repetir la experiencia?

  • Llegó Santa. Algunas familias tradicionalmente han tenido a Santa de visita en casa, sea que llega con su bolsa de juguetes o que el tío se mete en el personaje por un ratito en la Nochebuena, cuando toda la familia está reunida. También está la tía llena de entusiasmo que toma la batuta y se viste de Mamá Claus. Tal vez encuentres algún abrigo rojo escondido en el clóset familiar.
  • ‘Venimos a pedir posada’. Una Nochebuena, a San Francisco de Asís se le ocurrió recrear la escena de Belén con animales y personas de la vida real. Y hasta el día de hoy se repite la escena en diferentes tradiciones, incluidas las posadas navideñas. Esta Navidad no podremos recorrer el barrio con vecinos y amigos pidiendo posada, pero sí podemos recrear la escena de la Natividad vistiendo a los pequeños de María, José, pastores, Reyes y ángeles, y, por una noche, con cantos y panderetas, celebrar una posada en casa.

El canto de villancicos anima cualquier fiesta familiar o entre amigos.

Esto es apenas un bocado de las muchas tradiciones navideñas que pueden renovar en familia. Algunas de las tradiciones más inolvidables y deliciosas ocurren frente a la estufa, cuando la familia se reúne a cocinar, sea amarrando tamales, horneando dulce de frutas o decorando galletas. Esta Navidad anímate incluso a crear nuevas actividades familiares con potencial de convertirse en entretenidas tradiciones que otras generaciones querrán replicar.

Diez actividades en 10 días

¿Qué tal si viven la Navidad intensamente, haciendo una actividad diaria en familia, los diez días previos al 24 de diciembre?

1.Concierto de Navidad. Nada como la música para alimentar el alma. Disfruten los conciertos gratuitos en iglesias y en bazares navideños.

2.Paseo de luces. Súbanse al auto para recorrer una avenida o un barrio y ver las casas y edificios encendidos de Navidad. Pueden hacer un juego para ver quién descubre más balcones iluminados.

3.Visita al pesebre. Visiten juntos el nacimiento de una iglesia, la colección de nacimientos de la tía o el Belén en la terraza del vecino.

4.Receta dulce. Nada más divertido para los chiquitines que cortar galletas en forma de pinos y estrellas. La abuela puede reunir a los nietos (grandes y chicos) para enseñarles la receta de su tradicional dulce de Navidad.

5.Delivery de donaciones. No te limites a dejar el juguete en la caja de donaciones. Tómate el tiempo de llevar, con algún familiar o amigo, la donación directo a la organización o persona que la recibe. Acompaña ese regalo de una sonrisa y buenos deseos.

6.Villancicos al familiar más longevo. La abuelita estará feliz de recibir una visita inesperada con música, aunque sea desafinada.

7.Navidad en el parque. Invita a amigos o familiares a encontrarse en un parque iluminado de Navidad, para conversar al aire libre mientras disfrutan de la decoración.

8.Comida para el cuerpo y el alma. Llévale a la vecina las galletas que hornearon, entreguen comida a alguien sin hogar, o inviten a comer a esa persona que necesita compañía.

9.Tarde de manualidades. Grandes y chicos disfrutarán de hacer decoraciones para el árbol, dibujar tarjetas de Navidad o pintar cascanueces.

10.Una noche de pausa. No te dejes arrastrar por el ajetreo de la época. Sugiere a tu familia tomarse una noche o un día de pausa, en que apaguen celulares y computadoras, para jugar un juego de mesa, envolver regalos, hacer un pícnic en el parque o conversar a la luz de los foquitos. Ofrece a tu familia el mejor regalo, cariño y tiempo.

Cada domingo una vela

La corona de Adviento es una tradición que reúne a la familia por unos minutos, cada semana, para recordar la esencia espiritual de la Navidad. Cada domingo de Adviento se enciende una de las cuatro velas de la corona de Adviento, avanzando del tono más oscuro hasta encender la vela blanca. Se hace una oración y se cantan villancicos al encender la vela, como una preparación para la celebración del nacimiento de Jesús. Es un lindo momento para recordar que la fiesta es mucho más que regalos y decoraciones. Es un momento para hacer una pausa, y llenarnos de paz y alegría.  
Fotos: GettyImages
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Ileana Pérez Burgos

Ileana Pérez Burgos, periodista y editora. Estudió Cine y Periodismo en University of Kansas, Estados Unidos; y un postgrado en el Institut Francais de Presse de Université de Paris II. Ha laborado como editora de revistas y especialista en comunicación.